Hasta el lugar del suceso se desplazaron efectivos de la Policía Municipal y de la Policía Nacional, además de los servicios sanitarios
Los derrumbes de iglesias que han marcado la historia de Valladolid y su provincia
El desplome del ábside de Muriel de Zapardiel reactiva el recuerdo de otros episodios históricos
Parte de la iglesia de Muriel de Zapardiel se vino abajo este lunes. El derrumbe afectó al ábside del templo, una de las zonas más antiguas de la iglesia de Nuestra Señora del Castillo, un edificio mudéjar de origen medieval, construido entre los siglos XII y XIII y declarado Bien de Interés Cultural (BIC). El suceso no provocó daños personales y obligó a acordonar la zona por motivos de seguridad.
Este colapso se suma a otros derrumbes y hundimientos registrados en iglesias de Valladolid y su provincia, tanto en fechas recientes como a lo largo de la historia, con episodios documentados en la capital y en distintos municipios del medio rural.
Hundimientos en la capital vallisoletana

En la historia de la ciudad, uno de los episodios más recordados es el derrumbe de la torre de la Catedral de Valladolid, la célebre Buena Moza, ocurrido el 31 de mayo de 1841. La torre, que rondaba los 75 metros de altura y llegó a ser el edificio más alto de Valladolid, llevaba años dando señales de inestabilidad: ya en el siglo XVIII se documentan grietas y reparaciones, y el terremoto de Lisboa de 1755 agravó los problemas estructurales al sentirse también en la ciudad.
Para intentar frenar el deterioro, en 1761 se aplicaron refuerzos como zunchos/cadenas de hierro ideados en el contexto de las obras de consolidación atribuidas a Ventura Rodríguez, una intervención que retrasó el colapso, pero no lo evitó. El día del derrumbe, según las reconstrucciones históricas, Valladolid vivía mal tiempo y a última hora de la tarde,en torno a las cinco, se produjo el desplome del cuerpo superior de la torre, que arrastró parte de los cuerpos inferiores y dejó la Catedral sin su campanario principal. Algunas crónicas locales añaden un detalle muy citado, el campanero y su mujer, que vivían en la torre, habrían sobrevivido al suceso y ella habría sido rescatada de entre los escombros
Ya en el siglo XXI, en pleno centro de Valladolid, la cúpula y la linterna de la iglesia penitencial de la Vera Cruz se desplomaron a mediodía del 25 de junio de 2024 mientras se llevaban a cabo obras de rehabilitación financiadas, entre otras administraciones, por la Junta de Castilla y León.
El colapso no causó heridos, aunque dejó un enorme boquete en el tejado que había que reparar. El templo, construido en 1595 y referente de la Semana Santa vallisoletana, guardaba importantes tallas procesionales, incluidas obras de Gregorio Fernández, que no sufrieron daños significativos y posteriormente fueron trasladadas a un lugar seguro mientras se ejecutaban las labores de consolidación.
Este episodio fue ampliamente debatido en los meses siguientes, y la linterna de la cúpula fue reinstalada tras varios meses de obras.
Derrumbes en la provincia

El 31 de enero de 2025, parte de la iglesia del Convento de San Bernardino de Siena, en Cuenca de Campos, se vino abajo: concretamente, la nave lateral y la fachada de acceso colapsaron. El templo, de origen mudéjar y fundado en la segunda mitad del siglo XV, había sufrido un deterioro progresivo, con intervenciones de urgencia en años anteriores y su inclusión en la Lista Roja del Patrimonio por su delicada situación estructural.
La Fundación Rehabitar Tierra de Campos, propietaria del inmueble desde 2018, calificó el derrumbe como una "grave pérdida" para la arquitectura local e hizo un llamado a las administraciones para intervenir con urgencia y evitar colapsos mayores.
Uno de los más conocidos es el colapso de la torre de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en La Seca, ocurrido el 30 de enero de 1962. La torre se vino abajo por completo, sin que se produjeran víctimas, y su derrumbe causó un fuerte impacto en la localidad. Años después, el campanario fue reconstruido, levantándose una réplica que hoy forma parte del perfil urbano del municipio.
Otro de los casos históricos más relevantes es el de la iglesia de Santa María del Castillo, en Castronuño, que se derrumbó por completo en 1919, según recogen los registros históricos. El templo, de origen medieval y de estilo románico-gótico, desapareció casi en su totalidad tras el colapso, quedando únicamente referencias documentales de un edificio con varios siglos de historia cuya pérdida marcó uno de los mayores episodios de destrucción patrimonial en la provincia.
El desplome del ábside de Muriel de Zapardiel reactiva el recuerdo de otros episodios históricos
Este nuevo episodio se suma a una larga lista de agresiones físicas y verbales que se producen de manera habitual en las instalaciones
Construida entre los siglos XII y XIII, es uno de los principales ejemplos del románico-mudéjar en Valladolid








