El programa, gestionado junto a Cruz Roja y Cáritas, utiliza tarjetas prepago para que las familias puedan comprar alimentos básicos mientras permanecen cerrados los comedores escolares
La Diputación garantiza la alimentación de menores vulnerables de los pueblos de Valladolid durante el verano
El programa, gestionado junto a Cruz Roja y Cáritas, utiliza tarjetas prepago para que las familias puedan comprar alimentos básicos mientras permanecen cerrados los comedores escolares
La Diputación de Valladolid ha puesto en marcha un verano más el programa de alimentación dirigido a niños y niñas de la provincia en situación de vulnerabilidad, con el objetivo de garantizar sus necesidades básicas durante el cierre de los comedores escolares. La iniciativa se desarrolla a través del convenio anual que la institución provincial mantiene con Cruz Roja y Cáritas, dotado este año con 75.000 euros para cada una de las entidades.
El programa está destinado a menores matriculados en Educación Infantil y enseñanzas obligatorias que habitualmente hacen uso del comedor escolar y pertenecen a familias empadronadas en municipios de menos de 20.000 habitantes de la provincia. Las ayudas se conceden atendiendo a criterios de renta y priorizan a los menores que disfrutan de la gratuidad total del servicio de comedor durante el curso.
Tras la valoración realizada por los profesionales de los Centros de Acción Social (CEAS), cada caso se deriva a Cruz Roja o Cáritas, que entregan a las familias una tarjeta prepago junto a un listado de productos básicos recomendados para garantizar una alimentación equilibrada y saludable. Las ayudas se distribuyen en dos periodos. El primero cubre los últimos días de junio, una vez finalizadas las clases, y todo el mes de julio. El segundo comprende agosto y los primeros días de septiembre, hasta el inicio del curso escolar 2026-2027. La cuantía de las tarjetas varía en función del número de menores de cada unidad familiar.
Antes de entregar la segunda tarjeta, las entidades colaboradoras comprueban que la ayuda anterior se ha destinado a la compra de alimentos adecuados para los menores, con el fin de asegurar el correcto uso del programa. Además, el sistema permite incorporar nuevas familias si aparecen situaciones de vulnerabilidad o suspender las ayudas cuando mejora la situación económica de los beneficiarios.
Esta iniciativa forma parte de las diferentes líneas de apoyo a la infancia que impulsa la Diputación de Valladolid junto a Cáritas y Cruz Roja, entre ellas los programas de asistencia a familias vulnerables y la derivación de menores a la Tarjeta Básica financiada por el Fondo Social Europeo Plus.
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