El Ayuntamiento de Valladolid atendió durante 2025 a más de 1.890 personas sin hogar a través de los diferentes recursos municipales de primera acogida, comedor, alojamiento y centro de día. Así se desprende del balance de las políticas de inclusión presentado por el concejal de Personas Mayores, Familia y Servicios Sociales.
La atención a las personas sin hogar constituye uno de los principales ejes de una red municipal que durante el pasado ejercicio también reforzó los programas destinados a familias vulnerables, personas con discapacidad y población inmigrante.
Solo a través del servicio de comedor se distribuyeron más de 31.200 comidas y 22.100 cenas, mientras que el recurso de alojamiento atendió a 477 personas. Junto a la cobertura de las necesidades básicas, los usuarios disponen de itinerarios individualizados dirigidos a favorecer su inserción social y laboral.
Una de las novedades es la puesta en marcha de un protocolo conjunto entre la Policía Municipal y los Servicios Sociales para atender a familias con menores que se encuentren en la calle fuera del horario habitual. Cuando los agentes detecten una situación de este tipo y la familia no disponga de una alternativa habitacional, podrá ser derivada inmediatamente a pensiones u hostales previamente coordinados hasta que intervenga el Servicio de Primera Acogida.
También se ha impulsado un Programa de Cohousing Inclusivo junto a la Asociación Realidades para personas sin hogar o en situación de exclusión residencial. Actualmente participan 46 personas y ya están funcionando dos viviendas compartidas en las que residen cinco usuarios.
Vivienda y familias vulnerables
Los Equipos de Inclusión Social atendieron durante 2025 a 524 personas en situación o riesgo de exclusión y realizaron 399 valoraciones especializadas. Por su parte, el programa de alojamientos provisionales prestó atención a 33 familias.
En colaboración con la Sociedad Municipal de Vivienda y Suelo, VIVA, se facilitaron 15 viviendas municipales en régimen de alquiler social a familias en riesgo de exclusión. El servicio de apoyo ante posibles desahucios atendió a otras 28 familias y 50 casos fueron derivados al Colegio de la Abogacía de Valladolid para recibir asesoramiento sobre la Ley de Segunda Oportunidad.
A ello se suma una inversión superior a 429.000 euros en el Proyecto de Lucha contra la Exclusión Social en la Zona Este, destinado a actuaciones educativas, sociales y de participación comunitaria.
El Consistorio también ha puesto en marcha un proyecto de inclusión financiera junto a ING y la Fundación Nantik Lum. Después de formar a 24 profesionales de los Servicios Sociales, ya se está acompañando a 38 familias para mejorar la gestión de su economía.
Además, se ha renovado el protocolo para prevenir y actuar ante agresiones a los profesionales de los Servicios Sociales. El nuevo documento sustituye al vigente desde 2005 e incorpora medidas de prevención, coordinación con la Policía Municipal y asistencia médica, psicológica y jurídica para los trabajadores afectados.
Un nuevo recuento de personas sin hogar en octubre
Valladolid participará los próximos 20 y 21 de octubre en un nuevo recuento de personas que viven en la calle, en infraviviendas o permanecen temporalmente en centros sin disponer de una alternativa residencial.
La iniciativa está promovida por el Gobierno de España junto a 46 ayuntamientos. En Valladolid participarán el propio Consistorio e INTRAS, Cáritas, Cruz Roja y Red Íncola, además de otras organizaciones y voluntarios que puedan incorporarse. El objetivo será obtener una fotografía actualizada del sinhogarismo en la ciudad para adaptar los recursos disponibles. El último recuento, realizado en 2023, contabilizó entre 70 y 80 personas viviendo en la calle en Valladolid.
Más de un millón para formación y empleo
En el ámbito laboral, el Ayuntamiento destinó más de 1,1 millones de euros a programas de formación y empleo, de los que se beneficiaron 1.350 personas, especialmente aquellas con mayores dificultades para incorporarse al mercado de trabajo.
Las políticas sociales municipales también alcanzaron a las personas con discapacidad. El Centro Ocupacional atendió a 61 personas con discapacidad intelectual, se concedieron 114 ayudas para transporte en taxi a personas con movilidad reducida y otras 49 para fomentar la autonomía y permanencia en sus domicilios.
El servicio de intérprete de lengua de signos atendió a 278 personas y participó en 40 actuaciones municipales. Por último, el Centro de Atención al Inmigrante mantuvo sus programas de acogida e integración. Un total de 314 personas participaron en acciones formativas sobre convivencia y participación, mientras que 919 recibieron atención laboral y en materia de extranjería. La XXII Semana Intercultural reunió, además, a cerca de 1.540 participantes.