La gimnasia rítmica es oro en Rioseco

La escuela municipal dirigida por Virginia Benavides es uno de los casos de éxito más importantes, arrasando cada año en las competiciones provinciales

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La gimnasia rítmica es oro en Rioseco
La escuela municipal de gimnasia rítmica de Medina de Rioseco el pasado sábado en Boecillo. TRIBUNA
El autor esJosé Ángel Gallego Vázquez
José Ángel Gallego Vázquez
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Medina de Rioseco es gimnasia rítmica. Y La gimnasia rítmica en Medina de Rioseco es oro. Desde hace más de dos décadas la escuela municipal no se ha cansado de ganar, pero sobre todo de formar y educar personas en los valores de este deporte: constancia, compromiso, sacrificio, compañerismo…

El pasado sábado la escuela municipal riosecana volvía a arrasar en la final provincial organizada por la Diputación y la Fundación Municipal de Deportes en la localidad de Boecillo. Todas las categorías de grandes grupos se colgaron el oro. En conjuntos, las benjamines, infantiles y cadetes fueron primeras y en modalidad individual, Marina Pérez (benjamín), Miriam Fernández (infantil) e Inés Guerra (cadete) subieron a lo más alto del podio. Un éxito absoluto que no es fruto de un día y que, temporada tras temporada, revalidan de forma brillante.

"El secreto es la constancia, el compromiso, la experiencia y la exigencia", aunque también lleva un nombre propio: Virginia Benavides, la directora de la escuela, que lleva más de 26 años al frente de este servicio deportivo del Ayuntamiento de Medina de Rioseco. Su vida ha sido la gimnasia rítmica. Campeona de España en conjuntos y medallista en aparatos, comenzó a impartir enseñanza en el Centro de Tecnificación del Pisuerga y en multitud de colegios de Valladolid hasta que recaló en Rioseco. Aquí hizo su vida, formó su familia y ha logrado que la escuela que dirige (además de otras muchas actividades físicas que imparte) brille con luz propia y se haya convertido en un referente provincial.

Especialista en grandes grupos

Los inicios no fueron fáciles. Pero poco a poco la escuela fue tomando la importancia que hoy tiene, con casi un centenar de niñas (también algún niño) no solo de Rioseco, también de toda la comarca. Confiesa que le encanta la modalidad de grandes grupos: "donde tienen cabida todas las niñas y no es tan exclusivo". Ahí es verdadera especialista, especialmente cuando de aparatos originales se trata. "Ya no sabemos ni qué inventar. Hemos hecho coreografías con todos los aparatos imaginables, desde capotes a otros aparatos que inventamos nosotros con formas geométrica". También da mucha importancia a la música en coreografías divertidas, atrevidas, originales, pero también emocionantes y recuerda, por ejemplo, una que montó con la Saeta, precisamente en un municipio donde la Semana Santa es tan relevante.

En la final provincial todos los grandes grupos se colgaron el oro

En todos estos años, la escuela ha dado algunos frutos sobresalientes: Marina Marcos o Mario Collantes han sido campeones de España. También Sheila Nieto fue campeona autonómica. "Normalmente cuando destaca alguna niña o niño, como el caso de Mario, lo que hacemos es intentar buscar un club con el que pueda seguir creciendo, pero la verdad es que es muy sacrificado no solo para los niños, sino también para las familias".

Constancia, compromiso y exigencia

Son los pilares del trabajo cada curso: "Constancia, compromiso y exigencia". "Es verdad que hay que agradecer mucho a las madres y a los padres su apoyo siempre. Por ejemplo, el sábado no era el mejor día, porque era puente, y nadie se planteó faltar a la final porque está en juego el trabajo de muchos meses y de muchas niñas", dice Virginia Benavides, quien entrena dos días por semana con cada categoría: "Nos gustaría poder entrenar más, pero hay que conjugar todas las actividades que tienen las niñas, que no son pocas precisamente".

La directora cuenta además con la colaboración de antiguas alumnas que siempre "echan una mano": Sheila Nieto, Teresa Valdivieso, Lucía Cimas y Sofía Caballero, a las que está "muy agradecida".

Virginia Benavides ve el futuro de la escuela de gimnasia gítmica con "optimismo".  Seguirá trabajando y apostando por que las niñas puedan seguir aprendiendo y divirtiéndose. Los éxitos llegarán con trabajo y compromiso. Aunque para Virginia, sin duda, el premio más especial ha llegado este curso con el debut de su hija Carla. El tiempo dirá si sigue los pasos de su madre.

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