Ana González Duque, la anestesista que cambió la bata por los libros y ahora convierte Valladolid en escenario de misterio
La escritora presenta 'Muerte en el club de lectura', una novela ambientada en un pueblo vallisoletano, y reconoce que su aventura literaria está funcionando "muchísimo mejor" de lo que esperaba
Ana González Duque pasó 21 años ejerciendo la medicina antes de decidir que había llegado el momento de cambiar las guardias hospitalarias por las horas frente al ordenador. Lo que comenzó como un blog humorístico sobre sus experiencias durante la residencia de anestesista terminó abriéndole las puertas del mundo editorial y trazando el camino hacia una profesión que siempre había formado parte de sus planes: escribir. Desde mayo de 2017 se dedica por completo a la literatura y, casi una década después de colgar la bata, se ha embarcado en una nueva aventura narrativa con 'Muerte en el club de lectura', una novela de misterio que también es una declaración de amor a Valladolid.
La escritora tinerfeña visita estos días la ciudad para presentar su último libro, publicado por Newton Compton Editores el pasado 14 de septiembre. Este viernes, 30 de octubre, estará en la Librería Moiras, mientras que el sábado, 31 de octubre, participará en una charla sobre cozy mystery en la Librería Akelarre. Dos encuentros para acercar a los lectores a un género que ha conquistado a la autora desde hace años y al que ahora ha decidido dar su propia voz.
"Yo vivo de escribir y vivía de la romántica. He dado un giro al cozy mystery, que es un misterio acogedor, amable, sin la casquería de la novela negra y del thriller", explica González Duque. No se trata, sin embargo, de una ruptura con lo que ha escrito hasta ahora. La novela romántica seguirá teniendo un espacio en su trayectoria, pero la curiosidad por explorar otras historias y la pasión por la novela policiaca clásica terminaron empujándola hacia un nuevo territorio.
"Soy muy lectora de policíaca y de este subgénero, de Agatha Christie, de la novela policiaca clásica. Veía que en España casi todo lo que había eran traducciones y no había nada en español, nada ambientado en España. Me apetecía. Hay veces que, si no encuentras el libro que estás buscando, dices: pues me lo escribo", relata.
De esa inquietud nace 'Muerte en el club de lectura', una historia que arranca en Montealto, un apacible pueblo cercano a Valladolid donde la librería Los Libros Dorados funciona como refugio de su protagonista, Elena, y como punto de encuentro de un club de lectura. Lo que parece una reunión destinada a abrir una nueva etapa para sus integrantes cambia por completo cuando Jack Roswell, un periodista estadounidense alojado en la Hacienda de los Vientos, aparece muerto en el despacho de la librería.
Lo que inicialmente parece un ataque de asma termina revelándose como un asesinato relacionado con secretos que muchos preferirían mantener ocultos. Entre rumores, rencores y apariencias, Elena contará con la ayuda del escritor Horacio León y de un gato negro para intentar reconstruir las piezas de un puzle en el que casi nadie parece dispuesto a contar toda la verdad.
Valladolid como homenaje literario
Aunque Ana González Duque nació en Tenerife y reside allí con su familia, Valladolid ocupa un lugar especial en su historia personal. La ciudad no llegó a su vida por casualidad: durante su formación como médica pasó un año en ella preparando el examen MIR, una experiencia que le permitió descubrir un lugar al que ha regresado siempre que ha tenido ocasión.
"Soy una enamorada de Valladolid. Me pasé un año entero allí preparando una oposición porque soy médico de formación. Antes, el MIR se preparaba en una de las academias más potentes del país, en Valladolid, y descubrí una ciudad maravillosa", recuerda.
Aquel año fue suficiente para que la capital vallisoletana se convirtiera en uno de esos lugares a los que apetece volver. Desde entonces, ha regresado una o dos veces al año, siempre que ha podido. Su nueva novela le ha permitido, además, transformar ese cariño en literatura. "Era como mi homenaje a la ciudad, realmente", reconoce.

Para construir Montealto, la autora optó por inventar un municipio que reúne características de distintas localidades del entorno vallisoletano. Una decisión que le permitió moverse con libertad y evitar que la historia quedara condicionada por la descripción exacta de un pueblo real. "Cogí todos los pueblecitos de la periferia y los reuní en un pueblo inventado, porque me daba miedo meter la pata", explica. La investigación criminal que articula la trama también le exigía cierta flexibilidad, ya que este tipo de procedimientos no puede desarrollarse únicamente desde las localidades más pequeñas, sino que depende de instituciones policiales de mayor ámbito.
La ciudad, no obstante, sí aparece reconocible en diferentes detalles, desde restaurantes hasta otros rincones que forman parte del paisaje urbano. Una manera de introducir Valladolid en la historia sin convertirla en una mera sucesión de referencias geográficas.
La escritora espera que ese vínculo despierte la curiosidad de los lectores locales y los anime a descubrir su obra. "Tener lectores en Valladolid para mí sería un sueño", admite.
Un asesinato entre libros y secretos
El cozy mystery es el género que centra esta nueva etapa de González Duque. Frente a los relatos criminales que apuestan por la violencia explícita, la crudeza o el suspense más oscuro, este tipo de historias sitúa el misterio en ambientes cotidianos y comunidades pequeñas, donde los personajes y sus relaciones tienen tanto peso como la propia investigación.
