El recuerdo aún de aquel no concierto de Los Rolling Stones en el Estadio José Zorrilla se palpó en el ambiente durante la puesta en escena del guitarrista británico
La nostalgia se apodera de la Plaza Mayor al ritmo de Ronnie Wood e Imelda May
El recuerdo aún de aquel no concierto de Los Rolling Stones en el Estadio José Zorrilla se palpó en el ambiente durante la puesta en escena del guitarrista británico
Tristeza que se siente por estar lejos de las personas o de los lugares queridos, o por el recuerdo de algo perdido. Así define la Real Academia Española la palabra 'nostalgia', la verdadera protagonista de la noche. Y es que Los Rolling Stones debían un concierto a la ciudad de Valladolid. Sí, repito, Los Rolling Stones. Quizás no este, quizás no solo con Ronnie Wood, quizás, quizás, quizás... Y en el quizás se quedó aquel concierto. Quizás hubiese sido el mejor de la historia, porque merecía la pena pagar una entrada y esperar una cola interminable para ver en directo a Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts o al propio Ronnie Wood, que hoy sí estuvo en la capital del Pisuerga.

Aquella laringitis de Jagger, se supone, impidió a los vallisoletanos poder bailar, saltar y disfrutar de Los Rolling Stones, lo que podría haber sido, en teoría, la única oportunidad para la ciudad de acoger a la banda británica que llegaba, previsiblemente, en plena forma. También tuvieron que suspender el concierto previsto en El Ejido, pero allí sí que pudieron saldar su deuda un año después en un concierto apoteósico ante unas 30.000 personas en el estadio de Santo Domingo. Y es que, era de esperar, aquel fatídico 14 de agosto del año 2006 sobrevoló la noche de hoy en Valladolid durante horas, desde que Ronnie Wood aterrizara en la ciudad. Irremediablemente, y echando la vista atrás, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Aun así, ver 'un rolling' en Valladolid no es algo que se pueda disfrutar todos los días. La ocasión merecía otro tipo de espectáculo, pero quizás, solo quizás, es algo que pensamos los que nos gustaría retroceder en el tiempo, como seguro que haría, si tuviese la ocasión, Ronnie Wood, que, a sus 79 años, sigue reivindicando el rock and roll allá donde va. Hoy lo ha hecho en Valladolid, donde estuvo arropado por la cantante irlandesa Imelda May, que le acompañó en el escenario desde la sexta canción, entre ellas 'Am I grooving you', toda una declaración de intenciones, como la que abrió la noche, la denominada 'It's only rock and roll', que es lo que muchos pensaban cuando vieron saltar al escenario a Wood con la entrada de su concierto de 2006, esperando a que la laringitis de Jagger fuera un sueño, como en Los Serrano.

Como no lo fue, Wood siguió a lo suyo. Impuso su fuerza, su complicidad con May, y con el calor del público, que le regaló más de una ovación, fue creciendo. Su energía marcó un antes y un después en una Plaza Mayor (con mejor entrada, pero no se llenó) que, un día más, vibró con el rock and roll, con la dimensión que envuelve a Wood y su legado en el escenario, y, sobre todo, con Imelda May como testigo. Ambos artistas se unieron para brindar a Valladolid aquellas canciones que podrían haber sonado en un Estadio José Zorrilla abarrotado, que hoy mira con nostalgia lo que pudo ser y no fue.
Transcurrió con total normalidad una nueva jornada festiva que concluyó con una corrida de toros y un concierto de Ronnie Wood e Imelda May en la Plaza Mayor
La jornada reúne música, folclore, espectáculos familiares, teatro, actividades en los barrios y una nueva sesión de fuegos artificiales
La sexta edición del certamen nacional se celebrará del 16 al 20 de septiembre con la participación de destacados escritores y expertos del mundo de la moda








