Miguel Garcés: "La película crea un espacio de conversación que antes no existía"

El actor vallisoletano ha recibido su primera nominación al Goya como Mejor Actor Principal por su papel en 'Los Domingos', una cita que reflexiona sobre la fe y las relaciones familiares

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Miguel Garcés: "La película crea un espacio de conversación que antes no existía"
El autor esRebeca Pasalodos Pérez
Rebeca Pasalodos Pérez
Lectura estimada: 7 min.

Hay nombres en el cine español que extrañamente, se mantienen en un perfil bajo y sin acaparar flashes en las alfombras rojas, pero que, sin embargo, aparecen repetidamente en algunos de los grandes títulos de películas de los últimos años. Es el caso de Miguel Garcés (Valladolid, 1973), quien ha trabajado en cintas tan aclamadas como 'Maixabel', '20.000 especies de abejas' o 'Nina'. Ahora, casi sin proponérselo, se ha convertido en uno de los rostros más inquietantes del cine español reciente. No por el estruendo, sino por todo lo contrario: por habitar la duda, el silencio y esa violencia emocional que no levanta la voz. En 'Los domingos' (con 13 nominaciones a los Goya), la película de Alauda Ruiz de Azúa que ha sacudido al público y al debate cultural, encarna a Iñaki, un padre incapaz de nombrar el conflicto que atraviesa a su familia mientras esta se resquebraja por dentro. Un personaje clave en un relato que habla de fe, duelo y poder desde lo cotidiano, y que ha llevado al actor vallisoletano a recibir, por primera vez, una nominación al Premio Goya en la categoría de Mejor Actor Principal. Tras décadas de carrera forjada en el teatro y lejos del foco mediático, Garcés reflexiona en esta entrevista con TRIBUNA Valladolid sobre el reconocimiento tardío, su manera de entender la interpretación y el vínculo que le une con la ciudad donde empezó todo.

PREGUNTA: Después de una carrera tan sólida y discreta, forjada principalmente en el teatro, ¿qué significa para uste que este reconocimiento llegue precisamente con un personaje tan contenido como el de Iñaki?

RESPUESTA: Después de un largo camino, es como una cálida caricia, reconfortante. Después de tanto tiempo, ver que el trabajo es reconocido, además, como dices, por un personaje, contenido, que no tiene una arquitectura muy pomposa. Es un personaje que se cuenta en los silencios, en las miradas, y bueno, está bien que se valore ese trabajo de fondo.

P: ¿En qué momento personal y profesional le ha pillado este reconocimiento?

R: Bueno, pues en un momento muy bueno, porque en los dos últimos años he podido trabajar bastante, ir empalmando prácticamente un trabajo con otro, incluso solapándolo, y también en un buen momento en general para la producción española de audiovisual. Debido a las plataformas, hay una gran volumen de producción y es un buen momento para todos los que nos dedicamos a esto.

P: No sé si ha visto las otras películas nominadas y en especial a los compañeros que están nominados en las otras categorías. ¿Qué opinión le merecen sus trabajos?

R: Son todos unos trabajos fantásticos, tanto los largometrajes en los que están como el trabajo personal de ellos. Realmente, es satisfactoria mi nominación por ver al lado de quien estoy. No solamente por las carreras que tienen ellos desde siempre, sino por el trabajo de estas películas, que realmente me ha gustado.

P: Ha mencionado en alguna entrevista que Alauda Ruiz de Azúa (directora) le pidió que Iñaki fuera un tipo "difícil de leer" para su hija Ainara. ¿Cómo se trabaja actoralmente para que esa "duda" sea la raíz del personaje sin que pierda fuerza en pantalla?

R: Pues mira, confiando mucho precisamente en eso, en la duda. Es decir, cuando abordas un personaje, normalmente intentas buscar líneas muy claras que lo definan, que lo den solidez y que echen raíz en el suelo para que, independientemente de lo que se ruede ese día, tú tengas una buena base y esté afianzado. Sin embargo, en este personaje, Alauda me habló del elemento de la duda y que, igualmente, podíamos conseguir un personaje sólido, pero moviéndonos en esa duda, en esa lectura difícil para Ainara, pero también para el espectador. El espectador mientras ve 'Los domingos' también tiene dudas, incluso de la idea previa que pueda tener con respecto a los temas que se tratan, a veces, la opinión o la ideología del espectador puede tambalearse porque puede llegar a comprender a personajes que están alejados de su perspectiva. Iñaki ayuda mucho al espectador a moverse en la duda, quizás no comprender sus primeros conatos o reacciones, pero luego pensar desde otro lado y decir: "Bueno, quizás sí, quizás sí que puedo entenderlo".  O gente creyente, por ejemplo, que en un momento dado puede comprender el personaje de Patricia López Arnaiz, el personaje de la tía Maite. Es decir, nos movemos en la duda para que el espectador pudiese transitar durante la película por distintos sitios.


Alauda Ruiz de Azúa, dirigiendo una escena en 'Los domingos'.

P: La película trata temas universales como el duelo, la fe y la falta de comunicación familiar. ¿Qué debate esperas que se genere en el público tras ver la reacción de Iñaki ante la vocación de su hija?

