Ratifican la condena impuesta por la Audiencia de Valladolid y avalan la existencia de pruebas suficientes contra el acusado, que colaboró en la recepción y dispersión del dinero
La indignación no cesa en el 'caso ataúdes': "No sabemos si las cenizas que te han dado son las de ellos"
Los testimonios de familiares destapan posibles irregularidades en sepelios y cremaciones del grupo funerario El Salvador, mientras las víctimas expresan dudas sobre la identidad de las cenizas
La Audiencia Provincial de Valladolid ha acogido este lunes una nueva jornada del juicio contra veintitrés acusados por presuntas prácticas irregulares en el grupo funerario El Salvador, entre ellas la retirada de féretros antes de la cremación para su posterior reventa, así como la reutilización de elementos funerarios como flores.
Durante la sesión, varios testigos han relatado episodios que refuerzan las sospechas sobre el funcionamiento de la funeraria. Una de las declaraciones más significativas ha sido la de una mujer cuyo padre fue incinerado en abril de 2002. Según ha explicado, durante el sepelio detectaron anomalías tanto en las flores como en el féretro. "Hubo cambios en las flores; compramos unas coronas y nos pusieron otras", ha afirmado. Además, al llegar al cementerio de Santovenia de Pisuerga, observaron que "la tapa de la caja era distinta".
La testigo ha expresado el profundo impacto emocional que le ha causado conocer los hechos investigados. "Es un dolor grande por no saber si realmente las cenizas que te han dado son las de ellos", ha señalado en referencia también al fallecimiento de su madre en 2013.
Otros testimonios han coincidido en describir sentimientos de indignación y tristeza. Una mujer que perdió a su marido en octubre de 2012 ha manifestado sentirse "mal" tras conocer el caso, especialmente después de "toda la vida pagando el seguro de decesos", algo que consideraba "sagrado".
Especialmente duro ha sido el relato de un padre que perdió a su hija de ocho años en 2010. El hombre ha reconocido que inicialmente le resultaba "muy difícil pensar que alguien pudiera hacer algo así", aunque con el tiempo ese sentimiento ha dado paso a "enfado y rabia".
Otro de los comparecientes ha relatado cómo, tras destaparse el caso, fue contactado por la Policía, que le mostró imágenes en las que reconoció el cuerpo de su padre fuera del féretro elegido, colocado sobre un soporte y sin ataúd. Un hecho que ha calificado de profundamente perturbador.
Los sentimientos expresados por los afectados han sido recurrentes a lo largo de la jornada: "Asco, pena, ansiedad, angustia y repugnancia", en palabras de otra testigo que ha denunciado el posible "trato vejatorio" a los fallecidos. Las sesiones del juicio continúan marcadas por la carga emocional de los testimonios, con numerosos perjudicados declarando entre lágrimas. Está previsto que las comparecencias prosigan en los próximos días mientras se esclarecen unos hechos que han generado una profunda conmoción social.
La víctima fue examinada en el Río Hortega, donde encontraron en la vagina de la misma espermatozoides con un perfil genético compatible con el condenado nacido en el 1997
Los testimonios de familiares destapan posibles irregularidades en sepelios y cremaciones del grupo funerario El Salvador, mientras las víctimas expresan dudas sobre la identidad de las cenizas
El abogado de la acusación sostiene que "no es necesario reabrir la instrucción" y que la nueva prueba puede incorporarse al juicio








