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Israel Galván reivindica el flamenco como lenguaje universal en la Feria del Libro de Valladolid
El bailaor sevillano protagoniza un encuentro con la periodista Arantxa Vela en el que reflexiona sobre la creación artística, la identidad del flamenco y su proyección internacional
El flamenco fue este martes, 2 de junio, protagonista en la Feria del Libro de Valladolid de la mano de uno de sus nombres más innovadores y reconocidos. El bailaor y coreógrafo Israel Galván participó en una conversación pública junto a la periodista Arantxa Vela en la que compartió su visión sobre el arte, el proceso creativo y la vigencia de un género que considera plenamente conectado con la sociedad contemporánea.
Durante el encuentro, incluido dentro de la actividad 'Un viaje de ida y vuelta: A New Sketches of Spain' (La huella de la cultura española en América), Galván explicó cómo el movimiento se ha convertido en su principal forma de comunicación. "Con el cuerpo digo cosas sin palabras", afirmó el artista sevillano, cuya trayectoria ha estado marcada por la búsqueda constante de nuevos lenguajes dentro del flamenco.
Acostumbrado a expresarse sobre los escenarios, el bailaor reconoció el carácter especial que tiene para él participar en espacios de diálogo y reflexión. "Todo lo que no sea bailar, que es mi hábitat natural, me parece diferente", señaló durante una conversación en la que el lenguaje corporal cedió protagonismo a la palabra para acercar al público los entresijos de su universo creativo.
Galván destacó además el "excelente" momento que atraviesa el flamenco, una disciplina que, a su juicio, ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos sin perder sus raíces. El artista defendió la capacidad del género para conectar con las generaciones más jóvenes y valoró el papel que desempeñan plataformas digitales como YouTube o TikTok en su difusión. Según explicó, el flamenco "mantiene una enorme vitalidad porque continúa evolucionando y encontrando nuevas formas de llegar al público".
Otro de los aspectos sobre los que reflexionó fue la dimensión narrativa del arte flamenco. Para Galván, "cada intérprete construye un relato propio a partir de sus experiencias vitales, convirtiendo el escenario en un espacio donde se cuentan historias personales a través del movimiento, el ritmo y la emoción". Una capacidad expresiva que, según afirmó, hace que cada artista aporte una mirada única e irrepetible.
El bailaor también reivindicó el peso simbólico del flamenco como "una de las imágenes más reconocibles de España" en el ámbito internacional. En su opinión, este arte forma parte del imaginario colectivo global y continúa siendo una de las principales señas de identidad cultural del país.
Por su parte, la periodista Arantxa Vela puso en valor la "importancia" de acercar al público los procesos creativos de los artistas y destacó la "permanente capacidad de reinvención" de Galván. La codirectora del documental 'El hombre que no quería bailar' aseguró que el coreógrafo sevillano es un creador "en constante evolución, capaz de transformar incluso sus propias obras a través de la investigación y la experimentación continuas".
La conversación permitió a los asistentes descubrir una faceta más íntima y reflexiva de uno de los grandes renovadores del flamenco contemporáneo, en una cita que volvió a demostrar la capacidad de la Feria del Libro de Valladolid para tender puentes entre distintas disciplinas artísticas.
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