Olivia Monjas: "No me olvido de Valladolid, que me lo ha dado todo"
La vallisoletana, que se proclamó campeona del mundo el pasado 17 de octubre en Paraguay, concede una entrevista a TRIBUNA para hablar del mundial, su carrera y el momento que atraviesa el hockey línea
Con un decisivo gol en los últimos segundos ante Francia, Olivia Monjas y la selección absoluta femenina de hockey línea, se proclamaron bicampeonas del mundo en los World Skate Games 2026 en Asunción, Paraguay. Olivia es una de las mejores jugadoras del hockey línea con un palmarés individual y colectivo envidiable.
Actualmente, milita en el CPH Skulls Almassera valenciano, pero también demostró su capacidad en el Caja Rural CPLV Panteras, en su ciudad natal, en Valladolid. Hoy, se sienta con TRIBUNA para repasar sus éxitos deportivos, analizar su trayectoria y para responder a la gran pregunta: ¿Volverá a jugar algún día en Valladolid?

PREGUNTA. El hockey línea no es un deporte tan popular como el fútbol, baloncesto, o tenis. ¿Cómo lo conoció?
RESPUESTA. Yo lo conocí porque en mi colegio, el CEIP María Teresa Íñigo de Toro, se repartieron unos folletos para ir a probar hockey, y patinaje.
P. ¿Por qué lo eligió?
R. A mí me gustan todos los deportes, he probado todos los habidos y por haber. Entonces, con mis amigas, dijimos: 'Venga, nos vamos a apuntar a patinaje, y así hacemos algo juntas'. Al final, nos centramos en el hockey, y ahí empecé.
P. Compagina el hockey con las clases en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeroespacial y Diseño Industrial de la Politécnica de Valencia (UPV). ¿Cómo lo hace? ¿Cuáles son sus principales retos?
R. Hago ingeniería de diseño industrial y desarrollo de productos, y lo que más me cuesta es cuando empieza la época de exámenes. Además, suele coincidir con partidos importantes, playoffs... Sí que es verdad que, o lo llevas al día o vas muy justo. Son cosas que no te puedes estudiar en unas horas.
P. ¿Cree que a los estudiantes-deportistas se les ofrece toda la ayuda necesaria?
R. Desde la UPV, estoy encantada porque nos dan muchas facilidades, no solo a los deportistas, sino a todos los estudiantes. Nos tratan muy bien, tenemos un área para resolver cualquier problema que tengamos. No me han puesto ninguna pega cuando he ido al mundial, pero sí que tengo compañeras de otras universidades que han tenido bastantes problemas. Por ejemplo, a mi compañera de piso, cuando fue al Mundial de 2022, la Universidad de Valladolid le quitó el derecho a una preevaluación.
P. La selección y usted se proclamaron el pasado 17 de octubre bicampeonas del mundo. Tras disputar cuatro finales consecutivas, ¿se sienten ya cómodas en estos escenarios, o todavía hay nervios antes de un partido de tal magnitud?
R. Depende mucho de la persona. Sí que es verdad que hay nervios, aunque, últimamente no nos están tocando fases de grupos muy competitivas. Entonces, cuando juegas una semifinal contra Estados Unidos o Francia, es como si jugases tu primer partido del mundial, porque la diferencia de nivel es muy grande. En mi caso, soy una persona que se toma las cosas con bastante calma y no me pongo nerviosa, porque creo que rindo peor. Lo que pienso antes de jugar es: 'Mira, si lo hago bien, mejor, y si lo hago mal, todo el mundo tiene malos días. Qué le voy a hacer'. Yo voy a hacerlo lo mejor que pueda y voy a intentar ayudar al equipo.
P. No es la primera vez que marca en una final. ¿Qué tienen esos momentos que sacan su mejor versión?
R. En los mundiales, entreno cuatro veces por semana y, en los entrenamientos, marco muchos goles, algunos, incluso, más complicados que en los partidos. Creo que es un gol más que hubiera metido entrenando. Al final, entreno para eso.
