El estadio del Real Valladolid que desapareció para dar paso a El Corte Inglés

El antiguo campo de fútbol ocupó durante más de cuatro décadas los terrenos de la actual Plaza Juan de Austria y los grandes almacenes

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El estadio del Real Valladolid que desapareció para dar paso a El Corte Inglés
El estadio del Real Valladolid que desapareció para dar paso a El Corte Inglés.
El autor esMiguel Ángel  Fernández
Miguel Ángel Fernández
Lectura estimada: 6 min.

Hoy resulta difícil imaginarlo. Allí donde miles de vallisoletanos entran y salen cada día de El Corte Inglés del Paseo de Zorrilla, hubo durante más de cuatro décadas un campo de fútbol. En ese mismo espacio se levantaron las gradas del viejo Estadio José Zorrilla, se marcaron goles del Real Valladolid y se vivieron algunos de los primeros grandes capítulos de la historia del club.

El estadio ocupaba los terrenos que actualmente corresponden al entorno de El Corte Inglés y la Plaza Juan de Austria, junto al Paseo de Zorrilla. Antes de que aquel paisaje se transformara en una de las principales zonas comerciales de la ciudad, el lugar era uno de los grandes puntos de encuentro del Valladolid futbolístico.

La historia comenzó en 1940. El Real Valladolid Deportivo disputó el 20 de octubre de aquel año su último encuentro en el Campo de la Sociedad Taurina, situado junto a la Plaza de Toros. Apenas dos semanas después, el equipo estrenó el nuevo Estadio Municipal.

El 3 de noviembre de 1940, el Valladolid se enfrentó al Arenas de Guecho en el primer partido disputado en el recinto. El conjunto local ganó por 4-1 y el jugador Lizasoain pasó a la historia como el autor del primer gol en aquel campo.

Sin embargo, la inauguración oficial llegaría algo más tarde. El 1 de febrero de 1942, el recinto acogió el acto oficial de apertura con un encuentro frente a la Cultural Leonesa que terminó con victoria vallisoletana por 1-0. En sus primeros años podía albergar alrededor de 10.000 espectadores, aunque distintas ampliaciones elevaron progresivamente su capacidad hasta rozar los 22.000.

De Estadio Municipal a José Zorrilla

Durante sus primeros años su nombre oficial fue Estadio Municipal, pero la ubicación terminó imponiéndose a cualquier denominación administrativa. El campo estaba en el Paseo de Zorrilla y aficionados y medios comenzaron a referirse a él como el estadio de Zorrilla.

En 1951, el Ayuntamiento convirtió ese nombre popular en la denominación oficial: Estadio Municipal José Zorrilla.

Durante las décadas siguientes, el recinto se convirtió en la casa del Real Valladolid. Allí llegaron los primeros partidos del club en Primera División y allí creció una afición que, con el paso del tiempo, empezó a quedarse pequeña para las dimensiones del estadio.

El problema no era únicamente sentimental. El Valladolid había regresado a Primera y la demanda de entradas y abonos había aumentado. Las instalaciones necesitaban reformas y ampliaciones para responder a una masa social cada vez mayor. En la temporada 1981-82, el viejo Zorrilla había llegado a disponer de gradas supletorias y podía acoger cerca de 22.000 personas, pero el club contaba con alrededor de 15.000 socios. Y entonces apareció una oportunidad que cambiaría definitivamente la historia del estadio.

Valladolid quería ser sede del Mundial

España había sido elegida para organizar el Mundial de fútbol de 1982 y Valladolid aspiraba a convertirse en una de las sedes. El Real Valladolid, que acababa de regresar a Primera, solicitó que la ciudad formara parte del campeonato.

Pero había un problema: el viejo José Zorrilla no reunía las condiciones necesarias para acoger un Mundial.

La solución fue construir un estadio completamente nuevo. El Ayuntamiento impulsó el proyecto en los terrenos de la zona de Parquesol y el nuevo recinto fue levantado expresamente para el campeonato. De hecho, el José Zorrilla fue el único estadio construido específicamente para el Mundial de España 82.

Las obras comenzaron en noviembre de 1980 y se ejecutaron en aproximadamente un año. El proyecto alcanzó un coste de unos 700 millones de pesetas, financiados mediante aportaciones de distintas administraciones y entidades vinculadas a la organización del Mundial, además del Ayuntamiento.

El nuevo campo multiplicaba las posibilidades del antiguo. En su configuración inicial tenía capacidad para unos 33.000 espectadores y ofrecía unas instalaciones mucho más modernas.

