Pico desea que Seminci vuelva a dar espigas a personas que se rebelen "contra el uso político del cine"
El consejero de Cultura de la Junta de Castilla y León recuerda que el festival dio la Espiga de Oro al cineasta Andréi Tarkovski por 'Sacrificio', al que ha descrito como un disidente del régimen soviético
La Seminci ha vuelto a estar este martes en el centro de la diana en una nueva sesión plenaria celebrada en las Cortes de Castilla y León. La procuradora socialista Patricia Gómez ha exigido "respeto" para la Semana Internacional de Cine de Valladolid y ha acusado al consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Alberto Díaz Pico, de comportarse como un "cuñado cualquiera de barra de bar" por cuestionar públicamente la neutralidad ideológica del festival, al que ha defendido como "uno de los mayores referentes culturales y motivos de orgullo de Valladolid".
Durante la sesión vespertina del Parlamento autonómico, Gómez ha reprochado al consejero su "sectarismo intolerable" y ha reivindicado la trayectoria de un certamen que, durante sus 70 años de historia, "ha situado a Valladolid en el primer plano del cine de autor" y ha llevado el nombre de la ciudad por todo el mundo.
La procuradora socialista ha recurrido a una comparación con la Semana Santa vallisoletana. Aunque ha reconocido que no va a misa y que no es religiosa ni cofrade, ha asegurado que cada año, cuando contempla la escenografía castellana por las calles de Valladolid, se siente orgullosa como vallisoletana. "Respeto a los cofrades y no me importa a quién votan", ha subrayado. En este sentido, ha insistido en que el problema no reside en la Seminci, sino en la actitud del responsable autonómico de Cultura. "Piensa que está en 1942, al frente de la censura cinematográfica del régimen franquista", ha espetado Gómez, quien ha defendido que "la cultura no tiene que pasar ningún examen" ni demostrar que sus ideas son las adecuadas.
"La cultura no tiene que ser neutral, sino libre", ha proclamado la socialista, que ha citado como ejemplo la película 'La Bola Negra'. También ha recordado la polémica por la retirada de la programación del Centro Cultural Miguel Delibes de 'Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva', de la compañía Proyecto 43-2, dirigida por María San Miguel.
"Podrán intentar censurar la cultura, pero nunca prohibirla", ha advertido Gómez, quien ha vaticinado que Díaz Pico "solo será un mal recuerdo para la cultura de esta Comunidad". "Ven, señores del PP y la ultraderecha, Federico les volvió a ganar", ha concluido.
Díaz Pico defiende el apoyo económico a la Seminci
Por su parte, el consejero de Cultura ha defendido el respaldo del Gobierno autonómico a la Seminci y ha recordado que el festival ha recibido este año 250.000 euros de la Junta, una cantidad que también se contempla en el proyecto de presupuestos para 2027, además de otras colaboraciones. "Es un evento de evidente trascendencia cultural y turística para Valladolid que nos posiciona en el panorama audiovisual nacional e internacional y merece nuestro respaldo", ha afirmado Díaz Pico, quien ha insistido en que el compromiso de la Administración autonómica se demuestra también a través de su financiación.
En este sentido, ha aprovechado para cargar contra el Gobierno por las diferencias en las aportaciones económicas a los festivales cinematográficos. Según ha explicado, la Seminci debe concurrir a una convocatoria competitiva para obtener 105.000 euros de financiación estatal, mientras que el Festival de San Sebastián queda excluido de ese procedimiento y recibe una subvención nominativa de 1,2 millones de euros.
El consejero también ha criticado la presencia de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, en la alfombra roja de la inauguración de la Seminci, donde apareció "con su fastuoso vestido y la bandera de Palestina", una imagen que, a su juicio, constituye una "buena muestra de la instrumentación política del festival". Díaz Pico ha recordado, además, que Redondo publicó en sus redes sociales el mensaje 'Adiós Seminci, Adiós', pese a lo cual acudió posteriormente al evento. "Allí estaba ella en la fiesta para ricos, pagada por pobres. Ese es su estilo", ha añadido.
Tarkovski y Lav Díaz, en el centro de la polémica
El enfrentamiento también ha dado pie a un debate sobre los criterios artísticos e ideológicos del festival. Díaz Pico ha recordado que la Seminci concedió en los años ochenta la Espiga de Oro al cineasta ruso Andréi Tarkovski por 'Sacrificio', al que ha descrito como un disidente del régimen soviético, exiliado en 1982, "anticomunista y antimarxista", aunque también crítico con el capitalismo.
Según el consejero, Tarkovski "se rebelaba contra el uso político del cine" y buscaba "la transformación espiritual de la persona". "Nunca se ha vuelto a premiar a un cineasta como él en Seminci", ha lamentado. Frente a aquel reconocimiento, ha situado el concedido en 2025 al director filipino Lav Díaz, al que ha definido como "declarado comunista y marxista" y de quien ha asegurado que reconoció haber tenido en cuenta las posiciones políticas de los intérpretes a la hora de seleccionarlos.
"Desde mi libertad de expresión, considero deseable volver a aquella edición que premió a Tarkovski, y no es incompatible con el apoyo al festival", ha insistido Díaz Pico. Finalmente, el consejero ha reprochado al PSOE que, junto a Sumar, impidiera con sus votos la exhibición en el Congreso del documental 'Lo que nos ocultaron sobre la actuación criminal del PSOE durante la II República'.








