Esther Gatón: "Estoy muy agradecida porque gracias al lugar donde he crecido hago el trabajo que hago"

La artista vallisoletana recibió el Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente, con el que iniciará un proceso de producción y materialización de la pieza artística

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Esther Gatón: "Estoy muy agradecida porque gracias al lugar donde he crecido hago el trabajo que hago"
Retrato de la artista vallisoletana Esther Gatón.
El autor esVerónica Marrodán
Verónica Marrodán
Lectura estimada: 7 min.
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La artista Esther Gatón, quien fue distinguida con el X Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente en el marco de la feria de arte contemporáneo ARCOmadrid 2026, se prepara para abrir las puertas de una exposición en el Museo Patio Herreriano, que se inaugurará el 21 de marzo y podrá visitarse hasta el 13 de septiembre en la Sala 8. 'Tú, tú, tú, mi incesante' es el título de la obra, extraído de un verso del poeta vallisoletano Jorge Guillén.

Tras su paso en los últimos años por Inglaterra y Bélgica, la artista ha regresado a España para consolidar su presencia en el sector con diferentes exposiciones que, además de Valladolid, incluirán Madrid y Valencia. En una entrevista con TRIBUNA, ha abordado de qué forma sus raíces castellano-leonesas han estado siempre presentes en sus obras.

También ha expresado su emoción tras el reconocimiento otorgado por ARCOmadrid y ante la exposición en el Patio Herreriano, un proyecto "ambicioso" en el que lleva trabajando desde hace dos años y en el que combinará diferentes trabajos que destacarán por el juego con la luz.

Pregunta: ¿Cómo fue el momento en el que supo que había ganado el Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente en ARCOmadrid?

Respuesta: Fue bastante emocionante porque, a veces, el ganador lo sabe antes, pero en este caso no. Estábamos los quince finalistas y fue un momento muy especial. Cuando dijeron mi nombre, una amiga tuvo que empujarme para que saliera porque no reaccioné.

P: ARCO es uno de los escaparates más importantes del arte contemporáneo en la actualidad. ¿Qué supone para usted recibir este reconocimiento en ese contexto?

R: Es muy importante porque la feria ARCO se está posicionando cada vez más como una cita muy relevante y ofrece un panorama diferente dentro de Europa. Es un premio nacional, pero este año hemos visto que viene cada vez más gente de fuera del continente y que lo que se expone es distinto a lo que se puede ver en Basilea, París o Londres. Aunque sea una feria europea, desde fuera también se percibe como una alternativa. Para mí es muy ilusionante formar parte de ese cambio y contribuir a ese proyecto cultural que se está gestando desde aquí.

P: Como vallisoletana que acaba de recibir este reconocimiento, ¿qué significa llevar el nombre de Valladolid a ARCO?

R: Estoy muy feliz. El proyecto con el que he ganado está inspirado en el paloteo, una tradición muy común en Castilla. Aunque trabajo en arte contemporáneo, también es una forma de tender la mano al arte folclórico tradicional. Estoy muy agradecida porque, gracias al lugar donde he crecido, hago el trabajo que hago.

P: ¿De qué manera influye su entorno o raíces en su obra?

R: No creo que sea algo consciente ni que podamos identificar fácilmente, pero el origen siempre está ahí. He vivido en distintos países y territorios y algo muy interesante del trabajo artístico es que, en cuanto te mueves de ciudad, tu trabajo cambia. No hace falta ni cambiar de país, con cambiar de barrio lo notas. Estamos tan impregnados por el entorno que al final el artista casi es lo de menos. Todo lo que te rodea te impacta y eso se refleja en la obra. Por ejemplo, cuando me fui a vivir a Inglaterra cambiaron los colores con los que trabajaba, sin pensarlo.

Ahora estoy preparando una exposición para el Museo Patio Herreriano en Valladolid, y es la primera vez que hago una exposición tan grande en Castilla y León. Ha sido interesante hablar con el comisario y ver que  en mi trabajo hay cierta crudeza o algunos materiales que inevitablemente se reconocen. Creo que esas diferencias tienen mucho que ver con el entorno.

P: En relación con esa exposición en el Museo Patio Herreriano Tú, tú, tú, mi incesante que va a presentar próximamente, ¿podría adelantar qué se va a encontrar el público?

R: Por primera vez voy a aprovechar el tamaño de la sala para combinar tipos de trabajos que hasta ahora no había podido reunir por una cuestión de escala. Habrá pintura, bajorrelieve y escultura, y también vamos a trabajar mucho con la luz del espacio, casi como si fuese otro material. Como comentábamos antes, la luz cambia cuando te mueves de lugar y el trabajo también cambia. Eso te hace darte cuenta de que no hay formas puras ni estabilidad. Trabajar con la luz de forma más intencional es añadir una capa más a algo que ya está presente.

P: ¿En qué se diferencia esta exposición del proyecto que le ha valido el premio en ARCO?

R: El premio lo he ganado con un proyecto muy concreto. Se trata de la producción de una obra inspirada en el paloteo que realizaré junto a un artesano y que se expondrá en ARCO el año que viene. En cambio, la exposición del museo es más ambiciosa porque llevo trabajando en ella dos años. Incluye muchas obras de diferentes momentos y también otros elementos. Digamos que es más un recorrido que una única obra.

P: Sigamos con  Valladolid, ¿cree que está viviendo un buen momento cultural y artístico?

