Asaja Valladolid llama al campo a sumarse a la tractorada de Madrid: "Un día sin trabajar no es un día perdido"
La organización agraria convoca a agricultores y ganaderos a movilizarse este miércoles 28 de octubre contra los costes de producción, la burocracia y la incertidumbre sobre la PAC
Asaja Valladolid ha hecho un llamamiento a los agricultores y ganaderos de la provincia para que participen en la tractorada convocada este miércoles, 28 de octubre, en Madrid. La organización reclama medidas que garanticen la viabilidad de las explotaciones y defiende que dedicar una jornada a las reivindicaciones del sector es una inversión de futuro. "Un día sin trabajar en el campo no es un día perdido", subraya.
A dos días de la movilización, la organización pide a los profesionales que den "un paso al frente" y participen en una protesta en la que, a su juicio, está en juego la continuidad de numerosas explotaciones y la posibilidad de que agricultores y ganaderos puedan vivir dignamente de su trabajo.
Asaja reconoce que dejar durante un día las labores agrícolas y ganaderas supone un esfuerzo para quienes trabajan en el campo, pero considera necesario reservar tiempo para defender unas condiciones que permitan mantener la actividad. "De poco sirve trabajar sin descanso si no somos capaces de dedicar un día a defender aquello por lo que luchamos los otros 364", sostiene.
La organización también advierte de que una participación reducida puede restar fuerza a las reivindicaciones ante las administraciones. Por ello, insiste en que la defensa de los intereses del sector no puede quedar en manos de unos pocos. "No podemos esperar que otros defiendan lo que nos afecta a todos. Si pensamos que ya irán los demás, nuestra voz se debilita", señala.
Los costes y la PAC, entre las principales preocupaciones
Entre los motivos que llevan al sector a movilizarse, Asaja destaca los elevados costes de producción, la falta de rentabilidad de las explotaciones y el exceso de burocracia. A estos problemas suma la incertidumbre sobre el futuro de la Política Agraria Común (PAC) y la competencia desleal que, según denuncia, soportan los productores.
La organización considera que la respuesta a estas dificultades requiere una implicación colectiva y defiende que la capacidad de presión de la protesta dependerá, en buena medida, de la asistencia de agricultores y ganaderos.
"El 28 de octubre no es un día de trabajo perdido. Es un día invertido en nuestro futuro", recalca Asaja, que insiste en que el sector debe movilizarse para proteger la continuidad de sus explotaciones.
La organización concluye su llamamiento recordando que cada participante contribuye a reforzar las reivindicaciones comunes. "Sabemos lo que cuesta dejar un día el trabajo, pero también sabemos lo que nos jugamos. Que nadie piense que su presencia no importa. Cada agricultor y cada ganadero cuenta. Cada persona que acuda hará más fuerte nuestra voz", afirma.








