Ingeniero técnico agrícola y director general, lideró junto a su hermana Belén la consolidación e internacionalización de una bodega de referencia
Quién era Iván Sanz, el impulsor de la proyección internacional de Dehesa de los Canónigos
Ingeniero técnico agrícola y director general, lideró junto a su hermana Belén la consolidación e internacionalización de una bodega de referencia
La muerte de Iván Sanz Cid en el accidente de tráfico registrado este domingo en la autovía A-67, a la altura de Herrera de Pisuerga (Palencia), supone un duro golpe para el sector vitivinícola de la Ribera del Duero. Director general de Dehesa de los Canónigos, falleció junto a su esposa y dos de sus hijos, mientras que la tercera hija del matrimonio, de 9 años, resultó herida de extrema gravedad y fue evacuada en helicóptero al Hospital Universitario de Burgos.
Iván Sanz pertenecía a la segunda generación de la familia propietaria de Dehesa de los Canónigos, una de las bodegas de mayor prestigio de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Era uno de los cuatro hijos de Luis Sanz y María Luz Cid y había asumido la Dirección General de la firma familiar, responsabilidad que compaginaba con la gestión diaria de una bodega convertida en referente dentro y fuera de España.
Ingeniero técnico agrícola y formado también en dirección de empresas, Sanz aportó una marcada visión empresarial e internacional al proyecto familiar. Su estancia en Estados Unidos resultó decisiva para impulsar la presencia de los vinos de Dehesa de los Canónigos en los mercados exteriores, hasta el punto de que la bodega exporta actualmente sus vinos a más de una veintena de países.
La dirección de la empresa recaía en Iván Sanz junto a su hermana Belén, responsable de la Dirección Técnica y de Enología. Ambos tomaron el relevo generacional de un proyecto iniciado por sus padres y consolidaron el crecimiento de una bodega con 37 años de trayectoria, situada en Pesquera de Duero (Valladolid), considerada una de las referencias de la Ribera del Duero.
La historia de Dehesa de los Canónigos está estrechamente ligada a la familia Cid desde 1931, cuando la histórica finca pasó a ser de su propiedad. Con el paso de las décadas, las antiguas edificaciones fueron rehabilitándose paulatinamente hasta dar forma a las actuales instalaciones, que conservan el carácter histórico de la explotación y constituyen uno de los rasgos más reconocibles de la bodega.
El fallecimiento de Iván Sanz llega apenas un año después de la muerte de su padre, Luis Sanz, fundador de la bodega junto a María Luz Cid, quien falleció a los 85 años. Bajo su liderazgo, Dehesa de los Canónigos se convirtió en una de las firmas más reconocidas de la Ribera del Duero, un legado que la segunda generación continuó impulsando con una apuesta por la calidad, la innovación y la apertura a los mercados internacionales.
Muy conocido tanto en el ámbito empresarial como en el conjunto del sector vitivinícola de Castilla y León, Iván Sanz era una figura habitual en los principales encuentros del vino y un firme defensor del potencial de la Ribera del Duero. Su fallecimiento ha provocado una profunda conmoción entre instituciones, bodegas y profesionales del sector, que han destacado tanto su calidad humana como su contribución al desarrollo y prestigio de la viticultura de la comunidad.
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