Vuelve la normalidad al Camino Viejo de Simancas tras dos meses de obras
La vía vuelve a estar abierta al tráfico en ambos sentidos después de una actuación sobre más de 2,5 kilómetros que ha renovado el firme, reforzado la calzada y mejorado el drenaje
El Camino Viejo de Simancas ha recuperado este martes, 6 de octubre, la circulación en ambos sentidos y sus dos carriles operativos después de la finalización de las obras de rehabilitación acometidas por el Ayuntamiento de Valladolid durante los dos últimos meses. La actuación ha supuesto una inversión cercana al millón de euros (926.013 euros).
La reapertura pone fin a las principales afecciones provocadas por unos trabajos que han permitido actuar sobre más de 2,5 kilómetros de carretera, concretamente desde el cruce con la calle París hasta el límite del término municipal de Valladolid con Simancas.
De hecho, la intervención ha ido más allá de un simple reasfaltado. Las obras han incluido la renovación del firme, el refuerzo estructural de la calzada y diferentes mejoras en el sistema de drenaje, con el objetivo de prolongar la vida útil de una carretera que soporta diariamente un elevado volumen de tráfico y constituye una de las principales conexiones entre Valladolid y Simancas.
Una inversión de 926.013 euros
El Ayuntamiento licitó la rehabilitación con un presupuesto base de 1.050.735 euros, mientras que la Junta de Gobierno Local adjudicó las obras el pasado 9 de junio a Contratas y Obras San Gregorio por 926.013 euros, un 11,87 % menos que el importe inicial. La actuación respondía al deterioro que presentaba la carretera, donde se habían detectado deformaciones, roderas, grietas y problemas de drenaje que afectaban tanto a la comodidad de los conductores como a la seguridad vial.
El envejecimiento del pavimento y las abundantes lluvias registradas durante los inviernos de 2024-2025 y 2025-2026 agravaron la situación. A ello se sumaban los cambios urbanísticos experimentados por el entorno, que habían modificado en algunos puntos los sistemas tradicionales de evacuación de aguas y favorecido la aparición de balsas, especialmente entre el camino del Abrevadero y la estación depuradora.
Los trabajos han incluido el fresado y posterior extendido de nuevas capas de aglomerado, así como el refuerzo del firme en aquellas zonas en las que el deterioro obligaba a llevar a cabo una intervención que no fuera superficial.
Un nuevo colector para evitar acumulaciones de agua
Uno de los objetivos principales de la obra era mejorar el drenaje. Para solucionar estos problemas, se ha construido un nuevo colector subterráneo de aproximadamente 90 metros, ubicado en el eje de la carretera.
La ejecución de esta infraestructura obligó a excavar en el centro de la calzada. Por esa razón, con el fin de mantener la circulación durante los trabajos y evitar el cierre completo del Camino Viejo de Simancas, se habilitó un bypass provisional asfaltado en terrenos colindantes, gracias a la colaboración de la comunidad de los Agustinos Filipinos y de los propietarios del establecimiento El Barrio.
La reapertura devuelve así la normalidad a una de las vías más utilizadas en la conexión entre Valladolid y Simancas tras una intervención destinada a solucionar sus problemas estructurales, y mejorar la seguridad y comodidad de los vecinos.








