Más de 3.000 ovejas atraviesan Valladolid en una de las grandes rutas trashumantes de España

El paso de dos rebaños por Tordesillas pone el foco en una tradición milenaria que combina patrimonio cultural, sostenibilidad y memoria familiar

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Más de 3.000 ovejas atraviesan Valladolid en una de las grandes rutas trashumantes de España
El subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, visita a los pastores que conducen por la provincia dos rebaños trashumantes.
El autor esMiguel Ángel  Fernández
Miguel Ángel Fernández
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La imagen de miles de ovejas avanzando lentamente por las antiguas cañadas ganaderas volvió a repetirse estos días en la provincia de Valladolid. Dos rebaños de más de 3.000 ovejas merinas recorren la histórica Cañada Real Leonesa Occidental en dirección a los puertos de montaña de León, donde pasarán los meses estivales aprovechando los pastos de altura.

Con motivo de este tránsito, el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, visitó a los pastores durante su paso por el término municipal de Tordesillas, destacando el "valor patrimonial, económico y humano" de una práctica que ha modelado durante siglos el paisaje y la cultura de amplias zonas de España.

Los animales iniciaron su recorrido en Los Llanos de Cáceres y continúan una ruta centenaria que conecta Extremadura con el norte peninsular. La Cañada Real Leonesa Occidental, integrada en la Red Nacional de Vías Pecuarias, es una de las rutas trashumantes más extensas del país, con más de mil kilómetros de recorrido.

Durante el encuentro con los ganaderos, Canales puso el acento en la "dimensión social" de la trashumancia, recordando que esta actividad ha sido durante generaciones una forma de vida para miles de familias. El subdelegado evocó además sus propios vínculos con esta tradición, al señalar que su abuelo paterno realizó "durante años" el mismo trayecto acompañando al ganado desde tierras extremeñas hasta los pastos leoneses.

Según explicó, "la trashumancia representa mucho más que una actividad económica ligada al sector ganadero". A su juicio, constituye "una herencia cultural construida sobre el esfuerzo, la adaptación al territorio y la transmisión de conocimientos entre generaciones", elementos que forman parte de la identidad de numerosas comunidades rurales.

Canales aprovechó también la visita para reflexionar sobre los cambios experimentados por la sociedad española en las últimas décadas. En este sentido, señaló que "las familias vinculadas históricamente al pastoreo han sido protagonistas de un proceso de transformación que ha permitido a las nuevas generaciones acceder a mayores oportunidades educativas y profesionales, sin perder el vínculo con sus raíces".

La trashumancia es considerada hoy una práctica de gran valor ambiental por su contribución a la conservación de ecosistemas, la prevención de incendios y el mantenimiento de corredores naturales para la biodiversidad. Su relevancia cultural fue reconocida internacionalmente con su inclusión en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

El reconocimiento institucional hacia esta actividad continuará creciendo en los próximos años. De hecho, Naciones Unidas ha declarado 2026 como Año Internacional de los Pastizales y de los Pastores, una iniciativa que busca visibilizar la importancia de quienes gestionan estos espacios naturales y promover modelos de ganadería sostenibles.

Mientras tanto, el paso de los rebaños por Valladolid mantiene viva una tradición que, lejos de desaparecer, sigue recorriendo cada primavera los caminos históricos de la Península y recordando la estrecha relación entre el ser humano, el ganado y el territorio.

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