El conjunto vallisoletano visita la complicada pista del Amivel con la intención de recuperar sensaciones y volver a competir con solidez en la Superliga
El Atlético Valladolid afronta una exigente visita a Ciudad Real marcado por las bajas y el desgaste físico
David Pisonero pierde también a Jorge Serrano y José de Toledo antes de medirse a un Caserío reforzado y en crecimiento en la recta final de la Liga Asobal
El Atlético Valladolid encara este fin de semana una de las salidas más complicadas del tramo final de la Liga Asobal con la visita a la pista del Caserío Ciudad Real, un encuentro al que los vallisoletanos llegarán condicionados por las bajas y el desgaste acumulado tras una temporada muy exigente.
A la ya conocida ausencia de Alejandro Pisonero se han unido en los últimos días las de Jorge Serrano y José de Toledo. Este último volvió a lesionarse durante el anterior compromiso liguero frente al Bidasoa, lo que reduce todavía más las opciones de rotación de un conjunto azulón que afronta las últimas jornadas con una plantilla corta y sin incorporaciones durante el curso.
Las bajas suponen un problema tanto en ataque como en defensa para el equipo vallisoletano, ya que Serrano y De Toledo tienen un peso importante en ambos lados de la pista. Además, obligan a aumentar la exigencia física sobre el resto del grupo en un momento en el que el cansancio comienza a hacerse evidente.
Pese a ello, el técnico David Pisonero aseguró que el vestuario mantiene un buen estado anímico y afronta el tramo decisivo con tranquilidad gracias a la regularidad mostrada durante la primera vuelta del campeonato.
El entrenador recordó que todavía quedan cuatro jornadas por disputarse, dos en Huerta del Rey y dos fuera de casa, y subrayó la importancia de competir al máximo en cada una de ellas, sin perder de vista la próxima participación en la Copa del Rey.
"No podemos dejar escapar ningún partido", advirtió Pisonero, quien considera que la planificación para el torneo copero dependerá del sorteo y de las opciones reales que tenga el equipo.
Enfrente estará un Caserío Ciudad Real que ha experimentado una clara mejoría durante la segunda parte de la temporada gracias a los refuerzos incorporados a la plantilla. El entrenador vallisoletano destacó especialmente el potencial de la primera línea manchega, formada por jugadores como Domingo, Albizu o Linares, capaces de generar mucho peligro gracias a su juego dinámico e imprevisible.
A ello se suma la intensidad defensiva del conjunto ciudadrealeño y el buen momento de su portería, factores que convierten la pista manchega en uno de los escenarios más exigentes de la categoría.
El Recoletas buscará apoyarse en el rendimiento de jugadores que continúan creciendo dentro del equipo, como Jozinovic o Carvalho, para mantener el ritmo competitivo y tratar de sorprender a domicilio.
Una victoria permitiría a los vallisoletanos consolidarse en la séptima posición de la clasificación, un objetivo que el propio Pisonero considera "un éxito" teniendo en cuenta la enorme igualdad existente esta temporada en la Liga Asobal.
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