‘Volver a encontrarnos’, el espacio en Valladolid para que las familias con hijos con discapacidad también puedan cuidarse
La Fundación Kike Osborne organiza este sábado en la Fundación INTRAS una jornada centrada en el bienestar emocional, el autocuidado y los vínculos familiares
Cuidar a un hijo con discapacidad implica acompañarle en cada etapa de su vida, atender sus necesidades y afrontar situaciones que pueden generar un importante desgaste emocional. Pero, en medio de esa dedicación diaria, también necesitan un espacio propio quienes están detrás de esos cuidados. Con esa idea llega este sábado a Valladolid una nueva edición de 'Volver a encontrarnos' el taller de la Fundación Kike Osborne dirigido a familias con hijos con discapacidad.
La jornada se celebrará este sábado 26 de septiembre, de 9.30 a 14.00 horas, en la Fundación INTRAS, en la calle Martín Santos Romero, 1. Será la tercera ocasión en la que esta iniciativa se desarrolla en Valladolid y forma parte del ciclo de talleres de salud mental que la Fundación Kike Osborne está llevando por distintas ciudades españolas. Antes de llegar a Valladolid, el programa ha pasado por Madrid, Málaga, Sevilla, Valencia, Las Palmas de Gran Canaria y Barcelona.
El objetivo de la jornada es ofrecer a las familias herramientas para gestionar las emociones, cuidar su salud mental y aprender a incorporar el autocuidado en su día a día. En esta ocasión, el taller pondrá además el foco en los vínculos, la pareja y el clima familiar, cuestiones que pueden quedar en un segundo plano cuando las necesidades de los hijos concentran buena parte de la atención familiar.
La terapeuta Àngels Ponce, especializada en el acompañamiento a familias con hijos con discapacidad y en procesos de duelo, será la encargada de conducir la jornada. Ponce colabora también con la Fundación Kike Osborne en un grupo de apoyo online dirigido a familias que necesitan continuar con este acompañamiento una vez finalizados los talleres.
Durante la presentación de la iniciativa, la concejala de Juventud, Carolina del Bosque, destacó la necesidad de generar espacios específicos para quienes afrontan diariamente las tareas de cuidado. "Cuando hablamos de discapacidad, hablamos también de las familias, de quienes están detrás del cuidado diario y que muchas veces necesitan un espacio propio para compartir, aprender y sentirse acompañados", señaló.
En la misma línea, la presidenta de la Fundación Kike Osborne, Fabiola Martínez, explicó que la entidad pretende acompañar a las familias durante todo el ciclo de vida de sus hijos, ya que sus necesidades también cambian con el paso de los años. Sobre el taller de Valladolid, señaló que busca ofrecer "una pausa amable, un espacio para parar, compartir, reflexionar y encontrar herramientas que les ayuden a cuidar también de su relación y de su bienestar emocional".
Uno de los elementos que permitirá precisamente esa pausa será el servicio gratuito de ludoteca para los hijos con discapacidad y sus hermanos. Mientras los padres participan en el taller, los menores podrán realizar actividades y juegos acompañados por equipos de voluntariado de entidades como Fundación Mapfre, Fundación Caixa, Fundación ONCE, Circo El Piruleto o ASDEGAL. De esta manera, la jornada incorpora también una dimensión de respiro familiar, facilitando que los cuidadores dispongan de unas horas para ellos.
La Fundación Kike Osborne plantea estos encuentros como algo más que una formación. Se trata de espacios de encuentro en los que las familias pueden compartir experiencias, sentirse comprendidas y adquirir recursos para afrontar emocionalmente las distintas etapas de la discapacidad. La entidad trabaja además con otros servicios de acompañamiento psicológico, asesoramiento y apoyo a las familias.
El Ayuntamiento de Valladolid se suma por tercer año consecutivo a esta iniciativa, que busca poner el foco no solo en las necesidades de las personas con discapacidad, sino también en las de quienes las acompañan diariamente. Una idea que resume el propósito de la jornada: para cuidar bien, también hace falta encontrar momentos para que quienes cuidan puedan ser cuidados.








