El coche refuerza su papel en la ciudad

El vehículo privado gana protagonismo en los desplazamientos urbanos y aumenta el número de usuarios que lo considera necesario para su vida cotidiana

El coche refuerza su papel en la ciudad
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La elección del medio de transporte y la decisión de cambiar de coche siguen ritmos distintos. Mientras el automóvil gana protagonismo en los desplazamientos cotidianos, una parte considerable de los conductores mantiene su vehículo durante más de una década. Así lo recoge la nueva edición del Foro de Movilidad de Alphabet, que combina el análisis de los hábitos de transporte con las preferencias de acceso y renovación del automóvil.

El estudio sitúa el uso declarado del coche en el 65%, cinco puntos porcentuales más que en 2025. Con este avance, alcanza a los desplazamientos a pie, que mantienen ese mismo porcentaje. Ambas opciones vuelven a coincidir por primera vez desde 2022, según la información difundida por la compañía.

Estos resultados corresponden a los medios que los participantes afirman utilizar. No representan una distribución del total de los trayectos, puesto que una misma persona puede caminar, conducir o recurrir al transporte público según sus necesidades.

La presencia del automóvil también se extiende a los centros urbanos. Un 48% de los encuestados asegura emplearlo para moverse por estas zonas, siguiendo la tendencia al alza de los dos últimos años. Toledo, Badajoz, Las Palmas de Gran Canaria y las áreas metropolitanas de Madrid y Barcelona figuran entre los ámbitos donde el estudio identifica un mayor uso del coche propio.

La comodidad pesa más que el ahorro

La comodidad ocupa el primer lugar entre los motivos para elegir la forma habitual de desplazamiento. La menciona el 75% de los participantes, una proporción que supera ampliamente al 38% que cita la posibilidad de realizar ejercicio y al 27% que señala el ahorro económico.

El resultado muestra el peso de la comodidad en las decisiones cotidianas, aunque no permite atribuir por sí solo el crecimiento del automóvil a un único factor. Las necesidades de cada trayecto y las alternativas disponibles también forman parte del contexto en el que los usuarios eligen cómo moverse.

Dentro del transporte público, la evolución es desigual. El autobús presenta un nivel de utilización del 44%, prácticamente estable respecto al año anterior. El tren alcanza el 16%, un punto porcentual más que en 2025.

El metro registra el movimiento más significativo en sentido contrario: pierde tres puntos y se sitúa en el 26%. Es su segundo descenso anual consecutivo. La información publicada recoge esta evolución, pero no detalla las causas ni permite determinar en qué medida sus usuarios han pasado a utilizar otros medios.

El vehículo privado se percibe como más necesario

El avance del coche también se aprecia en la valoración que hacen los participantes de su papel en la vida diaria. Un 54% lo considera indispensable para sus desplazamientos habituales, tres puntos porcentuales más que un año antes.

A esa percepción se suma la preferencia por la propiedad. Según Alphabet, el 84% de los encuestados se decanta por esta fórmula frente a otras modalidades de acceso al vehículo o de desplazamiento. El dato refleja la importancia que conserva disponer de un automóvil propio, incluso en un entorno con distintas opciones de transporte.

Entre quienes prescinden del coche, las razones apuntan tanto a la posibilidad de resolver sus trayectos de otra manera como al coste que supone tenerlo. Un 35% combina transporte público, bicicleta y desplazamientos a pie, mientras un 31% señala el desembolso asociado a la compra y al mantenimiento. En este último apartado se incluyen gastos como el seguro, las revisiones o el aparcamiento.

La renovación depende sobre todo del estado del coche

La mayor utilización del automóvil convive con plazos de sustitución prolongados. Un 37% de los conductores afirma que no se planteará cambiar de vehículo hasta que supere los diez años de antigüedad.

El motivo más citado para dar ese paso es una avería mecánica grave, señalado por el 81%. Mejorar la seguridad aparece entre las razones para el 27%, pero se mantiene lejos de los problemas de funcionamiento como desencadenante de la renovación. La sustitución sigue vinculada principalmente a la capacidad del coche para continuar prestando servicio.

Las diferencias territoriales son relevantes. El estudio señala que los núcleos urbanos de Madrid y Barcelona presentan los plazos de renovación más cortos, inferiores a siete años. En Aragón, en cambio, un 47% de los propietarios demora el cambio más allá de los diez años.

Por otra parte, el renting cuenta con un elevado grado de reconocimiento: el 88% de los participantes asegura conocerlo o haber oído hablar de él. Ese porcentaje mide su notoriedad, sin que pueda equipararse a su contratación o a una intención de abandonar la compra.

Las conclusiones del Foro de Movilidad 2026 se apoyan en más de 5.000 entrevistas realizadas en las principales capitales españolas y sus áreas metropolitanas. Alphabet declara un margen de error de ±1,4% y un nivel de confianza del 95%. Dentro de ese ámbito urbano, los resultados reflejan un coche con mayor presencia en los desplazamientos y cuya sustitución sigue dependiendo, en buena medida, de su estado mecánico.  

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