Descubren en Valladolid que se puede predecir una grave complicación cerebral en pacientes con sepsis

Un estudio, publicado en una prestigiosa revista, abre la puerta a detectar de forma precoz el riesgo de delirium y avanzar hacia una medicina más personalizada en las UCI

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Descubren en Valladolid que se puede predecir una grave complicación cerebral en pacientes con sepsis
Los investigadores que lideran el estudio. Agencia Ical.
El autor esAlejandro De Grado Viña
Alejandro De Grado Viña
Lectura estimada: 4 min.

Investigadores vinculados al Grupo BioCritic de Investigación Biomédica en Cuidados Críticos de la Universidad de Valladolid (UVa) y al Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital Clínico Universitario han identificado un biomarcador en sangre capaz de predecir qué pacientes críticos con sepsis presentan un mayor riesgo de desarrollar delirium incluso antes de que aparezcan los primeros síntomas, según informa la Agencia Ical en un elaborado reportaje.

El hallazgo, publicado en la revista científica Anesthesiology, una de las publicaciones internacionales de mayor prestigio en anestesiología y cuidados críticos, supone un importante avance en el conocimiento de esta complicación neurológica, que afecta aproximadamente a uno de cada tres pacientes críticos con sepsis y que se asocia a una mayor mortalidad, ingresos hospitalarios más prolongados y secuelas cognitivas que pueden mantenerse durante meses o incluso años.

La investigación identifica una subpoblación específica de células endoteliales circulantes que permite anticipar la aparición del delirium y aporta nuevas evidencias sobre los mecanismos biológicos que relacionan la sepsis con el daño cerebral. Según explica Ical, el estudio también sitúa al endotelio -la capa de células que recubre el interior de los vasos sanguíneos- como uno de los principales protagonistas en el desarrollo de esta complicación.

Un análisis de más de 80 millones de células

El trabajo incluyó a 214 pacientes críticos intervenidos quirúrgicamente que desarrollaron sepsis y fueron atendidos en el Hospital Clínico Universitario, el Hospital Universitario de Toledo y el Hospital Universitario de Bellvitge (Barcelona).

Durante las primeras 24 horas tras el diagnóstico de la sepsis se obtuvieron muestras de sangre que fueron analizadas mediante citometría de flujo espectral de alta dimensión, una tecnología que permitió estudiar más de 80 millones de células, entre ellas cerca de cinco millones de células endoteliales.

Gracias al uso de algoritmos de análisis computacional, el equipo logró diferenciar 13 subpoblaciones de células endoteliales. Solo una de ellas, caracterizada por la expresión del receptor CD32b, mostró una asociación clara con el desarrollo posterior del delirium.

Los resultados revelan que los pacientes con estas células presentan un riesgo 2,4 veces superior de sufrir esta complicación neurológica. 

Un paso hacia la detección precoz

La investigadora Rosa Dolores Prieto Utrera explica, en declaraciones a la Agencia Ical, que el objetivo del estudio era doble: mejorar la capacidad para identificar precozmente a los pacientes con mayor riesgo y comprender los mecanismos biológicos implicados. "Hemos descubierto una población específica de células que proceden del endotelio y hemos visto que está aumentada en los pacientes que posteriormente desarrollan delirium", señala.

Actualmente, recuerda la especialista, el diagnóstico del delirium depende de la valoración clínica cuando el paciente ya presenta síntomas como alteraciones de la atención, desorientación o cambios en el nivel de conciencia.

"Actualmente no existe un diagnóstico precoz del delirium. Nuestro trabajo plantea la posibilidad de identificar ese riesgo antes de que aparezcan esas manifestaciones", explica Prieto.

El endotelio, clave en el daño cerebral

Otra de las principales aportaciones del estudio consiste en reforzar la hipótesis de que el daño sufrido por el endotelio durante la sepsis desempeña un papel determinante en la aparición del delirium.

Según explica la Agencia Ical, los investigadores sostienen que estas células CD32b+ reflejan un importante daño vascular que podría favorecer alteraciones de la microcirculación cerebral incluso antes de que aparezcan otras complicaciones derivadas de la sepsis.

El investigador Adrián García Concejo destaca que aproximadamente el 80 por ciento de la relación observada entre este biomarcador y el delirium parece depender directamente del daño endotelial y de mecanismos microvasculares todavía no completamente conocidos, mientras que solo un 20 por ciento puede explicarse por la gravedad general del paciente.

Aplicación clínica futura

Aunque los investigadores insisten en que aún es necesario validar los resultados mediante estudios multicéntricos de mayor tamaño, consideran que el hallazgo podría cambiar el abordaje de una de las complicaciones más frecuentes en las unidades de cuidados intensivos.

La anestesióloga Rocío López Herrero explica a la Agencia Ical que identificar desde las primeras horas qué pacientes presentan un mayor riesgo permitiría intensificar medidas preventivas que ya han demostrado reducir la incidencia del delirium.

Entre ellas figuran minimizar la sedación cuando sea posible, favorecer el descanso nocturno, promover la movilización precoz, mantener la orientación temporal y espacial del paciente, facilitar el contacto con la familia y evitar determinados fármacos que incrementan el riesgo de deterioro cognitivo. "Pasaríamos de una medicina reactiva a una medicina proactiva", resume la investigadora.

Liderazgo científico desde Valladolid

El trabajo está liderado por el Grupo de Investigación Biomédica en Cuidados Críticos (BioCritic) y cuenta con la participación de investigadores del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, la Universidad de Valladolid, el Instituto de Investigación Biomédica de Valladolid (IBV), el Hospital Universitario de Toledo, el Hospital Universitario de Bellvitge, la Universidad de Valencia y la Universidad de Roma, entre otros centros.

Los autores coinciden en señalar que el verdadero valor del estudio no reside únicamente en haber identificado un biomarcador prometedor, sino en haber aportado nuevas evidencias sobre los mecanismos biológicos que relacionan la sepsis con el daño cerebral.

Si futuras investigaciones confirman estos resultados, una simple muestra de sangre obtenida durante las primeras horas del ingreso podría convertirse en una herramienta para identificar precozmente a los pacientes con mayor riesgo de desarrollar delirium, con el fin de poner en marcha estrategias preventivas que mejoren su evolución clínica.

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