La directora vallisoletana Margo García y la actriz Rocío Suárez de Puga participarán en un coloquio posterior a la sesión
Alegorías y más
Últimamente ir al LAVA resulta descorazonador. Este sábado, no, el anterior, viendo 'Flora', casi tengo que pasar la noche entera en urgencias del hospital. La Sala Concha Velasco se llenó de humo, de humo escénico y aquello resultó inaguantable. Humo, mucho humo, más incienso a destajo y la birria que estaba viendo que no tenía ni pies de cabeza hicieron que saliera por pies de la sala para remediar males mayores.
Pues con todo y con eso el sábado pasado acudí de nuevo para ver 'Alegorías'. El límite y sus mapas y casi me pasa más de lo mismo. Otra vez el dichoso humo inundaba la Sala Concha Velasco. Mucho humo y pocas nueces. A los cinco minutos de comenzar el espectáculo ya me aburría como una ostra. Hice cuentas, mientras bailaban, tocaban la batería, cantaban en una especie 'papa móvil' los intérpretes de Alegorías y hace que resulta que hace que no veo algo que merezca la pena desde el día 17 de enero que disfruté de la primera parte de El día del Watusi.
Es muy conocida la anécdota de Juan Belmonte sobre la carrera meteórica de uno de sus banderilleros, Joaquín Miranda, que se metió en política cuando dejó de ir con el maestro. Al poco tiempo de dejar de acompañar a Belmonte le nombraron gobernador civil de Huelva. Preguntado Belmonte que como era posible que de banderillero llegara a gobernador, respondió lacónicamente, "pues como va ser, degenerando".
¿Será que también el LAVA esta degenerando? Los programas se repiten como gotas de agua temporada tras temporada. Uno se da una vuelta por otras programaciones y siente envidia de la programación. Lo que estoy viendo esta noche no tiene un pase. Una especie de cóctel de boda de tercera que no me seduce lo más mínimo con ínfulas postmodernistas y que estaría bien para un fin de fiesta de despedida de soltero. ¡Pobre flamenco!
Y el jueves día 6 de marzo viene a la Sala Concha Velasco, Maui, con su espectáculo Puerto Alegría, que han llegado a decir – viene en el programa- que es la Björk de Utrera, la lady Gaga del flamenco, la Woody Allen de la canción... vamos chicas que me las quitan de las manos, cuatro medias un euro...
Madre mía, esto veo que no tiene remedio. Faltan ideas, ganas, proyectos serios, lo del presupuesto vamos a dejarlo para otro día. Que se reduzca a la mitad la programación, que se traigan espectáculos que respeten la historia del LAVA y yo qué sé cuántas cosas más. Porque si no, esto tiene pinta que se va a parecer a esas tiendas que abren toda la noche, pero hay que tener cuidado y fijarse bien en la fecha de caducidad del producto no sea que uno acabe en urgencias.








