Cortada desde este viernes la salida hacia Simancas por el Camino Viejo por las obras de reasfaltado
Los trabajos, que comenzarán el 25 de septiembre a las 10.00, obligarán a desviar el tráfico en dirección Simancas, mientras que se mantendrá abierta la entrada a Valladolid
El Ayuntamiento de Valladolid iniciará este viernes, 25 de septiembre, una nueva fase -la segunda- de las obras de rehabilitación del Camino Viejo de Simancas, que obligará a cortar la circulación en sentido salida de la ciudad hasta la finalización de los trabajos. La actuación, impulsada por la Concejalía de Urbanismo y Vivienda, consistirá en el fresado y extendido de aglomerado en el tramo comprendido entre la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) y el límite del término municipal de Simancas.
El concejal de Urbanismo y Vivienda, Nacho Zarandona, ha explicado este miércoles en rueda de prensa que las restricciones de tráfico comenzarán el viernes a partir de las 10.00 horas, una vez superado el horario de entrada a los centros educativos. Desde ese momento, el corte en dirección a Simancas será continuo hasta la conclusión de los trabajos, mientras que la circulación de entrada a Valladolid permanecerá abierta. La actuación comprende aproximadamente 2,5 kilómetros, de los que ya se ha rehabilitado casi uno durante la primera fase de las obras, iniciadas a mediados de agosto.
Zarandona ha destacado que esta intervención responde a la necesidad de mejorar las condiciones de seguridad de una vía que presentaba un importante deterioro del firme y problemas de acumulación de agua durante los episodios de lluvias. En este sentido, ha recordado las balsas de agua que se formaron el pasado año debido a la ausencia de un sistema adecuado de evacuación. Para solucionar este problema, la primera fase de los trabajos incluyó la instalación de un colector que permite conducir el agua hasta la depuradora.
El concejal ha subrayado que esta primera intervención se ha completado sin grandes afecciones al tráfico gracias a la habilitación de un desvío provisional que permitió mantener la circulación en ambos sentidos. "A día de hoy esa primera fase se ha terminado y prácticamente nadie ha notado problemas en el Camino Viejo", ha señalado Zarandona, quien ha insistido en que el objetivo es completar la rehabilitación de la vía en el menor tiempo posible y reducir las molestias a los conductores.
Un reasfaltado que obliga a mantener el corte durante las noches
El director facultativo de la obra y supervisor municipal, Francisco Pérez Nieto, ha explicado que los trabajos, que comenzarán este viernes, no consisten en un asfaltado convencional, sino en una intervención de mayor profundidad ante el deterioro de la calzada. "No vamos a sustituir solamente la capa de rodadura, que son los últimos cuatro o cinco centímetros, sino que vamos a reemplazar todo el paquete de aglomerado hasta la base granular", ha detallado.
Esta circunstancia impedirá que los vehículos puedan circular por las zonas en las que se esté trabajando, incluso durante las noches, cuando los operarios hayan finalizado su jornada. Según ha explicado el técnico municipal, el fresado generará un desnivel lateral de entre 10 y 12 centímetros que impedirá el paso de los vehículos entre las zonas intervenidas y las que permanezcan asfaltadas.
Además, la circulación sobre la base granular, una vez retirada la capa de aglomerado, podría provocar daños en la estructura del firme. "El firme de la vía está en tan mal estado que no vale con sustituir la rodadura. Hay que bajar más abajo", ha señalado Pérez Nieto.
Ante esta situación, el Ayuntamiento ha descartado tanto el corte completo de la carretera como la implantación de un sistema de tráfico alternativo en ambos sentidos, al considerar que esta última opción generaría importantes retenciones debido al elevado volumen de vehículos que utilizan el Camino Viejo de Simancas. Finalmente, se ha optado por mantener abierto de manera permanente el sentido de entrada a Valladolid y cortar la circulación de salida hacia Simancas.
El técnico ha aclarado que durante esta fase se rehabilitarán los dos carriles de la carretera, aunque los vehículos que entren en Valladolid serán desviados de uno a otro en función del avance de los trabajos. "Se van a hacer los dos carriles manteniendo siempre el mismo sentido de circulación. Es decir, a los coches se los va a ir cambiando de un carril a otro, pero siempre circulando en sentido entrada hacia Valladolid", ha precisado.
La VA-30, la A-62 y la carretera de Rueda, alternativas para los conductores
El corte de circulación afectará a los vehículos que se dirijan desde Valladolid hacia Simancas por el Camino Viejo. El Ayuntamiento recomienda utilizar como itinerarios alternativos la VA-30 y la A-62, así como la carretera de Rueda (CL-610), para acceder al municipio vecino y a las urbanizaciones situadas en el entorno de la carretera afectada.
No obstante, los conductores que necesiten acceder a los negocios ubicados antes del Camino del Abrevadero, a la altura del restaurante El Barrio, o a las instalaciones de la depuradora, podrán continuar utilizando ese tramo, que quedará habilitado como fondo de saco.
Por su parte, los vehículos que circulen desde Simancas hacia Valladolid podrán ir por el Camino Viejo, aunque la Policía Municipal advierte de que podrían producirse retenciones puntuales debido a la entrada y salida de camiones de la obra y a las paradas de los autobuses urbanos.
