El centro organiza jornadas informativas los días 30 y 31 de marzo para dar a conocer sus instalaciones, servicios y condiciones de acceso
Los amantes de la música electrónica pondrán a prueba sus habilidades en Simancas
Los 24 alumnos que han empezado el curso pincharán en directo cada semana en Who Radio Valladolid
El Ayuntamiento de Simancas y WhoIsInDaHoause Valladolid han puesto en marcha una nueva escuela de música electrónica en el municipio. El primer curso, que ha arrancado esta semana, ya forma a 24 alumnos para que conozcan la técnica para elaborar sus propias composiciones musicales.
Se trata de una iniciativa única en la provincia. "Quiero que los jóvenes tengan la oportunidad de formarse en música electrónica", afirma María Arias, directora del proyecto. "En este primer curso hemos superado todas las expectativas, pensábamos empezar por 4 alumnos y hemos llegado a 24. Tenemos personas de todas las edades, desde 13 hasta 50 años, e incluso tenemos algunos jóvenes con necesidades especiales que están aprendiendo muy rápido", explica.
Más allá de aprender sobre música electrónica de los mejores profesionales del sector, los alumnos tendrán la oportunidad de darse a conocer, ya que pincharán en directo cada semana en Who Radio Valladolid y podrán hacer sus propios bolos en el club que acaba de abrir WhoIsInDaHouse en el centro de Valladolid.
Además, está previsto que muestren su aprendizaje el próximo 5 de agosto en una fiesta organizada junto con la Escuela Municipal de Música de Simancas.
Los amantes de la música electrónica de todas las edades podrán participar en el próximo curso de esta iniciativa, que se celebrará en el mes de octubre.
El arzobispo de Valladolid ha inaugurado la Pasión riosecana con una intervención carga de recuerdos y con un profundo sentimiento espiritual
El evento, que se celebrará el 8 de abril, analizará cómo el uso de sensores y datos puede transformar la gestión de los servicios públicos en el entorno rural
Juan Carlos Álvarez deslumbra con un pregón brillante, profundo y cargado de sensibilidad que emociona a los cofrades villaloneses en una Iglesia de San Pedro completamente llena








