Cuatro de los cinco presuntos implicados han sido detenidos, dos de ellos menores, mientras la Policía busca al quinto
Detenido un joven de 20 años por un presunto robo con fuerza en un bar de la calle San Quirce de Valladolid
La Policía Municipal sorprendió al sospechoso en el interior del establecimiento cuando introducía diversos objetos en una bolsa y logró recuperar gran parte del material sustraído
La Policía Municipal de Valladolid ha detenido durante la madrugada de este miércoles a un joven de 20 años como presunto autor de un delito de robo con fuerza en un establecimiento de hostelería ubicado en la calle San Quirce.
Los hechos ocurrieron sobre las 05:30 horas, cuando la Sala de Operaciones recibió el aviso de una trabajadora que alertaba de que una persona estaba robando en el interior del local.
A su llegada, los agentes comprobaron que la cerradura había sido forzada y que una de las ventanas permanecía abierta. Desde el exterior observaron a un individuo dentro del establecimiento mientras introducía diversos objetos en una bolsa.
Cuando el sospechoso abandonó el local, los policías procedieron a interceptarlo y detenerlo, informándole de sus derechos. Posteriormente fue trasladado a un centro sanitario para un reconocimiento médico y, una vez concluidas las diligencias, a dependencias policiales.
Entre los efectos recuperados figuran varias botellas de bebidas alcohólicas, un taladro con su batería y otros objetos procedentes del establecimiento. Además, la propietaria del negocio denunció la desaparición de 100 euros de la caja registradora.
La rápida actuación policial permitió recuperar la mayor parte de los objetos sustraídos y poner al detenido a disposición judicial como presunto autor de un delito de robo con fuerza.
Cinco jóvenes, dos de ellos menores cuando ocurrieron los hechos, participaron presuntamente en el robo, en el que uno de los atacantes llegó a colocar un cuchillo en el cuello de las víctimas
El accidente se produjo en el kilómetro 209, en sentido Madrid, a la altura de Tiedra; el autobús también sufrió un pinchazo, aunque ninguno de sus ocupantes resultó herido
El conductor quedó atrapado en el interior de la cabina y fue necesaria la intervención de los bomberos por un escape de combustible