En 'Muerte en el club de lectura', la librería y sus lectores conforman el núcleo de una comunidad aparentemente tranquila. El asesinato de Jack Roswell altera esa normalidad y obliga a mirar de otra manera a quienes forman parte de ella. Porque, en Montealto, la cercanía entre vecinos no significa necesariamente que todos se conozcan de verdad.
La acogida de la novela ha superado las expectativas de su autora. "Muchísimo mejor de lo que yo me esperaba. La verdad es que se está vendiendo como churros", afirma. Entre las alegrías que le ha dado esta publicación destaca la recomendación de laSexta en su espacio literario Ahora qué leo, una noticia que recibió como un reconocimiento especialmente significativo.
También recuerda con satisfacción su paso por la Feria del Libro de Tenerife, donde la obra alcanzó el cuarto puesto entre los títulos más vendidos. "Vinieron autores de toda España. Para mí eso es una maravilla", señala.
El resultado parece haber reforzado sus ganas de seguir explorando el género. De hecho, la segunda historia de misterio ya está escrita y se encuentra en manos de la editorial, pendiente del proceso de edición.
La idea es desarrollar una serie de casos que puedan leerse de forma independiente, con Horacio León como figura recurrente. La estructura recuerda a la de la novela policiaca clásica, en la que el investigador permanece mientras los personajes implicados y los enigmas cambian de una historia a otra.
"La protagonista de este caso concreto es Elena, que es una librera, pero Horacio, que es como el detective aficionado, repetirá en los otros casos", explica.
La continuidad de la serie no implica que vaya a abandonar la romántica. Su intención es alternar ambos géneros y seguir trabajando en historias diferentes. De hecho, su próximo proyecto es precisamente una novela romántica ambientada en Taramundi, en la frontera entre Galicia y Asturias.
De la doctora Jomeini a vivir de la escritura
Antes de que Montealto existiera, antes de Horacio León y antes de que la literatura se convirtiera en su trabajo a tiempo completo, Ana González Duque era una anestesista que encontró en internet una forma de contar su día a día con humor.
En 2008 abrió un blog bajo el nombre de la doctora Jomeini, en el que relataba anécdotas de su residencia médica. La página llegó a alcanzar las 10.000 visitas diarias y llamó la atención de Anestesiar, una fundación sin ánimo de lucro que la invitó a incorporarse a su equipo. Allí recibió formación en marketing online y descubrió otra faceta profesional que terminaría siendo fundamental en su futuro.
El blog dio el salto al papel con 'El blog de la doctora Jomeini', publicado por la editorial Nowtilus, y volvió a acercarla a la literatura, una pasión que la acompañaba desde pequeña. Durante años compaginó su actividad médica con la escritura hasta que, en mayo de 2017, decidió dedicarse exclusivamente a ella.
Su experiencia en marketing digital también le permitió comprender una de las realidades del sector editorial: publicar un libro no siempre basta para conseguir que llegue a sus lectores. Por eso, además de escribir ficción, ha desarrollado una labor de formación y divulgación para otros autores a través de Marketing Online para Escritores y de sus pódcast sobre escritura, emprendimiento y novela policiaca.
Hoy su rutina tiene poco que ver con las guardias de 24 horas, aunque eso no significa que trabaje menos. "Mi mañana es escribir pura y dura", explica. Reconoce que organiza su jornada como cualquier otro profesional y que, de hecho, dedica más horas al trabajo que cuando ejercía como médica. "Me tengo que obligar a frenar y decir: 'No, los fines de semana no se trabaja'", confiesa entre risas.
Una cita con el misterio en Valladolid
La visita de Ana González Duque permitirá a los lectores vallisoletanos conocer de cerca una novela que combina el misterio clásico con una ambientación próxima a la ciudad. La primera cita será el viernes, 30 de octubre, en la Librería Moiras, en una presentación más convencional del libro. Al día siguiente, el sábado 31, la autora se trasladará a la Librería Akelarre para conversar sobre el cozy mystery y recomendar lecturas de otros escritores que trabajan en este género.
"Es ir con la conciencia de que vas a entrar en la lista de pendientes, porque te voy a recomendar lecturas de otros autores", adelanta. Define el encuentro como una charla distendida sobre un subgénero que cuenta cada vez con más títulos recomendables.
La sesión tendrá formato de aperitivo literario, de 13:00 a 14:00 horas, y está abierta tanto a sus lectores habituales como a quienes todavía no conocen su trabajo. "Que se vengan también a tomarse el aperitivo conmigo al día siguiente", anima.
Mientras tanto, la segunda novela de misterio espera su turno en la editorial y la siguiente historia romántica ya ocupa sus horas frente al ordenador. La médica que encontró en un blog una puerta inesperada hacia la literatura sigue escribiendo, cambiando de escenario y probando nuevas fórmulas sin renunciar a los géneros que le gustan.
Y ahora, con un pueblo ficticio lleno de secretos y una librería en el centro de la trama, ha encontrado una forma muy particular de regresar a Valladolid: convertir en ficción el cariño que nació cuando todavía llevaba bata y preparaba el MIR.









