El Aula afrontaba el choque condicionado por las bajas, especialmente sensibles en la primera línea. A las ausencias se sumaron nuevos contratiempos, como la torcedura de tobillo de Polina Gorbatsjova en la segunda mitad. El inicio fue complicado para las vallisoletanas, que vieron cómo el conjunto gallego tomaba ventaja en los primeros minutos, aprovechando las dificultades ofensivas locales.
Sin embargo, el equipo dirigido por Salva Puig reaccionó con carácter. La mejora defensiva, apoyada en un sólido sistema 6:0, y las intervenciones de Carratú permitieron equilibrar el marcador. En ataque, jugadoras como Sandra Monteagudo y Inoa Lucio asumieron responsabilidades para mantener al equipo en el partido, que llegó al descanso con empate (13-13) y todo por decidir.
Tras la reanudación, el Aula dio un paso adelante y logró ponerse por delante con autoridad. El equipo mostró personalidad, intensidad y una gran lectura del juego, alcanzando una ventaja de tres goles mediada la segunda mitad. El dominio local hacía soñar a la afición de Huerta del Rey, que veía a su equipo más cerca que nunca de una victoria de prestigio.
Pero el Atlético Guardés, dirigido por Ana Seabra, no se rindió. Ajustó su defensa y aprovechó las exclusiones locales para recortar distancias. Las inferioridades numéricas penalizaron al Aula en el momento más delicado, permitiendo al rival recuperar terreno y entrar en los minutos finales con opciones reales de victoria.
Aun así, el conjunto vallisoletano llegó al tramo decisivo por delante en el marcador. La tensión era máxima y cada acción resultaba determinante. Sin embargo, dos faltas en ataque y varios lanzamientos desde los siete metros en contra inclinaron la balanza del lado visitante. El Aula pagó caro cualquier pequeño error en un final cruel para sus aspiraciones.
Pese a la derrota, el equipo dejó una imagen sobresaliente. El compromiso defensivo, el carácter competitivo y la exhibición de Sol Carratú confirman la evolución del Aula, que demostró estar capacitado para competir de tú a tú contra cualquiera en la Liga Guerreras Iberdrola. El resultado duele, pero también refuerza la convicción de un equipo que sigue creciendo.








