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Fecosva atribuye a las olas de calor y a las restricciones de la ZBE el descenso de las rebajas de verano en Valladolid
La Federación del Comercio y Servicios asegura que la campaña comenzó con buenas previsiones, pero perdió impulso a partir de la segunda semana de julio por el calor, los episodios de ozono y las limitaciones de movilidad
La Federación de Comercio y Servicios de Valladolid (Fecosva) considera que las olas de calor registradas durante el mes de julio y las restricciones de movilidad vinculadas a los episodios de contaminación por ozono en la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) han condicionado el desarrollo de la campaña de rebajas de verano en la ciudad. Así se desprende del balance provisional elaborado por la organización a 31 de julio, basado en 50 encuestas telefónicas realizadas entre los días 23 y 29 de julio.
Según la federación, la campaña arrancó con expectativas de crecimiento de entre el 5% y el 7% respecto al verano de 2025, impulsadas por una primavera con resultados satisfactorios, un nivel de stock equilibrado y unas previsiones de consumo favorables. Además, durante los primeros días de julio, los comerciantes consultados detectaron un comportamiento habitual de los consumidores, con una elevada afluencia de público en las principales calles comerciales y una buena respuesta a los descuentos iniciales.
No obstante, a partir de la segunda semana del mes la evolución de las ventas cambió de tendencia. Fecosva sostiene que la coincidencia de varios factores externos comenzó a reducir progresivamente la actividad comercial.
Entre ellos destaca los episodios de contaminación por ozono, favorecidos por las altas temperaturas, que llevaron al Ayuntamiento de Valladolid a activar en varias ocasiones el protocolo municipal de actuación. La federación afirma que las restricciones temporales a la circulación en la ZBE coincidieron con uno de los momentos de mayor actividad de las rebajas y afectaron a la movilidad hacia el centro de la ciudad.
Asimismo, señala que el anuncio de estos protocolos generó incertidumbre entre parte de los consumidores, que optaron por retrasar sus compras, modificar sus desplazamientos o acudir a otros formatos comerciales con un acceso más sencillo.
Los comercios situados en el entorno de la ZBE fueron, según Fecosva, los primeros en percibir una disminución de visitantes, especialmente de clientes procedentes de municipios cercanos que suelen acceder al centro en vehículo privado. La organización asegura que ello se tradujo en menos operaciones comerciales, una menor permanencia de los clientes en las calles y un descenso de las compras, especialmente en el comercio de proximidad.
A este escenario se sumaron las sucesivas olas de calor, que, según los comerciantes encuestados, modificaron los hábitos de consumo. La federación explica que las altas temperaturas redujeron notablemente la presencia de peatones durante las horas centrales del día, concentrando los desplazamientos en las primeras horas de la mañana y al final de la tarde y reduciendo el tiempo destinado a las compras.
Fecosva sostiene, además, que la ralentización de las ventas no se ha limitado al centro de Valladolid. Conforme avanzó el mes, establecimientos de distintos barrios también comenzaron a detectar una caída de la actividad, pese a no verse afectados directamente por las restricciones de acceso. A juicio de la organización, esta situación responde a una menor movilidad general de la población.
La federación también valora de forma positiva la decisión adoptada por el Ayuntamiento el 21 de julio, cuando, ante un nuevo episodio de contaminación por ozono, optó por limitar la velocidad máxima a 30 kilómetros por hora en la ZBE y en las principales vías de su entorno, en lugar de restringir el acceso de vehículos al centro. En opinión del sector, esta medida permitió compatibilizar la protección de la calidad del aire con el mantenimiento de la actividad comercial.
El balance provisional refleja, según Fecosva, una evolución descendente de la campaña tras un inicio prometedor. La organización considera que la combinación del calor, los episodios de contaminación y las restricciones temporales de tráfico ha reducido la actividad comercial durante buena parte del mes y dificultará alcanzar las previsiones iniciales de ventas.
Por último, la federación reclama a las administraciones una regulación clara de los periodos de rebajas, con fechas limitadas y definidas, al tiempo que anima a los consumidores a realizar sus compras en el comercio de proximidad, donde asegura que pueden encontrar una amplia oferta de productos con precios competitivos y atención especializada.
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