P. Además, ha sido nombrada mejor jugadora del torneo, ¿cómo calificaría su mundial a nivel personal?
R. Voy a decir siempre que hay cosas que tengo que mejorar, como en la toma de decisiones. Soy muy exigente conmigo misma. Pero, bueno, marqué tanto en las semifinales como en la final, y precisamente el de la victoria. ¿Qué más se puede pedir?
P. En este mundial, ha compartido vestuario de selección con dos compañeras de equipo, Blanca López Moreno y Celia Moya del Río. ¿Qué significa para usted y para el club contar con esta representación?
R. Para mí, ha significado mucho porque Blanca y Celia son muy buenas amigas, y compartir esos momentos, esas experiencias nuevas y conocer un país nuevo, con gente a la que quieres y valoras tanto... En lo que respecta al club (el CPH Skulls Almassera), estoy encantada. Me tratan muy bien y, al ser un club que quizá no tiene tantos títulos como otros, se nos valora mucho. También doy clases de patinaje a niños y, cuando volvimos a Valencia, nos recibieron como locos: abrazándonos, pidiéndonos fotos... El presidente estuvo pendiente de nosotras en Paraguay.
P. ¿Cree que esa química se vio reflejada en la cancha?
R. Las tres jugamos en la misma línea y, al estar juntas, hizo que no estuviéramos nerviosas.

P. ¿Piensa que ha sido ese uno de los factores determinantes para ganar mundiales?
R. Sí, sobre todo en hockey, que es un deporte tan rápido y tan de equipo que, o te entiendes muy bien con la compañera, o es muy complicado que salgan las cosas. Tienes que saber dónde está tu compañero antes de darle el pase, por lo tanto, conocernos tan bien ayuda. Llevo jugando con Blanca tanto tiempo que sé dónde va a estar en la pista sin mirar, y eso se nota.
P. Con este segundo oro, ¿dónde coloca a España en el ranking de las mejores selecciones de hockey?
R. En el podio, cien por cien, hay que barrer para casa, y ahora mismo, somos las mejores, pero depende mucho del equipo que lleven selecciones como Canadá o Estados Unidos, que son los países donde más se practica este deporte.
P. ¿Qué cree que hace falta en España para poder competir contra potencias mundiales como Estados Unidos o Canadá?
R. Creo que el hockey línea está creciendo en España. Cada vez hay más ligas y más equipos, pero al final, en estos países (Canadá y EE. UU.) hay mucha cultura de este deporte, sobre todo por el frío que hace en algunos de estos sitios. Para mí, la mejor liga femenina es la española. Lo que sí que haría, en mi opinión, es una liga con menos equipos, para que las jugadoras puedan compaginar su vida, sus estudios y trabajo, con el deporte. Además, hay mucha diferencia entre los equipos de la parte alta de la tabla y los de la baja. No sé cómo lo gestionaría, quizá haría dos grupos, uno con los cinco primeros y otro con los cinco últimos para que los partidos sean más igualados.
Por ejemplo, si el equipo de Valladolid, que es uno de los más competitivos, juega contra el equipo de Villarreal, y ganan 15 a 0, ninguno de los dos aprende. Juego torneos en un equipo privado de Estados Unidos, Pama Labeda Golden Knights, y se nota la diferencia porque hay personas mayores. En España, la más mayor tiene 28 o 29 años. Y, en EE.UU, les permiten tener una vida fuera de la pista. Creo que eso es importante.
P. ¿Cree que se debe visibilizar más el deporte, y, si es así, cómo cree que se debe hacer?
R. A día de hoy, en España, el hockey línea no es profesional... Poca gente vive de esto. Aun así, estamos en el podio de los podios. Han ganado las junior y senior femeninas, los chicos junior han quedado terceros, y los senior no han ido al mundial por falta de medios, o porque la Federación no tenía ganas... Creo que podrían haber competido perfectamente.
