Una banda organizada irrumpió en la vivienda de María Aguña en busca de una caja fuerte con cientos de miles de euros
Un Valladolid de crímenes: el asalto que acabó con la vida de una viuda en la Circular
Una banda organizada irrumpió en la vivienda de María Aguña en busca de una caja fuerte con cientos de miles de euros
La Plaza Circular es uno de los lugares más transitados de la ciudad. Comercios, tráfico y vecinos forman parte de la rutina diaria de este enclave céntrico. Nadie imaginaba que, detrás de una de sus fachadas, se estaba gestando uno de los crímenes más conmocionantes de la década en Valladolid.
La víctima era María Aguña Martín, una viuda de 73 años que vivía sola en un piso del número 9 de la plaza. Durante años había guardado en una caja fuerte importantes cantidades de dinero procedentes de negocios familiares relacionados con la compraventa de ganado. Aquella información, conocida por muy pocas personas, acabó llegando a manos equivocadas.
Según determinaría posteriormente la investigación policial, un grupo de delincuentes organizó un asalto cuidadosamente planificado. Los autores eligieron el momento en que la mujer se encontraba sola en casa y accedieron a la vivienda con el objetivo de apoderarse de un botín que creían superior a los 200.000 euros. Sin embargo, el golpe no salió como esperaban. María se negó a facilitar la apertura de la caja fuerte y resistió las amenazas de sus asaltantes.
Durante el robo, la anciana fue reducida, atada y amordazada. Los delincuentes registraron la vivienda en busca del dinero, pero no lograron abrir la caja fuerte. Finalmente abandonaron el inmueble dejando a la víctima inmovilizada en el suelo. Horas después, una de sus hijas encontró el cadáver al acudir al domicilio preocupada porque no respondía a las llamadas. La escena revelaba la violencia y la desesperación que habían marcado las últimas horas de la mujer.
La investigación de la Policía Nacional se prolongó durante meses. Los agentes reconstruyeron los movimientos de los sospechosos mediante grabaciones de cámaras de seguridad, huellas y el análisis del posicionamiento de teléfonos móviles. Las pesquisas apuntaron a una organización formada por varios individuos que habían actuado coordinadamente y que contaban con información privilegiada sobre la existencia del dinero y las rutinas de la víctima. Uno de los grandes misterios del caso fue siempre quién proporcionó esos datos y cómo llegaron a los asaltantes.
Entre 2019 y 2020 fueron detenidos varios implicados, incluido un sospechoso localizado en la República Checa tras una orden internacional de búsqueda. Con su arresto, la Policía dio por esclarecido el crimen. La operación reveló que el asalto había sido preparado durante semanas y que los delincuentes conocían detalles muy concretos sobre la vivienda y la caja fuerte.
El juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Valladolid reunió a decenas de testigos y peritos. La acusación sostuvo que la muerte de María Aguña fue consecuencia directa del robo violento y de las condiciones en las que fue abandonada por los asaltantes. Finalmente, varios de los acusados fueron condenados por homicidio, robo con violencia y detención ilegal. Posteriormente, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León revisó las penas, que quedaron fijadas en once años y medio de prisión para cada uno de los principales condenados por esos delitos.
A día de hoy, el llamado 'crimen de la Circular' sigue siendo uno de los casos más recordados de la historia reciente de Valladolid. No solo por la brutalidad del asalto, sino porque puso de manifiesto cómo una información filtrada desde el entorno de una víctima podía desembocar en una tragedia. El dinero nunca llegó a manos de los ladrones, pero el precio del intento fue la vida de una mujer que pasó sus últimas horas defendiendo aquello que había protegido durante años.
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