El Real Valladolid vuelve a pasar por encima del Sporting de Gijón y jugará la final por ascender a Primera

Los jugadores del Real Valladolid celebran un gol con la afición en El Molinón. LALIGA

El Pucela encarriló todavía más la eliminatoria con dos goles en la primera mitad y acabó disfrutando para vencer por 1-2 en El Molinón.

SPORTING DE GIJÓN: Mariño; Lora, Barba, Álex Pérez, Isma López; Bergantiños (Álex López, min. 79), Sergio Álvarez; Carmona (Pablo Pérez, min. 74), Rubén García (Nano Mesa, min. 63), Jony; Santos.

REAL VALLADOLID: Masip; Moyano, Kiko Olivas, Calero, Nacho; Borja, Míchel (Anuar, min. 69); Hervías (Antoñito, min. 77), Óscar Plano, Toni; Mata (Toni Martínez, min. 82).

GOLES: 0-1, minuto 23: Mata; 0-2, minuto 31: Óscar Plano; 1-2, minuto 68: Carmona (p.).

ÁRBITRO: Sagués Oscoz. Mostró tarjeta amarilla a los local Bergantiños y Álex López.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vuelta de las semifinales por el ascenso a Primera. 24.178 espectadores presenciaron el encuentro en El Molinón (Gijón), con presencia de más de 500 aficionados blanquivioletas.

El Real Valladolid sigue lanzado, de dulce, en un estado maravilloso. En El Molinón lo volvió a demostrar para volver a ganar al Sporting de Gijón, ese equipo que se vio muy cerca de Primera hace unos meses. Pero esto es fútbol, un deporte marcado por los momentos, y el del Pucela es increíble; sobre todo en las primeras partes, ya que en esta ganó por 0-2, con goles de Mata y Óscar Plano. Así, se impuso por 1-2 para meterse en la final del play-off, que disputará contra el Numancia.

 

Con los nervios típicos de un partido de tal calibre, ambos equipos no supieron mantener el balón en el inicio. Aunque la primera gran ocasión no tardó en llegar: a los 9 minutos y para el Real Valladolid. Míchel colgó una falta desde la banda derecha y Mata apareció solo en el segundo palo, en un grave error de la defensa rojiblanca; pero el madrileño remató muy desviado.

 

El partido se calentó; o al menos lo intentó el Sporting. Patadas y más patadas sin sanción, por lo que hubo barra libre por parte de Saguéz Oscoz, que cumplió a la perfección con un título de casero. Pero los blanquivioletas no entraron en ese juego y siguieron a lo suyo. Así, Mata se internó en el área, cedió atrás a Hervías y este disparó a las manos de Mariño. Un aviso respondido por los locales, en una jugada en la que Santos llegó a la línea de fondo y cedió a Rubén García, que remató y la pelota salió rozando el palo.

 

Con los nervios quitados, el partido se abrió y Mata no perdonó. Aprovechó los huecos en la defensa rojiblanca para colarse en el área y poner la rosquita justa para que el balón entrara por la escuadra. Un 0-1 celebrado con rabia y que dio cierta tranquilidad al Pucela.

 

El Sporting no se rindió y dispuso de dos seguidas, pero no encontró la manera de meter mano a un Real Valladolid de dulce. Aprovechando el azúcar -y el fallo del linier que no vio fuera de juego en el inicio de la jugada-, Mata cambió el juego desde la derecha hacia el centro, se alió con Óscar Plano y este sacó un zapatazo que sorprendió a Mariño.

 

0-2 a la media hora. Casi como el pasado jueves. Esto ya no era casualidad. El Molinón enmudeció y los aficionados blanquivioletas gritaron y festejaron un resultado que les acercó todavía más a la final por el ascenso. Porque el Pucela se gustó, como hace unos días, y pudo ampliar la ventaja antes del descanso, pero Mariño realizó un paradón en un disparo de Hervías.

 

Aunque el Sporting pudo recortar distancias y meterse en el partido, pero apareció Masip para repeler con el cuerpo un disparo de Santos dentro del área. Excelente primera parte de los blanquivioletas, que se llevaron un gran premio al vestuario.

 

El ritmo no fue muy elevado en el inicio de la segunda mitad. El Sporting siguió con la barra libre de faltas y puso en peligro la integridad física de Mata y Míchel, que terminó siendo sustituido por Anuar. Aunque antes vio desde el campo cómo Toni cometió un penalti que Carmona se encargó de transformar. Sí, el que estuvo en el Pucela para no faltar a la cita de la 'ley del ex'.

 

Quedaban poco más de 20 minutos para el final y el conjunto asturiano tenía que meter cuatro goles para pasar. Mientras, Sagués Oscoz ya no pudo aguantar el 'canteo' y en el 70' mostró la primera tarjeta del partido, que se llevó Bergantiños.

 

Pero el Sporting no pudo más y terminó hincando la rodilla ante un Pucela en un estado maravilloso. El 1-2 supuso el 2-5 en el global de la eliminatoria. Valladolid sonrió y los más de 500 aficionados desplazados a Gijón estallaron de alegría.

 

El próximo miércoles, 13 de junio, el Real Valladolid visitará al Numancia y jugará en Zorrilla el sábado, 16 de junio, en el partido que decidirá quién asciende a Primera. Ambos encuentros se disputarán a las 20:30 horas.

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