El cabeza de lista de VOX por Valladolid recuerda cómo vivió el pacto con el PP cuando llegaron a un acuerdo para gobernar juntos tras las elecciones de 2022
Alberto Díaz Pico: "El PP deshizo todo lo que había hecho VOX cuando salimos del Gobierno. Fue un cobarde"
El cabeza de lista de VOX por Valladolid recuerda cómo vivió el pacto con el PP cuando llegaron a un acuerdo para gobernar juntos tras las elecciones de 2022
Alberto Díaz Pico (Valladolid, 1968) afronta ilusionado su primera campaña electoral como cabeza de lista de VOX por Valladolid. El exsecretario general de la Consejería de Empleo de la Junta de Castilla y León reconoce que la exposición pública es ahora mayor que durante su etapa en el Gobierno autonómico y, por esa razón, vive el proceso con naturalidad y con la satisfacción de recorrer, día a día, la provincia.
El candidato admite que estaba nervioso cuando se estrenó en el primer mitin, pero asegura que el contacto con la gente y la posibilidad de explicar las propuestas de su partido están siendo el principal motor de una campaña que -reconoce entre risas- le tiene "cansado", pero también motivado.
En esta entrevista concedida a TRIBUNA Valladolid, el candidato repasa su regreso a la primera línea política tras su salida del Gobierno de coalición, analiza su relación con el Partido Popular y aborda las posibilidades de futuros acuerdos tras las elecciones. También desgrana algunas de las propuestas de VOX para la provincia, con especial atención al campo, la seguridad y las infraestructuras sanitarias.

P: ¿Cómo gestiona estar tan expuesto y encabezar la lista de VOX por Valladolid?
R: Ya estuve en cierta 'batalla' cuando formé parte de la Consejería de Empleo. Fui secretario general y asumí la viceconsejería, donde atendía a los medios de comunicación de manera constante. Pero sí que es cierto que era más liviano.
P: ¿Qué balance hace, hasta ahora, de la campaña electoral?
R: Estoy cansado (ríe). Hemos recorrido muchos kilómetros. Tu vida no depende de ti, sino de lo que vaya decidiendo todo el mundo. Tengo mucha ilusión y estamos muy satisfechos. El contacto con la gente es maravilloso. Interactúan con nosotros y les explicamos nuestras propuestas.
P: ¿Pero cómo se está desenvolviendo? Usted es un novato a la hora de participar en los actos de campaña.
R: (ríe). Bien, en el primer mitin estuve nervioso. Vino mucha gente a apoyarnos. Fue intenso, pero siempre saco conclusiones positivas.
P: ¿Esperaba que el líder de VOX, Santiago Abascal, estuviera tan presente en Castilla y León?
R: Sí, porque ya lo vimos en Extremadura y Aragón. Lo que no me esperaba es que hubiera tanta gente siguiéndonos. Parece que somos más fríos para algunas cosas, pero cuando coincidí con él en Tordesillas, viví una auténtica revolución.
P: ¿Y, personalmente, cómo afronta las elecciones?
R: Con mucha ilusión. He intentado afrontarlo con tranquilidad, y eso es lo que me ha recomendado todo el mundo. Tengo una agenda muy apretada, pero lo estoy asumiendo con la verdad por delante. Es decir, estoy diciendo en cada momento lo que pienso. No veo complicado reproducir cada mensaje porque ya los tenía interiorizados.
P: ¿Cómo recuerda ese primer contacto para liderar la candidatura por Valladolid?
R: No es una cuestión que esperara. Desde que salí del Gobierno, seguí colaborando con el partido. Sabía que confiaban en mí, pero no intuía lo que podría pasar. Es de agradecer que hayan pensado en Alberto Díaz Pico. Hay mucha gente de VOX que podría desempeñar muy bien este papel. No voy a desvelar quién me lo dijo, eso me lo guardo para mí.

