La salida en San Martín y la entrada en la Catedral, acompañada por gaitas, marcan una procesión que recupera, una vez más, una imagen histórica en las calles
Atenderán psicológicamente a compañeros y monitores en Melilla tras la muerte de la niña de Valladolid
Amplían la atención tras dársela en un primer momento a los familiares de la menor
El Grupo de Intervención Psicológicas en Emergencias y Catástrofes (GIPEC) del Colegio Oficial de la Psicología (COP) de Melilla ha decidido extender la atención psicológica, que ofreció en un primer momento a los familiares de la niña vallisoletana fallecida, a los compañeros y monitores de la misma. En un comunicado, de hecho, el COP ha informado que se ha extendido la primera fase de atención hasta la mañana de este viernes. Es decir, casi cuarenta y ocho horas después del accidente en el que perdió la vida M.P.R.C.
Según informó ayer el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Melilla, que investiga los hechos junto a la fiscalía, el médico forense determinó tras un primer reconocimiento que la menor murió por un posible traumatismo craneoencefálico mientras se encontraba en la piscina climatizada del Centro Deportivo y Sociocultural Militar 'General Bañuls'. Tras esta tragedia, como apunta el COP, esa atención fue brindada no solo a la familia de la pequeña fallecida, sino también a los menores presentes en el campamento y a los monitores involucrados.
El COP ha aclarado que "toda la atención psicológica en esta tragedia fue realizada exclusivamente por profesionales cualificados del GIPEC" y no por el equipo de psicólogos del 061, como informó inicialmente el juzgado con base en las diligencias practicadas por la Guardia Civil. Además, ha expresado su más sentido pésame a los familiares y allegados de la menor y les ha hecho llegar su apoyo, cariño y solidaridad.
La procesión ha recorrido el centro en un Vía Crucis de catorce estaciones marcado por el silencio y la oración
La jornada enlaza varias procesiones desde la tarde hasta la medianoche en un recorrido marcado por el recogimiento
La salida en penumbra desde Santiago y la entrada en la Catedral volvieron a ser los momentos más intensos de una cita con casi pleno de celebraciones desde el año 1976








