El ciclo de cine se integra en la sexta edición del Festival Internacional de Fotografía, que se celebra estos días en Palencia
La felicidad del FIFCyL también se proyecta en la gran pantalla
El ciclo de cine se integra en la sexta edición del Festival Internacional de Fotografía, que se celebra estos días en Palencia
La felicidad tiene muchas formas de contarse. Algunas se capturan en una imagen; otras necesitan tiempo, silencio y oscuridad para desplegarse. Es ahí donde entra el ciclo de cine del Festival Internacional de Fotografía de Castilla y León, que estos días convierte el Teatro Principal en una prolongación natural del universo visual del FIFCyL.
Coordinado por la cineasta vasca Aia Kruse, el ciclo propone un recorrido cinematográfico que dialoga con el eje temático del festival, la felicidad, desde miradas muy distintas, atravesadas por la memoria, la infancia, la pérdida o la necesidad de compañía.
Kruse, con una trayectoria que combina interpretación y dirección tanto en cine como en televisión, plantea una selección que huye de lo evidente para explorar emociones más complejas, aquellas que se esconden en los márgenes de lo cotidiano y que, precisamente por eso, resultan más reconocibles.
Cuatro películas, cuatro formas de mirar
La programación se articula en cuatro sesiones que comienzan este lunes 20 de abril a las 20.00 horas con 'El viaje a ninguna parte'. Dirigida en 1986 por Fernando Fernán Gómez, la película recorre la vida de una compañía de cómicos ambulantes en la España de posguerra. Entre escenarios improvisados y trayectos interminables, emerge un relato profundamente humano sobre la memoria, el oficio y la fragilidad de quienes viven de contar historias.
El 27 de abril será el turno de 'El país de las maravillas', de Alice Rohrwacher en 2014. Ambientada en el campo italiano, la cinta sigue el último verano de una familia de apicultores a través de la mirada de Gelsomina, una niña que observa cómo su mundo comienza a transformarse. Una historia luminosa y delicada sobre la infancia, los vínculos familiares y la pérdida de un equilibrio que parecía inmutable.
El ciclo continuará el 4 de mayo con 'Querido trópico', película de 2024 de Ana Endara, una propuesta más contemporánea que sitúa al espectador en un jardín tropical donde se cruzan dos soledades: la de una mujer que se enfrenta al avance de la demencia y la de su cuidadora, marcada por su propia historia. Un encuentro íntimo donde la felicidad aparece como un instante compartido en medio de la fragilidad.
La clausura llegará el 7 de mayo con 'El espíritu de la colmena', la obra maestra de Víctor Erice, de 1973, que convierte la mirada infantil en una puerta hacia lo desconocido. Ambientada en la posguerra, la película explora el misterio, la imaginación y la forma en la que los niños construyen su propia comprensión del mundo.
Todas las proyecciones tendrán lugar a las 20.00 horas en el Teatro Principal de Palencia, con entrada libre hasta completar aforo, reforzando el carácter abierto y participativo del festival.
El cine como extensión de la fotografía
Con este ciclo, el FIFCyL amplía su lenguaje y confirma su vocación de diálogo entre disciplinas. La fotografía plantea preguntas; el cine las desarrolla. Juntos construyen un relato más amplio sobre esa idea de felicidad que vertebra toda la programación.
Durante estas semanas, Palencia no solo se convierte en un escaparate de imágenes, sino en un espacio donde las historias se viven desde distintos formatos. Y en la oscuridad de una sala, entre fotogramas, la felicidad encuentra otra manera de ser mirada.
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