P: ¿Y qué le dijeron en casa cuando se enteraron de la noticia?
R: Fue todo un proceso. A mí me dijeron si podría colaborar, cuál podría ser mi preferencia… Sabía que podría entrar, pero no que fuera el número 1. Mis hijos no se lo creyeron cuando se lo dije. Les pareció raro. No tuve ninguna duda en aceptar este papel, y no tardé mucho en asumirlo.
P: Lo que me parece "raro", ahora que ha mencionado esa palabra, es que el partido volviera a confiar en usted después de salir del Gobierno.
R: Seguí, como le digo, colaborando con el partido en algunas iniciativas que ponían en marcha y en algunas cuestiones que me pedían desde Madrid. Nunca hice nada con la intención de regresar a la vida política, pero tampoco lo descartaba.
P: Dejó, entonces, la política apartada.
R: Totalmente. Esa es la palabra. Me relajé después de los dos años y medio de Gobierno de coalición, que fueron muy duros.
P: ¿Y la salida fue dura?
R: No especialmente, al menos en mi caso. Yo estaba bastante cansado. Tanta 'batalla' provocó un efecto de no retorno con el Partido Popular. Hubo muchas cosas, no solo una, que llegaron a colmar el vaso.
P: ¿No tiene la espinita clavada de haber hecho algo más en la Consejería de Empleo?
R: Hicimos mucho, pero el Partido Popular deshizo todo lo que habíamos hecho. Esa decisión pone de manifiesto su falta de convicción en las cosas que acuerda. Los temas que planteábamos para firmar el pacto son cuestiones que nosotros estábamos convencidos de sacar adelante. El Partido Popular, aunque firmó, no estaba de acuerdo. ¿Por qué? Porque no hubiera deshecho nada de lo que hicimos. Se han apuntado, además, algunos de nuestros tantos.
P: Mañueco habla, en una entrevista concedida a TRIBUNA GRUPO, de que VOX dejó "el trabajo a medio hacer"...
R: Nosotros no dejamos el trabajo a medio hacer. De hecho, se hubiesen solventado más problemas si hubiésemos continuado.

P: ¿Ha estado pendiente de la labor que ha hecho el PP, tras su salida del Gobierno, en la Consejería de Empleo?
R: Sí. El PP ha sido un cobarde y se ha rendido a los sindicatos cuando nosotros salimos. No tardaron mucho en tenderles la mano.
P: ¿Hay algo que, especialmente, le ha dolido?
R: Una de las cosas más dolorosas fue la reforma del Servicio Público de Empleo. Lo consensuamos con el PP y estuvimos viendo varias propuestas. Presentamos una iniciativa legislativa conjunta. En cuanto se iniciaron las siguientes sesiones, ellos desistieron. Era una iniciativa legislativa muy interesante que habría racionalizado la eficacia del Servicio Público de Empleo. Ya había estado en este servicio y, por esa razón, ya sabía que había cosas pendientes que había que hacer.
P: Después de su salida, veo que no ha perdido el contacto de Mariano Veganzones...
R: He de reconocerle que nos hemos visto, pero menos que antes. Cuando estábamos en el Gobierno, hablábamos todos los días. Somos amigos desde hace tiempo.
P: Entiendo que Juan García-Gallardo no es su amigo.
R: Con Juan García-Gallardo, coincidí en el Gobierno, era el vicepresidente...
P: ¿No hablaban?
R: Manteníamos cierto contacto, pero era más en las reuniones del grupo parlamentario que en el día a día de la Consejería.
P: ¿Entiende lo que hace? Ataca a diario al partido en redes sociales.
R: Este tema, sinceramente, no interesa a los castellanos y leoneses. Nosotros seguimos hacia adelante y no miramos tanto hacia atrás. Eso sí, respeto mucho a todos los que formaron parte de aquel proyecto. Todos aportaron algo nuevo a VOX.