El traslado, por tanto, no respondió simplemente a la necesidad de cambiar de ubicación. Valladolid necesitaba un estadio acorde con su nueva dimensión futbolística y, sobre todo, con el acontecimiento internacional que iba a recibir.

El último partido del viejo Zorrilla

El viejo estadio tuvo que esperar hasta febrero de 1982 para despedirse definitivamente del primer equipo.

El 7 de febrero de 1982, el Real Valladolid disputó allí su último encuentro oficial ante Osasuna. El equipo vallisoletano ganó por 2-0, con goles de Alí Navarro y Luis Miguel Gail, que quedó así como el último jugador del Valladolid en marcar en aquel recinto.

Fue el final de más de 40 años de fútbol en aquel rincón del Paseo de Zorrilla.

Pero el estadio todavía no desapareció inmediatamente. Durante un tiempo siguió acogiendo partidos de las categorías inferiores del club. Su demolición llegó después: el Real Valladolid sitúa el inicio del derribo de la tribuna el 2 de agosto de 1986, mientras otras fuentes históricas sitúan la desaparición definitiva del recinto en 1987. El terreno que durante décadas había estado ocupado por el fútbol comenzó entonces a transformarse en otra cosa.

20 de febrero de 1982: nace el nuevo José Zorrilla

Mientras el viejo estadio vivía sus últimos meses, el nuevo ya estaba preparado en Parquesol. El 20 de febrero de 1982, apenas dos semanas después de la despedida del antiguo campo, el Real Valladolid inauguró oficialmente el nuevo José Zorrilla ante el Athletic Club de Bilbao.

El partido, televisado para toda España, terminó con victoria vallisoletana por 1-0. El protagonista fue Jorge Alonso, autor del primer gol de la historia del nuevo estadio en el minuto 84.

Aquel recinto tenía además una misión inmediata: apenas unos meses después sería uno de los escenarios del Mundial de España 1982.

El José Zorrilla acogió tres partidos de la fase de grupos: Checoslovaquia-Kuwait, Francia-Kuwait y Francia-Checoslovaquia. Valladolid, que no había podido utilizar su antiguo estadio para el campeonato, pasaba así a formar parte de uno de los grandes acontecimientos deportivos celebrados en España. El traslado había cambiado para siempre el paisaje futbolístico de la ciudad.

Y en el antiguo campo apareció El Corte Inglés

El terreno del viejo Zorrilla tenía ahora un nuevo destino. El Ayuntamiento disponía de un espacio estratégico junto al Paseo de Zorrilla y la ciudad estaba viviendo una transformación urbana y comercial.

En esos terrenos acabarían levantándose la Plaza Juan de Austria, zonas ajardinadas y el gran centro comercial de El Corte Inglés.

La operación supuso un cambio radical para esta parte del sur de Valladolid. Un estudio de la Universidad de Valladolid sobre la evolución urbana de la ciudad señala que el nuevo centro comercial supuso una transformación profunda del uso del suelo y del entorno, consolidando el Paseo de Zorrilla como uno de los grandes ejes comerciales de la capital.

Y llegó la fecha que cerró definitivamente aquella transformación.

El 26 de febrero de 1988, El Corte Inglés abrió sus puertas en el Paseo de Zorrilla después de una inversión cercana a los 7.000 millones de pesetas. El nuevo centro comercial se convirtió rápidamente en uno de los grandes referentes comerciales de la ciudad. Habían pasado solo seis años desde que el Real Valladolid había jugado su último partido en aquel lugar.

Del fútbol a las compras

Así que la próxima vez que alguien entre en El Corte Inglés del Paseo de Zorrilla hay una historia que queda literalmente bajo sus pies. Antes de los escaparates, las escaleras mecánicas y las grandes marcas estuvieron las gradas. Antes de la Plaza Juan de Austria, el césped. Antes de los grandes almacenes, los aficionados del Valladolid.

El viejo José Zorrilla abrió sus puertas deportivas en 1940, fue bautizado oficialmente con el nombre del poeta en 1951, vivió su último partido en 1982 y desapareció definitivamente a mediados de aquella década.

A pocos kilómetros, el nuevo José Zorrilla comenzaba su propia historia el 20 de febrero de 1982.

Y seis años después, el lugar que durante más de 40 años había sido uno de los templos del fútbol vallisoletano se convirtió en otra de las grandes referencias de la ciudad: El Corte Inglés del Paseo de Zorrilla, inaugurado el 26 de febrero de 1988.

Dos estadios, dos épocas y un mismo nombre. Porque aunque hoy ya no quede ni una grada, ni una portería ni una línea de cal, debajo del actual Valladolid comercial todavía está la memoria del viejo Zorrilla.

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