La Policía investiga las causas del altercado, en el que uno de los implicados habría sido amenazado tras un intento de agresión por parte de uno de los arrestados
El TSJCyL ratifica tres años y medio de cárcel para una interna que introdujo droga en la prisión de Valladolid
La Justicia descarta que las sustancias fueran para consumo propio y mantiene la condena por tráfico de drogas
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha confirmado la condena de tres años y medio de prisión impuesta a una interna del Centro Penitenciario de Valladolid por intentar introducir diversas sustancias estupefacientes en el recinto tras mantener un encuentro vis a vis con familiares.
La Sala ha desestimado el recurso presentado por la defensa y respalda íntegramente la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Valladolid, al considerar acreditado que la droga tenía como destino su distribución dentro del centro penitenciario y no el consumo personal de la reclusa.
Los hechos se remontan al 18 de enero de 2024, cuando la mujer mantuvo una comunicación vis a vis con varios familiares en la prisión vallisoletana. Tras el encuentro, los responsables del centro activaron los protocolos de control ante las sospechas de una posible introducción de sustancias estupefacientes.
La interna fue sometida inicialmente a un cacheo integral y, posteriormente, aceptó la realización de una exploración radiológica en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid, aunque ambas comprobaciones no detectaron ninguna anomalía.
No obstante, cuando regresó al centro penitenciario y fue sometida a un nuevo registro antes de acceder al interior de las instalaciones, los funcionarios localizaron un preservativo oculto en la cintura del pantalón que contenía diferentes sustancias.
En el interior del envoltorio se encontraron cannabis, heroína, resina de cannabis y varias dosis de cocaína preparadas para su distribución. El valor de la droga intervenida en el mercado ilícito fue estimado en 805,28 euros.
Para el alto tribunal, la diversidad de sustancias, su presentación en pequeñas dosis, la cantidad incautada y el hecho de que los hechos ocurrieran en un centro penitenciario son elementos suficientes para concluir que el objetivo era introducir la droga para su posterior venta entre la población reclusa.
Además de la pena de prisión, la condenada deberá hacer frente al pago de una multa de 1.600 euros, una sanción que también ha sido confirmada por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.
La Justicia descarta que las sustancias fueran para consumo propio y mantiene la condena por tráfico de drogas
Hicieron caso omiso a las indicaciones de la Guardia Civil tras una posible infracción de tráfico, y entraron en Valladolid donde, finalmente, fueron interceptados
Trasladaron al joven al Clínico