R: He podido presenciarlo en primera línea, porque durante toda la promoción, las primeras semanas de la película, fuimos a un montón de presentaciones con público y en debates posteriores ya se vio que generaba conversación desde el primer día, desde su estreno en Donosti. Generaba una conversación muy interesante porque no había enfrentamiento entre las distintas formas de pensar. Yo creo que lo que tiene de bueno la película es que ha generado un espacio de conversación que creo que antes no existía, donde creyentes, no creyentes, gente más a favor de una autoridad paternal o gente más abiertos como padres han podido conversar, intercambiar opiniones y comprenderse. No digo ya compartir determinados puntos de vista, pero sí comprender al otro, escucharle y poder dialogar con ese otro punto de vista sin acritud y sin vehemencia. Era algo muy agradable de presenciar.

P: Esta es tu segunda colaboración con Alauda Ruiz de Azúa. Has destacado de ella que es una gran directora de actores que sabe "girar la tuerca" en el set. ¿Qué fue lo más exigente de trabajar bajo su dirección en esta historia de relaciones familiares tan complejas?

R: Ella es muy exigente, es decir, le gusta afilar las propuestas y los personajes. Sabe dibujarlos muy bien ya desde el guión y le gusta afilar esa propuesta de personaje en el set, entonces quizás la mayor exigencia es esa. Pero es verdad que hay tiempo para ensayar y hacer un acercamiento a esa concreción de personaje de una manera muy pausada, resolviendo dudas, haciendo apuestas, proponiendo cosas y luego en el set también dispones del tiempo para hacerlo. Es verdad que Alauda hace muchas tomas, pero es que creo que eso es bueno para conseguir el resultado que se consigue.

P: La relación con el personaje de Patricia López Arnaiz es el corazón emocional de la película. ¿Cómo se trabaja una convivencia tan cargada de conflicto sin caer en el exceso?

R: Patricia y yo hemos coincidido ya más veces, y además somos amigos, con lo cual nos conocemos muy bien actualmente y nos conocemos también muy bien personalmente. Eso nos ha permitido llevar muy lejos nuestra relación en la ficción como hermanos, el conflicto que hay entre los dos hermanos. Hemos podido pelearnos muy bien porque había una base de confianza muy grande y nos reconocemos el uno al otro, sabemos cuáles son los impulsos actorales que manejamos el uno con el otro, sabemos cómo ir provocándonos para subir el resultado. Entonces, te diría que ha sido costoso y trabajoso, pero relativamente fácil por eso, por el conocimiento que tenemos el uno del otro.

P: Blanca Soroa, quien interpreta a tu hija, no tenía experiencia previa como actriz. ¿Cómo es ese trabajo conjunto entre alguien como tú con muchísima experiencia, y una persona como Blanca?

R: Pues mira, para mí es muy atractivo cuando se me propone estar delante de alguien que no tiene experiencia previa. Primero porque, yo como actor, me gusta buscar la verdad y cuando tienes a alguien delante que no es actor, sabes que no te vas a encontrar con un recurso técnico que va a manejar para llegar a determinada situación, si no que te va a ofrecer su verdad. Para mí, no hay nada mejor que tener delante a alguien que te ofrece su verdad. Y luego, además, este tipo de actores sirve un poco de baremo a los actores con más experiencia porque tienes que colocarte en su tono, porque si no el que vas a cantar eres tú, el que se le va a ver artificial y falso es a ti y para mí eso es muy útil como actor.

P: ¿Hubo alguna escena especialmente compleja durante el rodaje?

R: Por complejidad, había un momento en una de las comidas familiares, donde al final saltaba todo por los aires, es decir, había una discusión potente, que era complicada porque éramos muchos actores, había muchos diálogos cruzados y entonces, bueno, que eso entre todos cogiese ritmo, digamos que tenía la mayor complicación. Pero si tengo que decir una que se me ha quedado marcada, es una de cara al final, que todavía, cuando repito el visionado y lo veo, todavía me toca.

P: Usted nació en Valladolid y se formó como actor en la Escuela de Arte Dramático de Valladolid. Aunque lleve años fuera, ¿qué relación tiene aún con su ciudad natal?

R: Tengo a toda mi familia allí, mis padres, mis abuelas, sigo teniendo amigos que andan por allí, que se dedican al oficio y sigo yendo de vez en cuando. Bueno, la vinculación normal de alguien que ha nacido allí, que tiene a su familia y a parte de sus amigos.

P: Como sabrá, hay otra vallisoletana, Elvira Mínguez, nominada a los Goya. No sé si se conocen, si ha podido ver su trabajo…

R: Sí, he visto su trabajo desde hace tiempo. Coincidimos hace muchos años cuando vino ella a Valladolid a presentar 'Días contados', que estaba yo en la Escuela todavía. Y, evidentemente, he seguido su carrera.

P: El año pasado también hubo dos vallisoletanos nominados a los Goya. Crees que llegará el día en que realmente los esfuerzos por convertir Valladolid en Ciudad de Cine permitan a actores y cineastas quedarse en la ciudad en vez de tener que emigrar.

R: Ojalá sí. Es algo que sería fantástico. Yo creo que la ciudad está trabajando para ello. Es verdad que conseguir eso, una estabilidad dentro de la industria y que realmente sea un sitio por donde la industria pase, es complicado, lleva muchos años de trabajo, pero ojalá sí sucediese.

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