R: Creo que Valladolid siempre ha sido una ciudad con mucha cultura, con teatro, cine y una gran tradición literaria. Cuando sales fuera te das cuenta de que, para el tamaño de la ciudad, hay muchísima oferta cultural y es habitual que la gente acuda a charlas o conferencias. Es una ciudad de escritores.

El Museo Patio Herreriano está haciendo un trabajo fantástico desde hace años y el Museo Nacional de Escultura también es muy importante. Hablo sobre todo desde las artes plásticas, pero también hay mucha actividad en música y en otras disciplinas.

Además, es una ciudad con una universidad muy grande y con mucha gente joven, con numerosos intercambios. Que venga gente de fuera siempre es beneficioso para cualquier contexto. Cuantas más diferencias haya, mejor. Creo que Valladolid se está abriendo y que cada vez hay más presencia internacional, algo muy positivo para la vida cultural y humana de la ciudad. Todo eso genera un tejido cultural interesante y en constante renovación.

P: Volviendo un poco al premio, ¿en qué momento de su trayectoria llega este galardón?

R: Llega en un momento muy bonito porque coincide con mi vuelta a España después de muchos años en Inglaterra y Bélgica. Además, llega cuando llevo ya bastante tiempo trabajando en escultura. Como es un premio de producción, me permite colaborar con un artesano y añadir mejoras técnicas que yo sola no podría hacer. Mi escultura es muy ligera y tiene mucho movimiento, así que con este premio podré potenciar aún más ese aspecto.

P: El proyecto premiado, Lazos y Calles, combina movimiento, escultura y tradición. ¿Cómo nace esta idea?

R: Imagino que escribiendo. Cuando escribes empiezan a aparecer ideas que antes no habías pensado. El paloteo siempre me había parecido interesante y, como mi escultura se hace con palos, surgió la relación: palo con palo. La propia palabra te conduce al proyecto.

Además, la escultura es un medio que siempre pide movimiento porque se observa desde diferentes ángulos. Yo trabajo en escultura y vídeo, prácticas muy parecidas porque ambas trabajan con espacio y tiempo. Añadir movimiento directo a la escultura amplía algo que la pieza ya hacía.

P: El proyecto conecta con la filosofía de 'Sin Prisa'. En un contexto artístico muchas veces acelerado, ¿qué quería transmitir con esta idea?

R: 'Sin prisa' es una propuesta que lanza Alhambra. En mi caso encajaba bien porque trabajo de forma manual y con materiales que tienen sus propios tiempos. Los biomateriales, por ejemplo, necesitan tiempo para solidificarse. El material te enseña que las cosas no ocurren cuando uno quiere.

Además, al trabajar con movimiento y con el baile, pensaba en un tiempo que no es lineal. Hay momentos, como contemplar una obra o ver una danza, en los que el tiempo parece detenerse. Quería que la obra reclamase también ese tiempo de contemplación.

P: El jurado destacó que recuperas tradiciones como el teatro de marionetas. ¿Qué lugar ocupa la tradición en su trabajo?

R: Las marionetas forman parte del imaginario de mi generación. Me interesan porque no son solo un juguete, también tienen una voz propia y dialogan entre ellas. Nunca las he utilizado de forma literal, pero me atrae su dimensión universal y primitiva. Además, mis obras a veces parecen marionetas sin buscarlo: cuelgan, tienen movimiento y cierta presencia corporal.

P: Utiliza biomateriales vegetales, madera, ramas de sauce o hilos de algodón. ¿Por qué decidió trabajar con estos materiales?

R: Fue una decisión ética. En la formación artística había muchos materiales tóxicos para nosotros y para el medioambiente, como resinas o poliuretanos, y teníamos que trabajar con mascarillas y guantes. Me resultaba contradictorio intentar llevar una vida más saludable y producir arte con materiales perjudiciales.

Decidí buscar alternativas. Hoy en día hay mucha investigación en biomateriales y se pueden conseguir resultados similares. Además, trabajar con materiales más naturales te permite estar más cómoda en el proceso.

Exposición 'Emil Lime' en 2023 en el Museo CA2M de Madrid. Foto: Roberto Ruiz.

P: ¿Qué parte del proceso creativo disfruta más?

R: Me encanta el proceso en el estudio cuando ya entras en dinámica. Los comienzos suelen ser duros, pero cuando empiezas a encauzar el trabajo y aparecen nuevas soluciones es muy estimulante. También disfruto mucho el montaje de las exposiciones. Es un momento intenso, pero es cuando ves la obra por primera vez en relación con el espacio.

P: ¿Qué referencias artísticas le han influido?

R: Muchísimas. El título de mi exposición es un homenaje al poeta Jorge Guillén. De los poetas bebo mucho. Lo maravilloso del arte es que puedes leer un poema escrito hace dos mil años en China y sentir que te interpela, que trasciende el tiempo.

También me interesan artistas contemporáneos como Julia Spínola, Esther Partegás, Susana Solano, Phyllida Barlow, Isa Genzken, Etel Adnan, Simone Fattal o Lygia Clark, entre otros. Cuando miro arte no pienso en qué puedo tomar de él; simplemente hay obras que te fascinan. A veces artistas que aparentemente no tienen nada que ver contigo te influyen profundamente. Las conexiones van más allá de lo evidente.

P: Para terminar, ¿tiene claro cuál será su siguiente proyecto?

R: Sí. Voy a participar en dos exposiciones colectivas: una en Madrid, en la Sala de Arte Joven, en mayo, y otra en el Centro del Carmen, en Valencia. Además, tengo otra exposición individual en Londres. Ninguna será de la escala de la del Patio Herreriano, así que podré trabajar en ellas al mismo tiempo.

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