A partir del próximo mes de abril se inicia la primera fase del ensayo en pacientes sanos y a partir de enero de 2027 se espera iniciar la fase en pacientes
Nuevos problemas legales para Chiara Ferragni: Más acusaciones de fraude en iniciativas benéficas
En el punto de mira por supuesto fraude en campañas solidarias con huevos de Pascua y muñecas
La conocida 'influencer' italiana Chiara Ferragni se encuentra bajo investigación por presunto fraude agravado relacionado con la venta de huevos de Pascua de chocolate y una muñeca para niños. Esta nueva pesquisa se suma a la investigación ya en curso por una presunta estafa en otra campaña benéfica.
La Fiscalía de Milán ha solicitado al Tribunal Supremo que resuelva un conflicto de competencia territorial en la investigación a Ferragni, quien cuenta con casi 30 millones de seguidores en redes sociales, según informaron los medios locales.
Ferragni promocionó huevos de Pascua de la marca 'Dolci Preziosi' en 2023 y la famosa muñeca 'Trudi' en 2019, afirmando que los ingresos de las ventas se destinarían a campañas contra el ciberacoso y la homofobia.
Estas nuevas investigaciones se suman a la ya iniciada por presunta estafa agravada en la venta de pandoros con el logotipo de la marca de Ferragni, comprometiendo fondos para la unidad de pediatría del hospital Regina Margherita de Turín. Este caso fue revelado por el ente italiano de vigilancia del mercado el pasado diciembre, resultando en multas de más de un millón de euros para Ferragni y 420,000 euros para la empresa Balocco por "prácticas comerciales incorrectas" en la campaña navideña 'Pandoro Pink Christmas'.
En Instagram, donde Ferragni cuenta con 29.5 millones de seguidores, ha experimentado una pérdida de alrededor de 157.000 seguidores desde que estalló la polémica, representando un 0.5% de su total. Además, su tienda en Roma fue vandalizada con grafitis que la tachaban de "bandida".
El bólido comenzó a ser visible a una altitud inicial de 95 kilómetros y fue captado por los detectores del proyecto SMART
El 32% de ellas fueron clasificadas como graves, según el informe de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios
Utilizan tácticas de alta presión legal, amenazas de acciones penales y un lenguaje técnico diseñado para provocar miedo