El Mayor de la Policía Municipal, Iñaki Ayuso, que ha participado en la rueda de prensa, ha recomendado que únicamente utilicen esta vía aquellos conductores que necesiten hacerlo de manera imprescindible, y a los residentes de Entrepinos les ha pedido que utilicen la autovía, la carretera del Pinar de Antequera o la conocida popularmente como carretera del Bohío.
Auvasa modificará el recorrido de las líneas 5 y B4
Las restricciones de tráfico también obligarán a modificar temporalmente el recorrido de las líneas 5 y Búho 4 de Auvasa, que circulan por el Camino Viejo de Simancas. El gerente de Auvasa, Eduardo Cabanillas, ha explicado que los autobuses que circulen en dirección al centro de Valladolid mantendrán su recorrido habitual, sin supresión de paradas y con las mismas frecuencias.
Para garantizar este servicio, Auvasa incorporará un vehículo adicional a la línea 5 con el objetivo de compensar los posibles retrasos derivados de las modificaciones del trayecto de regreso. Las principales alteraciones se producirán en los autobuses que circulen desde el centro de Valladolid hacia Santa Ana y Entrepinos, que deberán utilizar un itinerario alternativo ante la imposibilidad de atravesar el tramo afectado por las obras.
Los vehículos se desviarán a la altura de Santa Ana para continuar por El Peral y Covaresa, la carretera del Pinar de Antequera y la carretera del Bohío. Posteriormente, se reincorporarán al Camino Viejo de Simancas a la altura de Las Aceñas y continuarán hasta la urbanización El Pichón, antes de dirigirse hacia Entrepinos.
Este cambio obligará a suprimir temporalmente cinco paradas situadas en el Camino Viejo de Simancas en sentido salida de Valladolid, entre ellas las próximas al camino del Abrevadero, la Escuela Superior de Imagen y Sonido, el Centro El Pino, INEA y el Pago de la Bomba. Para reducir las molestias a los estudiantes y usuarios de los centros educativos de la zona, Auvasa habilitará a partir del lunes, 28 de septiembre, un servicio adicional que saldrá de la parada ubicada en la Plaza de Zorrilla, 10 a las 8.08 horas.
Este autobús realizará un recorrido especial por Las Aceñas y El Pichón para dar servicio a las cinco paradas afectadas por el desvío habitual. "De esta forma reducimos la afección, mantenemos el servicio público y reforzamos el servicio con un autobús más para no perder frecuencia", ha destacado Cabanillas. El gerente de Auvasa ha precisado que estas medidas solo permanecerán vigentes durante el periodo de ejecución de los trabajos.
Trabajos durante el fin de semana para finalizar antes del puente del Pilar
El Ayuntamiento de Valladolid prevé que las obras estén completamente concluidas antes del puente del Pilar, durante el fin de semana del 10 y 11 de octubre, aunque los responsables municipales confían en poder adelantar la reapertura de la carretera si las condiciones meteorológicas y el ritmo de ejecución lo permiten. Con el objetivo de acortar los plazos y reducir las afecciones durante los días laborables y lectivos, la empresa adjudicataria trabajará los fines de semana.
"Esperamos que, con seguridad para el puente del Pilar, los trabajos estén en un estado en el que se pueda devolver la normalidad", ha explicado Pérez Nieto, quien ha señalado que la evolución de la obra dependerá, entre otros factores, de las condiciones meteorológicas.
Zarandona, por su parte, ha aclarado que, una vez restablecido el tráfico, podrían quedar pendientes algunas actuaciones menores, como los trabajos de pintura y señalización horizontal.
Dispositivo especial de la Policía Municipal y coordinación con los centros educativos
La Policía Municipal establecerá un dispositivo especial de vigilancia y regulación del tráfico durante el periodo de ejecución de las obras, con especial atención a las horas de entrada y salida de los centros educativos. Los agentes supervisarán la circulación en los puntos más sensibles y actuarán para reducir las posibles retenciones que puedan producirse por el movimiento de vehículos de obra o las paradas de los autobuses urbanos.
Ayuso ha explicado que, aunque el sentido de entrada a Valladolid permanecerá abierto, podrían registrarse interrupciones puntuales de uno o dos minutos cuando sea necesario facilitar las maniobras de los camiones o garantizar la seguridad de los viajeros del transporte público. Asimismo, ha destacado que el dispositivo se ha diseñado tras meses de reuniones entre los diferentes servicios municipales para buscar una solución que permita compatibilizar la ejecución de las obras con las necesidades de movilidad de los vecinos. "Esto no es fruto de la improvisación. Hemos tenido muchas reuniones. Llevamos meses teniendo reuniones", ha asegurado.
En paralelo, los técnicos responsables del proyecto, la empresa encargada de su ejecución y los agentes de la Policía Municipal mantuvieron este martes una reunión con representantes de los centros educativos y de las empresas del entorno para explicarles el plan de trabajo, las restricciones previstas y los itinerarios alternativos. El Ayuntamiento también informará de los cambios mediante los paneles informativos y la señalización vertical, mientras que los servicios de atención a emergencias ya han recibido información sobre las medidas que se aplicarán durante la intervención.
Con esta nueva fase, el Consistorio afronta el último tramo de la rehabilitación del Camino Viejo de Simancas, una actuación destinada a mejorar la seguridad de la circulación, renovar el firme de la carretera y solucionar los problemas de drenaje que provocaban acumulaciones de agua durante los episodios de lluvias.








