La ópera 'La bella selvaggia', compuesta por Antonio Salieri en 1802 y nunca estrenada hasta ahora, ha sonado por primera vez en público este martes, 3 de marzo, en Viena, más de dos siglos después de su creación. La capital austríaca ha sido escenario de la recuperación de una partitura que permanecía inédita desde comienzos del siglo XIX.
El acto oficial de presentación se ha celebrado en el Instituto Cervantes de Viena, en el marco de un proyecto internacional encabezado por Ernesto Rodríguez-Monsalve, director de proyectos musicales de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y de la Joven Orquesta Sinfónica de Valladolid.
La iniciativa se ha desarrollado en colaboración con el Universität für Musik und darstellende Kunst Wien (mdw), a través de su Instituto Antonio Salieri, y con el respaldo de la Biblioteca Nacional de Austria, donde se ha conservado el manuscrito original durante más de 200 años.
Una ópera truncada por la inestabilidad política
Compuesta en Viena sobre libreto de Giovanni Bertati, la obra no llegó a representarse en su época debido a la inestabilidad provocada por las campañas napoleónicas y la crisis política que desembocó en la desaparición del Sacro Imperio Romano Germánico.
El manuscrito ha sido objeto de un exhaustivo estudio musicológico que ha permitido elaborar su primera edición crítica, culminando un trabajo de investigación de dos años. Durante el acto en Viena se han interpretado por primera vez fragmentos de la partitura, a cargo de estudiantes del Instituto Antonio Salieri de la mdw.
La jornada ha incluido también una intervención de la profesora Judith Kopecky sobre la faceta pedagógica de Salieri, figura clave en la tradición vocal vienesa y precursor de la actual escuela de canto de la mdw.
Estreno en Valladolid en mayo
Tras su presentación oficial en Austria, 'La bella selvaggia' llegará a España los días 2 y 3 de mayo con su estreno escénico en el Teatro Calderón de Valladolid. La producción contará con la dirección musical de Rodríguez-Monsalve y la dirección de escena de Alberto Trijueque, en una coproducción entre la universidad vienesa, la Escuela de Artes de Valladolid y la Joven Orquesta Sinfónica de Valladolid.
La recuperación de esta obra supone no solo el rescate de una partitura olvidada, sino también la restitución de un capítulo inédito del patrimonio lírico europeo, conectado ahora entre Viena y Valladolid más de dos siglos después de su creación.