P: Miremos al futuro, entonces. ¿El PP y VOX están condenados a entenderse?
R: Estamos viviendo un momento histórico. Si la derecha no es capaz de tomar decisiones valientes, la izquierda nos va a llevar a situaciones como la que hemos visto en Venezuela. Un venezolano, estos días por las calles de Valladolid, nos dijo que esto mismo que está pasando ahora es lo que provocó todo lo que ya sabemos de Venezuela. El PP debe pasar de la gestión que dice a los acuerdos políticos. Tiene que saber qué modelo quiere de Estado. VOX, en ese sentido, lo tiene muy claro. El PP se aferra a los sillones, y no tanto a los compromisos.
P: ¿El problema quién lo tiene?
R: El PP. VOX no tiene ninguno.
P: Entiendo que usted tendería la mano al PP si este no tuviera esos "problemas"...
R: Sí, le tendería la mano con propuestas, con programa, con líneas rojas. Lo demostramos cuando firmamos el pacto. Nosotros cumplimos, y el PP puso trabas.
P: ¿Teme que esto se vuelva a repetir?
R: No lo sé, no tengo una bola de cristal (ríe). Creo que el PP debería haber aprendido la lección. La cuestión no es que nosotros no cumplamos, la cuestión es si ellos cumplen lo acordado. Si alcanzamos acuerdos razonables, VOX estará ahí. Nuestro compromiso es con España.
P: En Valladolid hay un Gobierno de coalición que debería ser un ejemplo...
R: No me gusta entrar en política municipal porque no conozco los entresijos. Hasta donde yo sé, ese acuerdo está funcionando bien. Lo razonable es que ambos partidos cumplan con lo que han prometido. Cuando nosotros estábamos en el Gobierno, las cosas parecían que funcionaban, y nada más lejos de la realidad. Eso no es lo que debe pasar.
P: ¿Parte como favorito Alfonso Fernández Mañueco?
R: Mi favorito es Carlos Pollán (ríe). La clave está en la confianza que nos dé la ciudadanía porque nosotros cumplimos lo que prometemos y acordamos.
P: Hablando de claves. ¿Le puede afectar a VOX las crisis del partido en Madrid y Murcia?
R: A quien le va a afectar es al PP porque Mañueco se parece más a Rajoy que a Abascal. La gente que confía en VOX, confía en sus ideas, en su compromiso y en que cumple lo que promete. Todo lo demás, por lo que me está preguntando, es ruido.
P: Si no le va a afectar nada, y puede llegar al Gobierno, ¿qué es lo que puede ofrecer Alberto Díaz Pico a Valladolid a partir de las elecciones?
R: Primero hay que saber si voy a estar en el Gobierno (ríe). Nuestro programa ofrece medidas relacionadas con la seguridad, con la inmigración ordenada para que las personas puedan pasear por las calles con tranquilidad, y sin delincuentes. Apoyaremos al campo, y no a las políticas del bipartidismo que tanto daño nos hacen, como la Agenda 2030 o el acuerdo con Mercosur.
Los productos que entran desde Marruecos no cumplen con los criterios de calidad y están hundiendo al campo. Esa es la mejor lucha contra la despoblación porque traemos la actividad económica a los municipios. Los agricultores nos necesitan, quieren quitar la burocracia y agilizar los pagos.
Para Valladolid, en concreto, VOX se compromete a volver a abrir el abandonado Centro de Especialidades del barrio de Las Delicias y a terminar las obras del Hospital Clínico Universitario.
P: Por último, y relacionado con lo que explica, ¿qué le dice la gente que va por la calle? ¿Qué le pide?
R: Nos animan muchísimo. Como anécdota, puedo contarle que, cuando se publicó mi nombre como cabeza de lista en los medios de comunicación, iba en el autobús, y un hombre me reconoció. "¿Eres el de VOX, verdad? ¡Ánimo!", me dijo. También me dicen lo mismo cuando salgo a correr (ríe), pero esto es diferente. Me sorprende, y cada vez más, cómo reacciona la gente.

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