El acolchado con lana de oveja reduce el consumo de agua y mejora la salud del suelo, según el proyecto Life IP Duero

Una jornada celebrada en Fuente el Sol (Valladolid) muestra los beneficios de esta técnica para conservar la humedad, combatir las malas hierbas y dar una nueva utilidad a la lana del sector ovino

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El acolchado con lana de oveja reduce el consumo de agua y mejora la salud del suelo, según el proyecto Life IP Duero
El autor esRebeca Pasalodos Pérez
Rebeca Pasalodos Pérez
Lectura estimada: 2 min.

El proyecto Life IP Duero ha constatado que el acolchado con lana de oveja es una herramienta eficaz para reducir el consumo de agua en la agricultura, conservar la humedad del suelo y aumentar la resiliencia de los cultivos frente al cambio climático. Estas son algunas de las conclusiones extraídas tras la jornada demostrativa celebrada este miércoles en una parcela piloto de Fuente el Sol (Valladolid), en la que participaron agricultores, ganaderos y técnicos.

Durante la demostración, los asistentes pudieron comprobar sobre el terreno cómo la lana natural sin lavar crea un microclima protector sobre el suelo, capaz de retener la humedad procedente del riego, la lluvia, el rocío o la niebla y liberarla de forma gradual, favoreciendo un mejor aprovechamiento del agua disponible.

El divulgador agroambiental Raoul Ferrer, conocido como 'El Senyor de les Gallines', explicó que este material puede absorber hasta un 30% de su peso en agua, lo que permite espaciar los riegos y optimizar cada aporte hídrico.

Además de favorecer el ahorro de agua, los responsables del proyecto destacaron que una capa de lana de unos 20 centímetros actúa como aislante térmico, protegiendo el suelo tanto de las altas temperaturas estivales como del frío invernal. Asimismo, reduce la aparición de malas hierbas, disminuyendo la necesidad de utilizar herbicidas.

Otra de las ventajas señaladas es que, una vez descompuesta, la lana se integra en el terreno aportando materia orgánica y nutrientes como nitrógeno, fósforo, potasio, cobre, magnesio y zinc, contribuyendo así a mejorar la fertilidad del suelo.

El proyecto también subrayó el valor de esta práctica desde la perspectiva de la economía circular, ya que ofrece una nueva salida a la lana del sector ovino, cuya comercialización atraviesa dificultades, transformándola en un recurso útil para las explotaciones agrícolas cercanas.

Como cierre de la jornada, los agricultores y profesionales participantes expresaron su satisfacción con los resultados observados y mostraron su intención de incorporar este sistema de acolchado en sus explotaciones, convencidos de su potencial para conservar la humedad del suelo y mejorar el comportamiento de los cultivos leñosos.

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