AUVASA cifra en más de 10.800 toneladas su huella de carbono en 2025

El uso del autobús y BIKI evita la emisión de más de 48.000 toneladas de CO₂ en Valladolid

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AUVASA cifra en más de 10.800 toneladas su huella de carbono en 2025
Autobús de AUVASA, en Valladolid.
El autor esEva Martínez Miguel
Eva Martínez Miguel
Lectura estimada: 2 min.

El transporte público sigue consolidándose como una herramienta clave en la lucha contra el cambio climático en Valladolid. AUVASA ha cifrado en 10.815 toneladas de CO₂ equivalente la huella de carbono derivada de su actividad durante 2025.

El cálculo, realizado conforme a la metodología internacional GHG Protocol y a los factores del Ministerio para la Transición Ecológica, permite identificar y cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al servicio.

Del total de emisiones, 10.277 toneladas corresponden a emisiones directas (alcance 1) y 538 a indirectas (alcance 2). La mayor parte procede de la flota de autobuses, que concentra el 93% de la huella total. El resto se reparte entre instalaciones, consumo energético y otros servicios vinculados a la movilidad urbana, como BIKI o Parkibici.

Menos emisiones con una flota más eficiente

La empresa destaca el impacto de la renovación progresiva de la flota, con la incorporación en 2025 de seis autobuses articulados de gas natural comprimido (GNC), que han permitido retirar vehículos diésel más contaminantes. Gracias a ello, se ha logrado reducir un 12% las partículas contaminantes y hasta un 44% los óxidos de nitrógeno (NOx), además de un 25% en hidrocarburos.

En este sentido, el gerente de AUVASA, Eduardo Cabanillas, ha subrayado el avance en sostenibilidad de la empresa: "En AUVASA estamos contribuyendo a una movilidad sostenible y respetuosa con el medio ambiente y, dando un paso más, hemos hecho pública la huella de carbono de nuestra actividad en 2025".

Cabanillas ha destacado que medidas como la renovación de la flota, la conducción eficiente o la reducción de consumos energéticos han permitido obtener "un resultado muy satisfactorio en la reducción de emisiones, especialmente en los óxidos de nitrógeno y los hidrocarburos no quemados, con descensos del 44% y del 25%, respectivamente".

Un ahorro clave frente al coche

Más allá de las emisiones propias, AUVASA subraya el efecto positivo del transporte público frente al vehículo privado. El uso del autobús urbano permitió evitar la emisión de 48.252 toneladas de CO₂ en 2025, lo que equivale a las emisiones de calefacción de cerca de 22.000 hogares.

"El uso del transporte público ha supuesto un ahorro equivalente a la producción de calefacción de 22.000 hogares", ha añadido Cabanillas. Por su parte, el servicio de bicicleta pública BIKI supuso un ahorro adicional de unas 468 toneladas de CO₂ equivalente.

Desde AUVASA destacan que medidas como la modernización de la flota, la reorganización del servicio, el mantenimiento predictivo o los sistemas de conducción eficiente contribuyen de manera significativa a reducir la huella ambiental. 

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