El pívot afronta su segunda temporada en España y destaca la adaptación a un vestuario mayoritariamente nacional
Kevin Schutte, un nuevo '5' para reforzar el juego interior del UEMC Baloncesto Valladolid: "No hay presión"
El pívot afronta su segunda temporada en España y destaca la adaptación a un vestuario mayoritariamente nacional
El UEMC Baloncesto Valladolid continúa perfilando su plantilla para la nueva temporada y este miércoles presentó oficialmente a Kevin Schutte, uno de los rostros nuevos del equipo. El pívot fue protagonista del acto celebrado en la sala de prensa del Polideportivo Pisuerga, una presentación que contó con la colaboración de Cavidel.
Junto al jugador estuvieron el director general de Cavidel, Mario Villa, y el director general del UEMC Baloncesto Valladolid, Saúl Hernández. Schutte afronta en Valladolid su segunda experiencia en el baloncesto español, después de haber militado la pasada campaña en Córdoba.
Durante la presentación, Villa puso en valor el vínculo de Cavidel con el club y especialmente el apoyo al baloncesto de formación. La empresa ha ampliado su colaboración con los equipos de cantera, además de mantener su presencia vinculada al primer equipo.
"Si queremos que haya deporte en Valladolid, todos tenemos que poner nuestro granito de arena", señaló el director general de Cavidel, quien insistió en que el compromiso de la compañía está ligado al conjunto de la estructura del club.
Más cómodo en su segundo año en España
Para Schutte, la llegada a Valladolid supone afrontar el baloncesto español con el aprendizaje acumulado durante su primera temporada en el país. El jugador aseguró encontrarse satisfecho con sus primeras semanas en la ciudad y con la adaptación al equipo.
"Estoy muy contento de haber venido a Valladolid. Es mi segunda experiencia en España y estas primeras semanas están siendo muy buenas", explicó.
El pívot recordó su paso por Córdoba, donde tuvo que afrontar por primera vez el proceso de adaptación a un nuevo país, tanto dentro como fuera de la pista. Ahora, después de un año de experiencia, asegura que el cambio resulta más sencillo.
"Córdoba fue mi primera experiencia en España y fue muy buena, pero me costó adaptarme por primera vez al país, a los horarios y a las formas de juego. Ahora en Valladolid, siendo mi segundo año en el país, todo es más conocido y cómodo", apuntó.
También ha encontrado diferencias entre ambos vestuarios. En Córdoba compartió equipo principalmente con jugadores extranjeros, mientras que en Valladolid se ha encontrado con una plantilla en la que predominan los jugadores españoles.
"En Córdoba todo el equipo eran extranjeros, como yo, y era un grupo muy versátil. En Valladolid el grupo es mayoritariamente español y hay pocos extranjeros", explicó.
Un pívot para la pintura
En cuanto a su posición, Schutte tiene claro que es en el puesto de '5' donde se siente más cómodo. El nuevo jugador del conjunto vallisoletano busca aportar desde el juego interior y adaptarse a las necesidades que tenga el equipo durante la temporada.
El jugador también habló sobre las expectativas que rodean al UEMC Baloncesto Valladolid y la posibilidad de pelear por el ascenso. Schutte aseguró que el objetivo no supone una presión añadida para la plantilla y apostó por centrarse en el trabajo diario.
"No siento presión con respecto al ascenso. En el equipo no lo hablamos diariamente. Algunas veces bromeamos entre los compañeros con eso, pero todo el mundo tiene muy claro el rol que tiene dentro del equipo y que vamos a ir partido a partido", afirmó.
Con su incorporación, el UEMC Baloncesto Valladolid suma una nueva pieza para su juego interior. Schutte afronta así su segunda aventura en España, con la experiencia de su primera temporada ya acumulada y dispuesto a asumir el papel que le corresponda dentro del proyecto vallisoletano.
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