El Arzobispado avanza en los trabajos previos para reconstruir el ábside derrumbado de la iglesia de Muriel de Zapardiel

Las misas se celebrarán desde este domingo en una capilla provisional habilitada en un local municipal para garantizar la atención pastoral a los vecinos

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El Arzobispado avanza en los trabajos previos para reconstruir el ábside derrumbado de la iglesia de Muriel de Zapardiel
Técnicos visitan la Iglesia de Muriel de Zapardiel. Foto: Arzobispado
El autor esRebeca Pasalodos Pérez
Rebeca Pasalodos Pérez
Lectura estimada: 3 min.
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El Arzobispado de Valladolid, a través de su Delegación de Patrimonio y Obras, continúa avanzando en los trabajos previos para la reconstrucción del ábside de la Iglesia Parroquial de Santa María del Castillo, en Muriel de Zapardiel, que se vino abajo el pasado 12 de enero.

Apenas 48 horas después del derrumbe, y dado que el templo está declarado Bien de Interés Cultural (BIC), el Arzobispado tramitó la correspondiente solicitud de autorización ante la Junta de Castilla y León. Una vez obtenidos los permisos necesarios, se prevé que a comienzos de la próxima semana puedan iniciarse las labores de desescombro, así como la instalación de medios auxiliares para cubrir de forma provisional la oquedad abierta en la fachada. Esta solución temporal permitirá proteger el interior del templo y los muros expuestos a la intemperie hasta que concluyan los trabajos definitivos de reconstrucción.

Durante estas tareas, para las que se encuentra muy avanzada la contratación de una empresa especializada en intervenciones sobre patrimonio histórico-religioso, se llevará a cabo también la selección y limpieza de los ladrillos que puedan reutilizarse en la reconstrucción del ábside.

El proceso de retirada del escombro servirá además para realizar un estudio en profundidad de las posibles patologías estructurales, con el objetivo de esclarecer las causas que provocaron el derrumbe del ábside central de este templo de estilo románico-mudéjar.

De forma paralela, esta misma semana se ha iniciado la peritación de daños por parte de la aseguradora. Las primeras inspecciones visuales no han detectado desperfectos adicionales más allá de los ocasionados por el colapso del ábside y los daños sufridos por un Cristo crucificado que presidía el altar, que será igualmente restaurado.

Este viernes se ha completado también el traslado de las imágenes religiosas y los enseres litúrgicos que se encontraban en el interior del templo en el momento del derrumbe, y que permanecerán custodiados bajo llave en otras dependencias.

El culto se traslada a una capilla provisional

Garantizar la atención pastoral a los feligreses de Muriel de Zapardiel durante el tiempo que duren las obras es una de las prioridades del Arzobispado. Por ello, y gracias a la colaboración del Ayuntamiento de la localidad, las celebraciones religiosas se trasladarán desde este domingo a un local municipal habilitado temporalmente como capilla, situado a escasos metros de la iglesia parroquial, en la calle Artesiano.

Estas instalaciones ya fueron utilizadas como capilla en anteriores intervenciones de rehabilitación del templo y ofrecen mejores condiciones de accesibilidad, especialmente para las personas de mayor edad, en comparación con la Ermita de la Magdalena, ubicada a las afueras del municipio.

La misa dominical continuará celebrándose en su horario habitual, a las 10:45 horas, a partir de este 18 de enero, según ha confirmado el párroco de Muriel de Zapardiel, Luis Alejandro Gamboa.

Compromiso con la conservación del patrimonio

La Delegación de Patrimonio y Obras de la Archidiócesis proyectará una solución de reconstrucción del ábside que responda también a las necesidades de conservación del conjunto del templo y permita atajar las causas del derrumbe, que aún continúan en estudio. Asimismo, se revisarán la cubierta y otros elementos estructurales del edificio.

Cabe recordar que desde su declaración como Bien de Interés Cultural en los años 80, la iglesia ha sido objeto de diversas intervenciones para corregir problemas estructurales históricos, además de actuaciones periódicas de mantenimiento. Las más recientes, en 2021 y 2024, incluyeron la reparación de goteras y del coro.

Solo en 2024, la Archidiócesis de Valladolid destinó cerca de nueve millones de euros, el 38 % de su presupuesto anual, a la conservación de edificios y gastos de funcionamiento. En ese mismo periodo, y con el apoyo de administraciones como la Junta de Castilla y León y la Diputación Provincial de Valladolid, se actuó en 56 templos y edificios diocesanos de la ciudad y la provincia, sin contar obras menores.

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