El campo alza la voz en Valladolid: "Lo que está en juego es la seguridad de los alimentos"

Agricultores y ganaderos colapsan el centro de la ciudad con una masiva tractorada en defensa de la rentabilidad, la seguridad alimentaria y la igualdad normativa

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El campo alza la voz en Valladolid: "Lo que está en juego es la seguridad de los alimentos"
Manifestación de agricultores y ganaderos. Sergio Borja.
El autor esMiguel Ángel  Fernández
Miguel Ángel Fernández
Lectura estimada: 3 min.
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El centro de Valladolid vivió este jueves, 29 de enero, una de las mayores movilizaciones agrarias de los últimos años. Agricultores y ganaderos llegados desde distintos puntos de la provincia y de territorios limítrofes protagonizaron una manifestación a pie y una multitudinaria tractorada para mostrar su rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, al que consideran una amenaza directa para el futuro del sector primario.

La protesta, convocada por Asaja, UCCL, UPA-COAG, Unaspi y el colectivo Por la Unión del Campo, tuvo como punto de partida el entorno del estadio José Zorrilla, donde confluyeron varias columnas de tractores antes de iniciar su recorrido por el corazón de la capital. La marcha incluyó paradas ante la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural y la Delegación del Gobierno. Según los organizadores, participaron alrededor de 500 vehículos agrícolas, mientras que la Subdelegación del Gobierno cifró la asistencia en 452 tractores, llegados por siete rutas diferentes.

Durante la concentración frente a la Consejería, los representantes de las organizaciones agrarias coincidieron en subrayar que la movilización "no es una oposición al comercio internacional, sino a lo que consideran una competencia desleal". El presidente de UCCL en Valladolid, Valentín García, criticó "que los productos procedentes de países del Mercosur puedan acceder al mercado europeo sin cumplir los mismos estándares sanitarios, medioambientales y de bienestar animal que se exigen a los productores comunitarios". En este sentido, lamentó la posición de los eurodiputados españoles del PP y del PSOE, que "votaron en contra de frenar el acuerdo", y puso como ejemplo la postura unánime de los parlamentarios franceses.

García insistió en que el debate "va más allá del campo y afecta directamente a los consumidores", al advertir de la entrada de alimentos producidos con sustancias y prácticas prohibidas en la Unión Europea desde hace décadas. "La salud y la seguridad alimentaria deberían ser una prioridad", señaló.

En la misma línea se expresó el presidente de Asaja Valladolid, Juan Ramón Alonso, quien alertó del "delicado" momento que atraviesa el sector agrario. A su juicio, la falta de rentabilidad y el aumento de los costes "están llevando a muchas explotaciones al límite", y el acuerdo con Mercosur "podría acelerar el cierre de numerosas explotaciones familiares". Aunque evitó politizar la protesta, sí puso el foco en la responsabilidad de los representantes políticos.

Desde la Alianza UPA-COAG, David Garrido reclamó "un comercio internacional basado en la igualdad de reglas", recordando que los agricultores europeos están sujetos a exigentes normativas en emisiones, fitosanitarios, bienestar animal y derechos laborales que no se aplican en otros mercados. "Competir así es prácticamente imposible", afirmó, al tiempo que señaló el sobrecoste que supone para los productores europeos cumplir con la normativa comunitaria.

Más contundente fue el presidente de Unaspi, Miguel Ángel Aguilera, quien calificó el acuerdo como "un golpe definitivo para el sector". Advirtió de que, aunque a corto plazo algunos alimentos puedan parecer más baratos, la pérdida de soberanía alimentaria y de competencia acabará repercutiendo negativamente en los precios y en la capacidad de elección de los consumidores. "Si no defendemos el campo ahora, las consecuencias serán irreversibles", afirmó.

La movilización concluye con un mensaje crítico hacia la clase política por parte de Carlos Duque, portavoz de Por la Unión del Campo, quien acusó a los responsables públicos de "sacrificar al sector primario en las negociaciones europeas". Duque defendió el papel de los agricultores y ganaderos como garantes de alimentos de alta calidad y producidos bajo estrictos controles, y reclamó "respeto y protección" para un sector clave en Castilla y León.

La jornada concluyó con el compromiso de las organizaciones convocantes de mantener la presión y continuar con las movilizaciones si no se revisan los términos del acuerdo comercial.

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