Jesús Esteban Muñoz fue uno de los presos que escaparon del Fuerte de San Cristóbal de Pamplona y sus restos habían sido exhumados de una fosa común
Entregan a su familia los restos de un vecino de Portillo asesinado tras una fuga de prisión en 1938
Jesús Esteban Muñoz fue uno de los presos que escaparon del Fuerte de San Cristóbal de Pamplona y sus restos habían sido exhumados de una fosa común
Los restos de Jesús Esteban Muñoz, natural de Segovia y vecino de Portillo (Valladolid), han sido entregados este lunes a sus familiares después de ser exhumados e identificados décadas después de su asesinato tras la histórica fuga del Fuerte de San Cristóbal de Pamplona en mayo de 1938.
La entrega se ha realizado durante un emotivo acto celebrado en 'Rozalejo, Espacio de Memoria y Convivencia', en Pamplona, donde también han sido devueltos a su familia los restos de Gerardo Gómez Lorenzo, natural de Bergondo (A Coruña) y asesinado en las mismas circunstancias.
La vicepresidenta segunda del Gobierno de Navarra y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, Ana Ollo, ha hecho entrega de los restos ante familiares, representantes institucionales, asociaciones memorialistas y miembros de los equipos que han participado en los trabajos de exhumación e identificación.
Los familiares han compartido recuerdos de Jesús y Gerardo y han agradecido el trabajo que ha permitido recuperar sus restos. El acto ha concluido con los asistentes interpretando 'Txoria txori', de Mikel Laboa, en recuerdo de ambos.
Vecino de Portillo y preso desde 1937
Jesús Esteban Muñoz nació el 22 de junio de 1906 en Villaverde de Íscar (Segovia) y residía en Portillo, en la provincia de Valladolid. Ingresó en el Fuerte de San Cristóbal el 20 de enero de 1937 y permaneció encarcelado hasta el 22 de mayo de 1938, cuando se produjo una de las mayores fugas carcelarias de la época.
Esteban Muñoz formaba parte de un grupo de fugados. Tres de ellos fueron detenidos en Eugi y otros dos en el paraje de Bardegi, entre Usetxi y el alto de Egozkue. Posteriormente fueron asesinados y enterrados en una fosa común en el cementerio de Urtasun, en Esteribar.
Los cinco cuerpos fueron recuperados de la fosa en mayo de 2017. Los trabajos posteriores de identificación han permitido finalmente devolver los restos del vecino de Portillo a sus familiares.
Junto a él se han entregado los restos de Gerardo Gómez Lorenzo, carpintero nacido en 1916 en Bergondo. Había ingresado en el Fuerte de San Cristóbal en junio de 1937 y su cuerpo fue exhumado en Leranotz el 22 de mayo de 2018, coincidiendo con el 80 aniversario de la fuga.
Con estas dos nuevas entregas, el Gobierno de Navarra ha devuelto ya los restos de 53 personas a sus familiares después de los correspondientes procesos de exhumación e identificación. Hasta el momento se han abierto 444 expedientes relacionados con personas represaliadas.
Durante el acto, Ana Ollo ha reiterado el compromiso del Ejecutivo navarro con la búsqueda e identificación de desaparecidos mediante su programa de exhumaciones y el banco de ADN, y ha defendido las políticas de memoria frente al "avance de los negacionismos".








