Cuerpo, el ministro sereno y dialogante que tendrá que devolver la confianza en el tren
Tras la dimisión de Puente, tendrá que recurrir al máximo a su perfil técnico, riguroso y dialogante para dirigir un ministerio en funciones
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, asume el Ministerio de Transporte y Movilidad Sostenible con la misión de infundir confianza en un momento en el que muchos ciudadanos dudan si subirse a un tren de alta velocidad, una tarea en la que tiene a su favor ser el miembro del Gobierno mejor valorado.
Sustituye al peor valorado, Óscar Puente, que anoche anunciaba su dimisión porque "ni el país ni él pueden soportar 100 muertos en menos de un año" en dos accidentes ferroviarios pendientes de esclarecer. Uno de ellos el de Adamuz (Córdoba) en enero pasado y el último, el pasado miércoles, con 69 personas fallecidas y a menos de un mes de las elecciones generales, relata EFE.
Una semana después del choque de dos trenes en Urda (Toledo), queda en manos de Cuerpo la gestión del siniestro cuando ya se han realizado las primeras pesquisas y se han adoptado las primeras medidas para resarcir a las víctimas y aumentar la seguridad del sistema ferroviario.
Con un talante sereno y dialogante, Cuerpo se ha ganado la confianza del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ahora delega en él la responsabilidad de frenar el golpe electoral que la tragedia ferroviaria pudiera tener en las filas socialistas.
En menos de tres años ha sustituido a dos de las mujeres fuertes en el Ejecutivo de Sánchez, en diciembre de 2023 como sucesor casi desconocido de Nadia Calviño en el Ministerio de Economía y en marzo de 2026 como heredero de la vicepresidencia primera que ocupaba María Jesús Montero.
Hay quienes han visto en él a un futuro candidato a la presidencia del Gobierno, aunque no pertenece a la militancia socialista y cuando se le ha preguntado al respecto ha dicho que se ve más como "un jugador de equipo".
De perfil técnico, Cuerpo se ha revelado como un ministro sosegado y poco belicoso en el terreno político, aunque ha demostrado en las Cortes que sabe defenderse de los golpes dialécticos.
No solo ha tenido que esquivar los ataques de la oposición, sino también el "fuego amigo" dentro del propio Gobierno de coalición, en el que la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (Sumar), le ha acusado de ponerse del lado de la patronal en cuestiones como la reducción y el control de la jornada laboral.
Nacido en Badajoz en 1980, es licenciado en Economía por la Universidad de Extremadura, doctor en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid y máster en Análisis Económico por la London School of Economics.
Su currículum dice que habla inglés y francés, y que se defiende en alemán, pero también se le ha escuchado hablar con fluidez el japonés. Ingresó por oposición en 2008 en el Cuerpo de Técnicos Economistas del Estado, la élite del funcionariado, y se incorporó al Ministerio de Economía justo antes de la pandemia, en febrero de 2020, como director general de Análisis Macroeconómico.
Calviño lo aupó a la primera línea política pero fue el actual gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, quien le trajo de vuelta de Bruselas para formar parte del equipo de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que él presidía en aquel momento.
En los días que quedan hasta las elecciones del 29 de noviembre, Cuerpo tendrá que recurrir al máximo a su perfil técnico, riguroso y dialogante para dirigir un ministerio en funciones, que tiene que seguir gestionando la crisis ferroviaria, supervisar las investigaciones y contrarrestar las duras críticas de la oposición en plena campaña electoral y con las Cortes disueltas.







