El técnico reconoce que el actual equipo está lejos del nivel de los conjuntos que están en la zona alta de la tabla tras la derrota ante el Deportivo en Zorrilla
Una marea blanquiazul toma las calles de Valladolid y culmina la fiesta con el ascenso en Zorrilla
Miles de aficionados del Deportivo se desplazaron a la capital del Pisuerga para apoyar al equipo de Antonio Hidalgo
El Deportivo de La Coruña ya es nuevo equipo de La Liga EA Sports. El conjunto gallego certificó su regreso a la máxima categoría del fútbol español ocho años después tras imponerse este domingo al Real Valladolid (0-2) en el estadio José Zorrilla, en una jornada histórica para la entidad y para los miles de aficionados desplazados hasta la capital vallisoletana.
La celebración comenzó mucho antes del pitido inicial. Durante todo el fin de semana, Valladolid se convirtió en una extensión de Riazor, con miles de seguidores deportivistas inundando las calles, plazas y terrazas de la ciudad en un ambiente festivo y de absoluta ilusión, a pesar de los incidentes causados. La marea blanquiazul acompañó al equipo desde su llegada y convirtió Zorrilla en un escenario de celebración.
Sobre el césped, el Deportivo estuvo a la altura. Serio, competitivo y eficaz, el equipo gallego supo imponerse a un indecente Real Valladolid para sellar un ascenso largamente esperado por una afición que ha acompañado al club en uno de los periodos más difíciles de su historia reciente.
El pitido final desató la euforia entre jugadores, técnicos y aficionados, que celebraron por todo lo alto el retorno a Primera División. Ocho años después de su último descenso, el Deportivo vuelve a la élite del fútbol español dispuesto a recuperar el lugar que durante décadas ocupó entre los grandes del campeonato nacional.
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Miles de aficionados del Deportivo se desplazaron a la capital del Pisuerga para apoyar al equipo de Antonio Hidalgo
El conjunto vallisoletano cerró el curso 2025/26 imponiéndose al CB Sureste Gran Canaria Santa Lucía en un encuentro marcado por la falta de ritmo e intensidad
Partido indecente y penoso (0-2) de un Real Valladolid a la deriva que se ha salvado porque el resto de sus rivales se han empeñado en descender








