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Los trabajadores de Renault inician movilizaciones con un amplio respaldo y amenaza de huelga indefinida
Los paros de una hora tendrán lugar en los tres turnos buscan forzar a la multinacional a retomar el diálogo con una propuesta "más acorde" a las necesidades de los empleados
Las factorías de Renault en Castilla y León han vivido este viernes su primera jornada de movilizaciones tras el bloqueo en la negociación del convenio colectivo. Los paros, convocados por los sindicatos de la Comisión Negociadora, han contado con un importante respaldo de la plantilla y el apoyo explícito de formaciones políticas, en un contexto de creciente tensión laboral que podría derivar en una huelga indefinida la próxima semana.
Paros en las factorías y centros de trabajo
En Valladolid, al grito de "Renault, escucha, la plantilla está en la lucha y la lucha es el único camino", los trabajadores del turno de mañana iniciaron los paros previstos de 13:00 a 14:00 horas, que irán seguidos por el turno de tarde (de 14:00 a 15:00) y, finalmente, el de noche (de 22:00 a 23:00). Estas protestas se han extendido también a las plantas de Palencia, la Refactory de Sevilla y el centro de Madrid. El objetivo sindical es forzar a la dirección de la multinacional a retomar el diálogo con una propuesta "más acorde" a las necesidades de los empleados, especialmente en materia salarial, tras el fracaso de la décima reunión celebrada el pasado 7 de mayo.

La Junta de Castilla y León pide "acercar posturas"
Desde el Gobierno autonómico, el portavoz y consejero en funciones de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, ha calificado de "importante" que ambas partes acerquen posiciones para alcanzar un acuerdo que sea "positivo para todos". Carriedo ha defendido que el nuevo plan industrial ofrecido por Renault es clave, ya que "despeja el futuro de las plantas" en la Comunidad para los próximos ocho o diez años.
El consejero recordó que la Junta mantiene un "contacto permanente" con las partes y destacó el "esfuerzo" de la compañía por adjudicar proyectos a la región, aunque subrayó que es necesario un "acuerdo social" que acompañe dicho plan industrial para generar "estabilidad, seguridad y confianza". Asimismo, reconoció la "responsabilidad" y apuesta por la "competitividad" que los trabajadores han manifestado históricamente.

IU denuncia "chantaje" y critica la pasividad gubernamental
Por su parte, Izquierda Unida de Castilla y León ha mostrado un "apoyo rotundo" a las movilizaciones, exigiendo a la Junta que abandone su postura de "equidistancia" y se posicione del lado de la plantilla. El coordinador regional, Juan Gascón, ha denunciado lo que considera un "auténtico chantaje" por parte de la multinacional francesa, acusándola de jugar con el empleo para presionar a la baja las condiciones laborales.
IU ha criticado con dureza que las subvenciones públicas recibidas por Renault, tanto del Gobierno de España como de la Junta, no estén condicionadas al mantenimiento de los puestos de trabajo y la actividad industrial. La formación política advierte que la estrategia de la empresa supone un "golpe muy fuerte" para la economía de Castilla y León y ha reprochado a la Junta estar más enfocada en las negociaciones de investidura que en resolver este conflicto de gran relevancia social.
Hacia una huelga indefinida
El conflicto entra ahora en una fase crítica. Los sindicatos han advertido de que, si no hay una respuesta satisfactoria por parte de la dirección de Renault tras las movilizaciones de este viernes, el próximo martes 26 de mayo iniciarán los trámites legales para convocar una huelga indefinida.

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