Amenazas, trabajadores atrapados y daños: el comité de Zambrana denuncia una nueva jornada de violencia
Los representantes de la plantilla aseguran que varios internos amenazaron a los educadores y llegaron a intimidar al personal de seguridad
El comité de empresa del Centro de Menores Zambrana de Valladolid ha denunciado un episodio de violencia ocurrido este viernes, 26 de septiembre, en una de las unidades del centro, durante el que, según su versión, varios trabajadores quedaron atrapados durante aproximadamente 15 minutos mientras un grupo de internos protagonizaba amenazas y daños en el mobiliario.
Según los representantes de la plantilla, el incidente comenzó a primera hora de la mañana a raíz de un conflicto relacionado con el desayuno. Varios internos mostraron una actitud cada vez más violenta después de rechazar algunos de los alimentos servidos y reclamar modificaciones en la comida.
El comité sostiene, no obstante, que el desayuno fue únicamente el desencadenante de una situación que, a su juicio, se ha ido deteriorando durante los últimos años. "Hoy era esto, podía haber sido cualquier cosa", señalan desde la representación de los trabajadores.
Durante el episodio, uno de los educadores habría sido rodeado y amenazado por varios internos, hasta que consiguió abandonar la unidad. El comité destaca que se trata de un trabajador con cerca de dos décadas de experiencia en el centro.
Mientras tanto, otra trabajadora permaneció en el interior y se refugió en la cocina. Los representantes sindicales consideran especialmente preocupante esta circunstancia por la presencia en esa estancia de objetos que, según explican, podrían utilizarse para agredir o lanzar, como bandejas, jarras, comida o diferentes elementos del menaje.
El trabajador que consiguió salir fue atendido en el exterior, mientras que otros dos profesionales permanecieron dentro de la unidad durante unos 15 minutos, siempre según el relato del comité. Los representantes de la plantilla critican que durante ese tiempo no se produjera una intervención inmediata.
Los vigilantes también fueron amenazados
La situación se extendió posteriormente al personal de seguridad. Según el comité, los trabajadores activaron el sistema antipánico y los vigilantes acudieron al lugar, por lo que consideran que inicialmente el protocolo de aviso funcionó.
Sin embargo, los representantes de la plantilla aseguran que, cuando los vigilantes intentaron acceder a la unidad, se encontraron con varios internos en el pasillo que les habrían amenazado de muerte. Ante esta situación, los trabajadores de seguridad optaron por abandonar la zona al considerar que no disponían de recursos suficientes para intervenir.
El comité sostiene que los internos permanecieron durante varios minutos provocando daños en puertas y mobiliario y desplazándose por distintas zonas de la unidad. Desde la representación de los trabajadores califican el episodio como una situación "sin precedentes" en la historia del centro.
El comité reclama más personal y revisar los protocolos
Los representantes de los trabajadores vinculan lo ocurrido con varios problemas que, según denuncian, afectan al funcionamiento del centro. Entre ellos sitúan la falta de medios humanos, la rotación del personal de seguridad y los cambios introducidos en los protocolos de actuación durante los últimos dos años.
El comité considera que estas modificaciones han reducido las herramientas de las que disponen los profesionales para afrontar situaciones conflictivas y reclama que los trabajadores cuenten con una formación y unos recursos adecuados.
También apunta a la existencia de numerosas bajas, excedencias y puestos vacantes. Según sus estimaciones, estas circunstancias afectan aproximadamente al 30 o 40 por ciento de la plantilla en determinados momentos.
Por ello, reclama reforzar la plantilla con profesionales preparados y mejorar los medios disponibles para garantizar la seguridad durante los episodios de violencia.
El comité estudia acudir a Inspección de Trabajo y Fiscalía
Tras el incidente, la representación de los trabajadores plantea trasladar los hechos a la Inspección de Trabajo y al Ministerio Fiscal. El comité sostiene que durante el episodio se produjeron incumplimientos de los protocolos y que los trabajadores estuvieron expuestos a una situación de elevado riesgo.
Asimismo, reclama una reunión con la dirección del centro para abordar las condiciones de trabajo y las medidas de seguridad. Los representantes de la plantilla aseguran que llevan meses solicitando este encuentro.
Entre sus peticiones figura también revisar la situación de algunos internos mayores de edad y con perfiles considerados especialmente conflictivos, así como reforzar los controles para evitar la entrada de drogas en el centro.
Según el comité, después del incidente dos de los tres internos considerados más agresivos fueron trasladados de manera cautelar a una medida de separación. El tercero no habría sido trasladado inicialmente debido a que tenía prevista una visita.
Los representantes de los trabajadores reclaman que se adopten medidas para recuperar unas condiciones que permitan desarrollar su labor con seguridad y garantizar, al mismo tiempo, el objetivo de reinserción de los menores atendidos en Zambrana.








