Los estudiantes afrontan la primera jornada con los nervios propios de la cita, tras un mes de preparación y con el foco puesto en superar la nota de corte
Repasos de última hora y templanza contenida para hacer frente a la PAU en Valladolid
Los estudiantes afrontan la primera jornada con los nervios propios de la cita, tras un mes de preparación y con el foco puesto en superar la nota de corte
El murmullo de los esquemas recitados en voz baja y unos nervios contenidos han marcado la estampa matutina en los accesos al Aulario 'Campus Esgueva' de Valladolid. Desde primera hora de este martes, 2 de junio, cientos de estudiantes se han congregado a las puertas de la sede universitaria para dar comienzo a la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), en un ambiente donde la expectación y la inquietud han sido las claras protagonistas de la jornada, aunque bajo un clima de "notable autocontrol".
A diferencia de otras ediciones marcadas por escenas de excesiva ansiedad o bloqueos de última hora, la tónica general entre los aspirantes en este primer día de exámenes ha sido la templanza contenida. Grupos de compañeros de diferentes institutos compartían apuntes improvisados en las escaleras, mientras otros preferían escuchar música de forma individual para aislarse del ruido exterior antes del llamamiento oficial.
Este clima de relativa calma en los pasillos es el resultado directo de un periodo de preparación "sumamente exigente". Tras la finalización de las clases ordinarias de Bachillerato a principios de mayo, la gran mayoría de los convocados ha afrontado aproximadamente "cuatro semanas de encierro y estudio intensivo". "Han sido largas jornadas de estudios, caracterizadas por hacer exámenes diarios de años anteriores y repasos a contrarreloj", han destacado los jóvenes a TRIBUNA.

A pesar del evidente cansancio acumulado tras este último mes de aislamiento, las conversaciones previas al primer examen reflejaban una actitud "mayoritariamente optimista y de superación". El temor a la hoja en blanco dejaba paso a la confianza en el trabajo previo realizado junto a sus profesores y, sobre todo, a la "firme esperanza de lograr llegar a las notas de corte necesarias para acceder a las titulaciones". Entre el alumnado imperaba la sensación de que, una vez superada la barrera del primer ejercicio del día, el resto se iba a afrontar con "mayor fluidez y seguridad".
Finalmente, los alumnos han ido ocupando sus asientos en las diferentes aulas de forma escalonada y en silencio, mostrando una madurez colectiva que ha facilitado la labor de los tribunales y ha permitido el cumplimiento estricto de los horarios previstos por la organización de la Universidad de Valladolid (UVa).
GALERÍA DE IMÁGENES
















El rector ha destacado el incremento de matriculaciones y defiende la necesidad de avanzar hacia una prueba homogénea en todo el territorio nacional
Las plazas se dirigen a menores de 30 años inscritos en Garantía Juvenil, con una cuantía de 21.500 euros anuales y un plazo de solicitud hasta el 29 de junio
La capital abulense acoge la final autonómica, con 45 estudiantes de toda Castilla y León








