Arenales Serrano: "Ser mantenedora es un orgullo; me siento como una custodia simbólica del legado de Simancas"

La senadora por Valladolid desgrana en esta entrevista su profunda conexión emocional con la villa, el simbolismo de la libertad en su próximo discurso y la singularidad histórica de un 2026 marcado por el eclipse y la leyenda

imagen
Arenales Serrano: "Ser mantenedora es un orgullo; me siento como una custodia simbólica del legado de Simancas"
La fiesta del Requerimiento de las Doncellas. En el marco: Arenales Serrano. TRIBUNA
El autor esRebeca Pasalodos Pérez
Rebeca Pasalodos Pérez
Lectura estimada: 3 min.
Última actualización: 

La villa de Simancas volverá a detener el tiempo el próximo 6 de agosto para sumergirse en una de las tradiciones más potentes de la identidad vallisoletana: el Requerimiento de las DoncellasEn esta edición de 2026, la responsabilidad de poner voz al sentimiento del pueblo recae en Arenales Serrano y Argüello. La senadora vallisoletana asume el cargo de Mantenedora con una mezcla de respeto institucional y una ternura que nace de sus propios recuerdos entre las piedras de la localidad.

"Siento mucho orgullo y, sobre todo, agradecimiento", confiesa Serrano mientras aguarda un tren, con la mente ya puesta en los folios que darán forma a su intervención. Para ella, no es un nombramiento más en su carrera política, sino un regreso a casa. "Fui vecina de Simancas desde el 2003 hasta el 2016. Es una villa a la que adoro y que siempre enseño a mis visitas por la belleza de sus gentes y lo espectacular de su entorno", afirma con convicción.

El discurso: un canto a la libertad y al coraje femenino

La función del Mantenedor es esencial en la liturgia de la fiesta: debe acompañar a la comitiva municipal para requerir a las siete jóvenes -vestidas con los colores del arcoíris- y pronunciar el discurso que mantenga viva la llama de la tradición. Serrano tiene claro el eje de sus palabras: "Quiero centrar mi discurso en la libertad y en la valentía, dos conceptos que siempre van unidos. La palabra valentía casi siempre yo la suelo unir a mujeres, y más en este caso".

La senadora se refiere al acto extremo de las siete doncellas que, según la leyenda, se amputaron la mano izquierda para ser rechazadas por el califa Abderramán III y evitar así ser entregadas como tributo. "Esas mujeres fueron capaces de tener el coraje de amputarse sus propias manos para salvar su honor y no ser tratadas como moneda de cambio. Eso dice mucho del carácter castellano", reflexiona Serrano, elevando el sacrificio medieval a una categoría de resistencia universal.

Historia, eclipses y actualidad nacional

Este 2026 no es un año cualquiera para Simancas. Serrano destaca una coincidencia astronómica que vincula el presente con la Batalla de Simancas del año 939. "En aquel momento se dio un eclipse solar que ayudó en la Reconquista al desmoronar a las tropas musulmanas, y ese eclipse se va a repetir este año", explica fascinada por el estudio histórico que ha emprendido para el cargo.

Sin embargo, su visión no se queda solo en los libros de historia. Serrano pretende que su discurso sea "inspirador" y que conecte con los desafíos actuales. "Intentaré hacer referencia a la crisis de soberanía nacional que estamos sufriendo en las fronteras, comparando la firmeza de nuestra historia con la responsabilidad de mantener la seguridad y el orden frente a los problemas actuales", señala.

Recuerdos de un "cuento auténtico"

Al hablar de su vida en Simancas, el tono de Arenales se vuelve más íntimo. Recuerda con nitidez el deleite de sus sentidos al residir en la villa. "Yo tenía el lujo de salir al jardín y ver ese archivo y la iglesia de El Salvador iluminados. Ver aquel castillo de noche es vivir en un auténtico cuento", relata con nostalgia.

Uno de los recuerdos más potentes que atesora es el de su difunto marido, Arthur, de origen estadounidense. "Como era de raza negra, el Ayuntamiento le pidió que hiciera de Rey Baltasar en la cabalgata. Fue una experiencia preciosa, con esa luz tenue de las calles de Simancas y los niños recibiendo juguetes", evoca con emoción, subrayando cómo el pueblo siempre supo acoger su propia diversidad.

El reto de ser "custodia simbólica"

Para Serrano, ser Mantenedora implica un proceso de aprendizaje continuo. "Te exige ponerte al día. He descubierto que la Batalla de Simancas es la única de esa época realmente documentada, a diferencia de otras como Covadonga", explica, reconociendo que cada desafío político le permite profundizar en sus raíces.

A pesar de las dificultades logísticas de su agenda, Serrano afronta el 6 de agosto como un "apasionante reto". "Haces de custodio simbólico del legado de la villa por un día. Mi objetivo no es solo mantener una tradición, sino que la gente se sienta orgullosa de lo que somos", concluye.

Con el apoyo del alcalde Alberto Plaza y el entusiasmo de un pueblo que este año ha desbordado las peticiones para ser doncella, Arenales Serrano se prepara para que, bajo la sombra del eclipse de 2026, la voz de las "siete mancas" vuelva a resonar con más fuerza que nunca en la Plaza Mayor.

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App