El oficio de mirar. "No se trata de ver más, sino de ver distinto"

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El oficio de mirar. "No se trata de ver más, sino de ver distinto"
El autor esRuth Pindado
Ruth Pindado
Lectura estimada: 4 min.
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Nueva inspiración: Pablo Neruda y su capacidad para dignificar lo simple

"Yo trabajo silencioso,

rodeado por el mar y las montañas,

y la vida canta en cada poro"

— Neruda, Oda al día feliz

El oficio de mirar es recordar que todo escritor nace el día en que aprende a desconfiar de lo evidente. Ese instante en que deja de pasear los ojos por el mundo y comienza a lanzar anzuelos. Porque mirar de verdad es un acto de rebeldía: implica sospechar que bajo la luz hay sombras, y que en la quietud de un banco de estación se esconde la historia de una guerra íntima. El que escribe no observa, interroga. No describe, desnuda. Y a veces, con suerte, hiere.

El mundo está hecho de detalles que pasan inadvertidos para quien vive deprisa, pero hoy nosotros vamos a pararnos en cada hoja caída, en cada brizna de polvo, en cada suspiro. Una grieta en la pared, una silla coja, el zumbido de una lámpara que nadie escucha… Ahí empieza la literatura. En esa mínima fisura por la que se cuela el tiempo, la memoria, la culpa o la belleza.

Miren como si les fuera la vida en ello. Porque, en cierto modo, les va. Quien no aprende a mirar con ferocidad termina escribiendo con los ojos cerrados. Y la escritura, señores, no perdona a los ciegos voluntarios.

¿Qué pretendemos hoy?

Afinar la percepción sensorial con gratitud y asombro.

Transformar lo observado en un detalle narrativo que honre lo cotidiano.

Entrenar una mirada creadora que descubre lo extraordinario en lo simple, como quien escribe una oda a una cebolla o a una cuchara.

¡Atrévete!

Háganse algunas preguntas:

  1. Para abrir el asombro ¿qué objeto, gesto o instante cotidiano suele pasar desapercibido para mí?; ¿qué tiene eso de aparentemente simple que, si lo miro dos veces, se vuelve extraordinario?;¿qué misterio guarda una cosa que creo conocer demasiado?
  2. Para despertar los sentidos (ver–oír–tocar) ¿cómo se siente este objeto en mis manos?¿qué texturas, temperaturas, resistencias tiene?; si este objeto hiciera un sonido, ¿cuál sería? ¿Ya lo hace?; ¿qué colores se esconden en sus sombras, en sus bordes, en su interior?; ¿qué olor tiene su historia?
  1. Sobre el origen y el viaje de las cosas ¿de dónde viene este objeto antes de llegar a mí?; ¿cuántas manos, caminos, accidentes, máquinas o paisajes lo hicieron posible?;¿qué vidas toca sin que yo lo note?
  1. Sobre su función y su alma ¿qué hace que esta cosa sea necesaria para la vida cotidiana?; ¿qué gesto humano la creó?; ¿qué necesidad o deseo responde?
  2. Vamos a humanizar las cosas, si este objeto hablara, ¿qué me contaría de sus días?;¿qué humor tendría? ¿qué dolores o alegrías?; ¿de qué estaría orgulloso?

Pueden crear otras preguntas sobre su relación con otros objetos, sobre el fin de las cosas, sobre las enseñanzas que puede provocar: animaos, haced sentir al objeto el centro del universo.

 

Para ello pretendemos que rastreen sensorialmente su alrededor durante unos minutos y, en ese cuaderno que ya ha dejado de ser nuevo pero que aún mantiene la belleza del primer día, anoten:

  • + 4 objetos visuales (ej: la sobresaliente esquina del mueble, el afilado cuchillo casi oxidado)
  • + 4 sonidos (ej: el martilleante golpear de los tacones de la vecina)
  • + 2 percepciones táctiles (ej: la rugosidad del sofá, el bordado de las cortinas)
  • + 1 detalle olfativo (el aroma a limpio de las toallas)
  • +1 objeto inesperado (algo humilde o aparentemente insignificante, digno de ser "ensalzado": un clavo de la pared que en su día fue el pilar de un cuadro

Pongamos al lado de cada uno, una descripción bella y embellecida: "No es 'pintura descascarillada', es la pintura fatigada que aún se aferra al muro como quien no se entrega a la vejez."

No se busca traicionar al objeto para que pierda su esencia, es dignificarlo, hacerlo singular y esencial para nuestro texto. A partir de aquí, vamos a elegir uno de los objetos anteriores y vamos a intentar escribir un párrafo (máx. 150 palabras) donde ese detalle se convierta en revelación emocional o símbolo de resistencia humilde.

Ejemplo a la manera de Neruda:

"La grieta del azulejo ya no escondía el tiempo: lo mostraba orgullosa, como una cicatriz que había aprendido a contar su historia."

Si has llegado hasta aquí, tu mundo literario empieza a abrirse a lo cotidiano, a la mirada observadora de un poeta inquieto. Ahora, elige un objeto al azar y descríbelo según:

Un niño (descubrimiento)

Un anciano (memoria y gratitud)

Alguien que se despide para siempre (legado silencioso)

Os propongo esta 'Oda al Lápiz'. Está claro que no soy Neruda, pero vamos a darle humanidad a ese Staedtler amarillo y negro, desgastado por la vida, acariciado por las manos de un niño que aprende con sudor y entusiasmo sus primeras letras.

Oda al Lápiz.

Oh lápiz,

madero del pensamiento,

lanza suave que deja

su sombra negra en la hoja.

Te gastas por decir la verdad,

te afinas hasta el suspiro,

y aun cuando te rompes

sigue ardiendo tu corazón que es de grafito.

Eres raíz que escribe,

ramita que recuerda que todo sueño humano

comienza con una letra.

 

Referencias literarias: lee por gusto y por placer cualquier cosa que caiga en tus manos, acaricia los libros y disfrútalos, pero prepárate para que, si llegan las musas, te pillen con la poesía en la mochila. A veces una buena música nos despierta el entusiasmo, otras la más profunda de las pinturas, déjate querer.

 

Autor

 

 Clave Nerudiana

 

Pablo Neruda

 

 Oda a la cebolla, al día, al silencio, a la tristeza. Dignificar   cada cosa.

 

García Márquez

 

 Hiperbólica y mágica observación.

 

Tolstói

 

 Detalle como moral encubierta.

 

 

Acompañamiento artístico

 

Arte

 

  Obras recomendadas

 

 Relación

 

Música 

 

  Entre dos aguas (para fluidez), Martha       (intimidad), Daydreaming (sensación interior)

 

 Estimulan ritmo emocional

 

Pintura 

 

 Sorolla – luz generosa. / Morandi – lo simple,   silenciosamente trascendente

 

 Mirada que   recoge y revela.

 

Cierre de sesión

Reto de hoy: escriba durante 5 minutos lo que crea que escribiría Neruda si le propusiésemos hacer una carta a un objeto humilde cualquiera (un vaso, una piedra, una servilleta usada…)

 

"Miramos sin ver. Neruda nos enseñó a saludar a la cebolla como a una reina del universo.

El escritor es quien honra lo que los demás olvidan."

 

 

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