Valladolid canta a Celtas Cortos por sus 40 años en un multitudinario homenaje lleno de emoción
Cerca de 300 personas interpretaron algunos de los grandes temas de la banda en la plaza de Portugalete junto a Carlos Soto y Goyo Yeves
La música de Celtas Cortos volvió este domingo, 4 de octubre, a las calles de Valladolid de la mano de cerca de 300 personas que se reunieron en la plaza de Portugalete para rendir homenaje a la banda con motivo de sus 40 años de trayectoria.
El coro Valle de Aguas fue el encargado de organizar una actuación que reunió a niños y adultos en torno a algunas de las canciones más reconocibles del grupo vallisoletano, entre ellas 'Cuéntame un cuento', '20 de abril' y 'La senda del tiempo'.
El homenaje contó además con una presencia muy especial: varios miembros de Celtas Cortos y familiares de la banda acudieron a la cita y terminaron sumándose a la celebración. El saxofonista Goyo Yeves; el flautista Carlos Soto; el violinista, Alberto García; y el mánager Eduardo Pérez compartieron los últimos compases de la actuación con los integrantes del coro, entre canciones, bailes y emoción.

Antes de comenzar, Araceli Yeves, hermana del saxofonista Goyo Yeves, puso en valor el carácter popular de la banda y de un homenaje construido precisamente desde la calle. "Eso son ellos, no son divos, siempre han querido ser gente de la calle", señaló.
Las canciones interpretadas forman parte de la memoria musical de varias generaciones y, como explicó Yeves, son composiciones que se han ido incorporando a la vida cotidiana de muchas personas a lo largo de las últimas décadas.
Un coro formado en apenas una mañana
La directora de Valle de Aguas, Verónica Rioja Fernández, explicó que los participantes recibieron con antelación las partituras y vídeos para preparar las canciones de manera individual.
El encuentro presencial contó únicamente con una mañana de ensayos conjuntos antes de la actuación. "Solo hay una mañana de ensayos conjuntos", explicó Rioja, que destacó la implicación de todos los participantes para conseguir levantar el espectáculo en tan poco tiempo.

El resultado combinó voces, baile y beatboxing para recuperar algunos de los grandes éxitos de Celtas Cortos en un escenario tan vinculado a la vida de Valladolid como la plaza de Portugalete.
Valle de Aguas mantiene además una relación estrecha con la banda después de haber colaborado en diferentes conciertos y actividades a lo largo de los años. Una conexión que permitió convertir el homenaje en algo más que una actuación.
La emoción de Celtas Cortos
La sorpresa para muchos de los participantes llegó con la presencia de varios integrantes de Celtas Cortos, cuya asistencia no estaba confirmada de antemano. La directora del coro reconoció que pudo ver alguna lágrima entre los miembros de la banda durante la actuación.

Al finalizar, los músicos tomaron la palabra para agradecer el homenaje y la participación de todas las personas que se habían acercado hasta Portugalete.
Carlos Soto destacó especialmente el poder de la música para unir a las personas. El flautista recordó que cantar juntos genera comunidad y lo comparó con "cantar alrededor del fuego".
Una imagen que resume el espíritu de una jornada en la que Valladolid devolvió a Celtas Cortos, cuatro décadas después de su nacimiento, algunas de las canciones que la banda ha convertido en parte de la memoria colectiva de la ciudad.