Hay que seguir esforzándose. Felicito a Valladolid, porque allí el hockey línea es casi el deporte rey. De hecho, es algo que no se ve en otras ciudades. Y, para conseguirlo, deben estar unidas todas las federaciones autonómicas. Se le tiene que dar más bombo a este deporte, porque, al final, juega mucha gente. Además, a mis amigas de la universidad, que no sabían nada de hockey, las invité a ver los partidos, y ahora siempre me preguntan por ello, por las fechas, los resultados... Es un deporte fácil de entender y bastante vistoso. También echamos en falta el tema de Teledeporte. Parece una tontería, pero, si pusieran los partidos, cualquiera podría verlos. Hace falta dar un empujón. Nos gustaría que se nos diera un poco más de visibilidad.
P. Hablemos de su Club. La pasada temporada, el Skulls Almassera cayó en la semifinal del playoff. ¿Qué cree que deben mejorar para ganar el título?
R. Nos tenemos que enfocar en proteger a nuestra portera. Somos un equipo al que nos gusta mucho atacar y, en temas de efectividad, no tenemos muchos problemas porque metemos muchos goles, pero es que también encajamos mucho. Si no nos metieran tantos, ganaríamos más partidos.
P. ¿Qué expectativas tiene este año tanto a nivel personal como a nivel colectivo?
R. A nivel personal busco mantenerme. He tenido dos temporadas muy buenas. He sido máxima puntuadora, goleadora, y asistente. En lo que respecta al club, el año pasado ganamos la Copa de la Reina y la Supercopa, pero también nos gustaría ganar la liga. Además, por haber ganado la copa, optamos este año al título europeo de clubes.
P. ¿Se puede ganar todo?
R. Sí, y, de momento, vamos por buen camino, porque ya hemos ganado la supercopa contra el equipo de mi ciudad, el Caja Rural CPLV Panteras.

P. Entiendo su ambición, pero después de ser máxima puntuadora, goleadora, y asistente, ¿cómo puede mejorar?
R. Después de jugar, me veo el partido y, como en el hockey hay tantas oportunidades... algunas fallas. Podría haber dado este pase, podría haber tirado más fuerte, podría haber tirado aquí, allá... Mi objetivo es, cada vez que tire, marcar gol, y eso, de momento, no lo estoy cumpliendo. O, cada vez que dé un pase, que sea un buen pase. Por lo tanto, hasta que no alcance esos objetivos, tendré cosas que mejorar.
P. También opta al Galardón Princesa de Girona a los Valores de Jóvenes Deportistas. ¿Qué supondría para usted ganar este premio?
R. Sería una recompensa por todo el trabajo que estoy haciendo o, incluso, un agradecimiento a mí misma por haber seguido en el hockey a pesar de estar a veces hasta las tres de la mañana estudiando...
P. ¿Se ha planteado dejarlo?
R. Me gusta mucho hacer deporte, y, si dejo el hockey, no podría estar sentada sin hacer nada. Pienso: '¿Qué mejor que practicar con mis amigas un deporte que me gusta?'. Al final, creo que lo que me mueve es la gente que me quiere y me aprecia, y eso me pasa en el hockey.
P. Ahora está "encantada" en Valencia, ¿pero no le gustaría volver a jugar en su ciudad natal?
R. A mí Valladolid me encanta, siempre que puedo me escapo, allí tengo todo. Pero me gustaría probar más cosas. Soy una persona bastante inquieta, me gusta ver sitios nuevos, conocer gente nueva, entonces creo que ahora me gustaría visitar otros países, y probar otro tipo de juego... Me gustaría conocer otros entrenadores que me puedan enseñar tácticas diferentes. Por ejemplo, cuando voy a Estados Unidos, me encanta, porque me enseñan un juego completamente diferente y, en parte, creo que estoy llegando tan alto por lo que me están enseñando allí. No me olvido de Valencia, que es donde ahora vivo, ni Valladolid, que es donde aprendí la base y, aunque ahora juegue contra ellos, sé que me lo ha dado todo.
P. Entonces, le gustaría ir a Estados Unidos o a Cánada...
R. Podría, pero no sé si me gustaría. En España se vive muy bien. Me gusta la gente de aquí, la comida, hablar español...









