Cuando España cayó derrotada ante Francia un 14 de julio... y en Rioseco

El día en el que la selección se juega su pase a la final, se recuerda el 218 aniversario de la batalla del Moclín, donde las tropas francesas saquearon la ciudad

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Cuando España cayó derrotada ante Francia un 14 de julio... y en Rioseco
Imagen de la ofrenda floral ante el monumento a los héroes del Moclín. R.G.
El autor esJosé Ángel Gallego Vázquez
José Ángel Gallego Vázquez
Lectura estimada: 3 min.
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Medio mundo se paraliza este martes. La contienda futbolística entre España y Francia dejará un vencedor que logrará así su pasaporte a la gran final del Mundial 2026. La batalla se presenta emocionante entre la escuadra gala, capitaneada por Kylian Mbappé, y el combinado español, liderado por Lamine Yamal.

Los caprichos del destino han querido que la disputa futbolera tenga lugar un 14 de julio. Una fecha sumamente significativa en la que se conmemora el aniversario de una cruenta batalla de la Guerra de la Independencia, donde los franceses derrotaron a los españoles en la conocida como batalla del Moclín, librada en Medina de Rioseco en 1808.

Lógicamente, y salvando las distancias, nada tienen que ver ambas contiendas. Una es solo deporte; los derrotados lo serán solo en la cancha, aunque esté en juego el honor futbolístico de dos países en los que el balompié trasciende de lo meramente deportivo. Muy distinto a lo ocurrido hace más de dos siglos en una refriega en la que murieron cientos de soldados y civiles riosecanos, quienes sufrieron en primera persona cómo las tropas del mariscal francés Bessières tomaban la ciudad en un sangriento saqueo.

Doscientos dieciocho años después, Medina de Rioseco sigue recordando aquella trágica fecha. Cada año, el 14 de julio, la corporación municipal rinde un homenaje floral ante la escultura que recuerda la cruenta batalla, inaugurada en 1908 durante el primer centenario de aquella contienda librada en el cerro del Moclín, a escasos kilómetros de la localidad vallisoletana.

Este martes también se ha llevado a cabo el emotivo recuerdo. El alcalde y varios concejales han guardado un minuto de silencio en memoria de las víctimas de aquel terrible saqueo y han depositado una corona de laurel en el monumento erigido a los héroes del Moclín, esculpido por el célebre artista riosecano Aurelio Carretero. Asimismo, el párroco Alberto Rodríguez ha oficiado un responso religioso. Mientras que el director de la Banda de Música, Andrés Rodríguez, ha interpretado el himno de España a trompeta y Elena Zalama, de la Escuela de Teatro, ha recitado unos versos.

Una victoria recordada en el Arco del Triunfo

Fue tal la importancia de la victoria francesa en Rioseco que la efeméride quedó grabada para la posteridad en las paredes del mismísimo Arco del Triunfo de París. Aquella victoria abrió las puertas de Madrid al rey intruso, José I Bonaparte, aunque finalmente Napoleón no pudo consolidar sus planes y el pueblo español logró repeler y expulsar al ejército galo años después.

Pero volvamos al 14 de julio de 1808. Tras varios desatinos estratégicos, las tropas españolas, dirigidas por los generales Cuesta y Blake, se desplegaron en el páramo de Valdecuevas, a poco más de tres kilómetros de Medina de Rioseco. Creaían que los franceses entraban en Valladolid. Por su parte, Bessières, alertado de los movimientos españoles, organizó un cuerpo de ejército de más de 14.000 hombres.

El choque se produjo en lo alto del páramo conocido como el Moclín. Las tropas españolas estaban divididas en dos flancos excesivamente separados, con una línea de retirada muy reducida y una total descoordinación. Asimismo, la luz del amanecer favoreció a los franceses, que decidieron atacar por el centro para envolver primero al Ejército de Galicia y, más tarde, a las divisiones castellanas lideradas por Cuesta. El resultado fue desastroso para las armas españolas: sufrieron más de 3.000 bajas y perdieron toda su artillería.

Grabado de la Batalla de Medina de Rioseco.

Saqueo cruento

Tras la victoria militar, los franceses entraron en la ciudad e impusieron el terror. Fusilaron a decenas de civiles, violaron a mujeres, saquearon viviendas, incendiaron edificios y expoliaron un vasto patrimonio histórico y artístico. Convirtieron los templos en improvisados cuarteles militares y cometieron todo tipo de tropelías. El palacio de los Almirantes y varios conventos quedaron destruidos; incluso la histórica Capilla de los Benavente, una de las grandes joyas del Renacimiento español en la iglesia de Santa María de Mediavilla, fue utilizada como cocina por la soldadesca, sufriendo graves e irreparables daños.

Aquel 14 de julio de 1808 quedó marcado a fuego por la victoria francesa y la tragedia del pueblo riosecano. Esperemos que este 14 de julio de 2026 el triunfo caiga del lado de España frente a la selección de Francia. En fútbol, por supuesto. Y con el juego limpio como única arma.

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